Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» X-Men: Evolución (The RPG)
Miér Jun 17, 2015 12:08 am por Invitado

» X-Men: Evolución (The RPG)
Mar Jun 16, 2015 11:58 pm por Invitado

» Without a Cloak! Elite
Dom Jul 28, 2013 5:23 pm por Invitado

» hola a todos soy SenninIsland
Sáb Jul 06, 2013 5:48 am por senninisland

» [Afiliacion Elite] Sennin Island
Sáb Jul 06, 2013 5:42 am por senninisland

» The Time Turner Rol {Afiliación Élite}
Lun Nov 26, 2012 3:32 pm por Invitado

» ficha júbilo
Dom Nov 11, 2012 10:54 pm por Júbilo

» hogar dulce hogar(2 semanas despues de su llegada)
Sáb Sep 15, 2012 11:26 pm por NadaNadon

» GOTHAM SIN CITY [Afiliación élite]
Vie Jul 20, 2012 2:56 am por Invitado


QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Quicksilver el Vie Mayo 20, 2011 2:45 am

Crueles y aterradoras son los bosques balcánicos cuando son sepultados bajo el abrazo de la noche, su oscuro velo se vuelve un océano de ansiedad al cerrar la visión de cualquier hombre hasta su nariz subyugándolo a la ansiedad y el miedo. Sin embargo, durante siglos, tanto hechos como supersticiones son eclipsados por el tradicionalismo de almas puritanas bajo sus viejos techos en los pueblos que crecen a faldas de las montañas; en las afueras de uno de tantos se encontraban herrumbres, despojos de madera podrida y consumida por polillas, ruinas de piedra ennegrecida por la tragedia 15 años atrás.

El la briza nocturna arrecia con premura cual heraldo fatuo, susurrando la muerte a los inesperados huéspedes de la noche balcánica, como aquel hombre joven de complexión atlética y atavíos extranjeros tanto para la región como para el ambiente. Aquella gélida acaricio a aquel abatido en el suelo devolviéndole la consciencia clamando por el instinto visual, abre sus ojos celestes bajo su cabellera plateada antes de incorporarse. Al principio su comprensión es tan cerrada como su capacidad visual, ambas se agudizan en sincronía revelándole la profundidad de la noche como las fauces de viejas pesadillas; sus párpados se negaban a ceder crédito a su vista, cerrándose y volviendo a abrir numerosas ocasiones hasta divisar la suavidad con la que se desvanecía la calidez de una luz distante. Como guiado por la naturaleza o algo más grande que su mente, se dirigió lentamente hasta el origen de aquella luz, conforme su andar le acercaba sus sentidos se aclimataban al ritmo que su biología antinatural podría lograr.

Su mente funcionaba cual instrumento perfectamente afinado hasta la cúspide de la excelencia, más allá del estándar humano, demoro apenas un minuto en reconocer el origen de la calidez, construcción tradicional, un único piso con techos a dos aguas, cimientos que se perdían en la tierra, pero lo que despertó su ansiedad era la vieja fachada de piedra. Reconoció aquel sitio, su percepción periférica se extendió con avidez devolviéndole el escenario completo que su mente esgrimió hasta lo mas profundo de su alma donde sus memorias cobraban la fuerza de causes feroces arrasando su temple al mismo tiempo que la somnolencia que le poseía.

– Oh no... – intento clamar consuelo ausente – ¿Cómo es que he llegado hasta aquí? Es... – divagaba velozmente entre las “posibilidades” hasta entenderlo con una simple palabra – es Imposible... – en ese momento “tener sentido” dejo de ser relevante – Wanda... ¿Acaso en aquel momento reviviste tu recuerdo por este lugar? Fue de este pueblo la primera vez que huimos juntos, la primera vez que yo te salve cuando eramos poco más que unos niños...

Comprendió entonces que la profunda oscuridad nocturna sería un adversario difícil de vencer, incluso para sus agudos reflejos se volvería imposible sortear y superar los obstáculos sumergidos y perfectamente camuflados bajo la penumbra; el aire gélido penetraba hasta los huesos como el abrazo mortuorio del último heraldo. Temeroso por la reacción de los habitantes tan tradicionalistas, se aproximo a golpear suavemente la suave madera del portón; no escucho respuesta, presentía que no le sería concedida la hospitalidad a un extranjero ataviado por la noche. Volvió a intentarlo con un poco mas de fuerza y acompañando su llamado con la evidencia de que era un humano y no la encarnación de sus temores.

– Por favor... me he perdido, he caminado por demasiado tiempo sin encontrar un lugar donde descansar... solamente desearía poder resguardarme del frío hasta el amanecer... – suplico con tono cálido y abnegado.

Pronto sus esfuerzos rindieron frutos, el portón cedió, pero de aquellos cortos centímetros asomo un rostro inocente de ojos verdes como esmeraldas, cabello perfectamente recogido y su gesto encarnaba el miedo. Posteriormente concedió abriendo el portón, la luz flamigenia provenía de unas velas en la mesa de madera donde parecía haber sido servida la cena para una sola persona; pero aquella luz revelo también la figura del visitante, escandalizando a la joven que no superaba los 15 años obligándola a retroceder por instinto y cubrirse los ojos. El mono deportivo que vestía aquel hombre se ajustaba homogéneamente a su cuerpo, un diseño especializado para aprovechar al máximo sus habilidades, pero que ahora había sido confundido debido a la penumbra haciendo creer a la joven que aquel hombre se encontraba desnudo.

– Calma... no voy a hacerte ningún daño – busco tranquilizarla.

– Cubrase! Es un indecente! Un violador! Mejor váyase ahora mismo! No me haga daño! – escandalizaba la adolescente.

– Oh!? No... calma... no estoy desnudo, es ropa del extranjero, no soy ningún... – bueno, en algunos lugares se le consideraba un delincuente aun – ningún violador – al menos eso era verdad.

La adolescente de ojos esmeralda se permitió observarle de nuevo, mientras aquel hombre se adentraba en su hogar, era cierto que no se encontraba desnudo, pero sus atavíos podían considerarse inmorales en la región; poco a poco se fue incorporando apoyándose en un humilde mueble que se hallaba próximo.

– Calma... mi nombre es Pietro Maximoff... yo... vivía en este pueblo hace unos 15 años y después me marche al extranjero. Te prometo que me iré mañana al amanecer; solo permíteme quedarme esta noche

Su posible anfitriona guardo silencio un momento, contrariada a sus costumbres, enfrentada por las instrucciones que su madre le había exigido obedecer mientras se encontraba en otro pueblo comprando más alimento; pero a pesar de todo, era una joven llena de ilusiones, convencida de que podía hacer el bien y ser una buena persona. Pietro cerro lentamente el portón a sus espaldas, no deseaba asustarla mas, pero aun era un hombre que lograba cuanto se proponía y en ese momento lo hacía para evitar concederle la alternativa de echarlo; cuando menos psicológicamente lo lograría y se sintió convencido al admirar cierto rubor en las mejillas femeninas, la adolescente no pudo evitar imaginarlo desnudo, era algo tan sencillo como imaginar traslucido aquel mono ajustado al cuerpo varonil.

– Debe ser solo esta noche... mi madre volverá mañana y me matará si se entera que la he desobedecido.

– Entiendo, y así será, no te preocupes... ¿Cual es tu nombre?

– Magda... mi nombre es Magda... ¿De donde has venido?

Temerosa como cualquier tradicionalista ante lo desconocido, inocente como una joven pueblerina, curiosa como todo adolescente; poco a poco fue cediendo terreno al misticismo que envolvía a aquel hombre, concediendo risas discretas, haciendo preguntas, sintiendo mayor confianza hacía aquel extranjero mucho mas alto que el resto de sus conocidos, extravagante como una leyenda desde su albina apariencia hasta sus interesantes historias sobre el mundo más allá de las montañas. Los minutos se volvieron horas, pero aquella noche perduro como las estaciones campiranas; una adolescente de ojos esmeralda, hermosos bucles pese a estar descuidados, piel tersa y aterciopelada, una figura menuda y delicada con la belleza desarrollándose en su silueta... admirando a un hombre misterioso, atlético hasta donde el cuerpo podía concebir, facciones extranjeras esculpidas en un rostro perfecto, una imagen coronada con su peculiar cabellera plateada... ambos entraron en lo mas profundo del otro, inocentemente, sin percatarse de ello e incluso sin intenciones de hacerlo, con detalles de si mismos que serían insignificantes para otras personas; pero esa noche parecía haber sido concebida por el destino en si mismo, todo fue perfecto y sucedió lo que debió suceder, a la luz de las velas, en un lecho humilde, la soledad de ambos desapareció en todo sentido.

Quicksilver

Mensajes : 27
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Emma Frost el Lun Mayo 23, 2011 11:22 pm

Había evaluado las mortales posibilidades que supondría el arriesgarse a desprenderse de su cuerpo físico estando éste enlazado a Cerebro. Podría producirse una desconexión fatal entre sus neuronas ya que no habría conciencia ejerciendo control sobre la sinapsis a la que estaba unida la máquina, o algo similar. Sin embargo valía la pena intentarlo, no arriesgarse dejaría en ella una ansiedad tan profunda como lo sería la decepción de un científico ante un experimento fallido.

Sopesaba la idea estando cómodamente reclinada sobre el asiendo de respaldo Alto y tapizado de cuero gris. Su mirada se perdía en el vacío debajo de Ella y visible por encima del tablero plateado en el que tenía apoyado los talones de sus botas, cuyo material formaba una sola pieza junto con el pantalón ceñido a sus piernas. Los brazos cruzados a la altura de su pecho endurecían su apariencia reflexiva.

<Al diablo…>

Sentándose rápidamente en la silla –como correspondía- se colocó el casco sobre la cabeza.

<Te voy a encontrar…>

Cerró los ojos. El Éxito no sólo dependería de la potencia de la máquina que amplificaba sus poderes telepáticos, sino también de su agilidad mental. Su objetivo no estaba en Estados Unidos, ya lo había comprobado, por lo que amplio el radio de búsqueda, dedicando unos minutos al “Scaneo” minucioso de todos los continentes. La labor suponía un grado muy elevado de concentración para mantener su propia integridad mental... Aún no dispondrían del Don que le otorgaba la capacidad para proyectar su alma fuera de su recipiente terrenal.

El tiempo transcurrió de forma imperceptible para Ella. Pero poco importó cuantos segundos, minutos u horas habían transcurrido cuando se percató de una señal luminosa en la distancia, en Europa. Rápidamente cambió de rumbo, cruzó países, condados, amplias extensiones de campo, bosques, montañas... El mutante escurridizo había decidido tomar un descanso. Era el momento.

-Aquí vamos- Susurró. Aspiro profundamente y relajó cada extremidad, músculo a músculo, nervios. Y su voluntad elevó su cuerpo espiritual hacía arriba, despojándola de toda sensación carnal al enviar aquella conciencia incorpórea hacía la última ubicación que ésta había localizado a través de su vehículo.

Remontándose velozmente y por misteriosos medios, su silueta inmaterial contempló a dos individuos guarecidos del inclemente clima en lo que pareció ser una construcción bastante humilde. Las cosas se veían diferentes. Más oscuras... Casi incoloras. Pero el hombre y la joven mujer que habían encontrado consuelo al compartir su soledad en el interior de aquella cabaña eran perfectamente distinguibles.

<Así que...aquí estás, pillo...>

En ese instante, tras unos cuantos pitidos electrónicos, Cerebro registró la ubicación de Pietro Maximoff.

-Objetivo encontrado. Suroeste Europeo, Península Balcánica.

Emma Frost

Mensajes : 167
Fecha de inscripción : 22/04/2011
Edad : 25
Localización : En tu mente

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Quicksilver el Mar Mayo 24, 2011 4:02 am

La bendición del alba se anunciaba por los marcos de las ventanas como avatares lumínicos representando delicadamente sus finos detalles aprovechando la humedad natural del aire; radiantes tonos amarillentos y blanquecinos iluminaron el semblante albino del hombre perdido en lo que percibía como una maquina de tiempo. Había dado su palabra y se marcharía con el Alba cual demonio nocturno, pero al igual que una criatura del mito, existía algo poderoso que lo arrastraba a permanecer en aquel lugar; por un momento pudo justificarse racionalmente, su mente era tan veloz como su paso, considero las salidas del lugar dándose cuenta que todas serían trampas que anunciarían su partida a la hermosa joven que ahora descansaba apacible en un lecho de lana tradicional, tejido para ser más cálido que cómodo, el amanecer solamente resaltaba la belleza en cada detalle finamente pulido por la alegría de la inocencia.

Tan obvio como predecible, apenas la fortaleza del implacable mutante levanto el peso del portón destrabandolo de su marco hinchado por la humedad nocturna y el rocío matinal, había despertado a la adolescente de ojos tan hermosos como si hubieran vuelto caleidoscopio la mas frondosa primavera.

¿Por qué le sucedían estas cosas? ¿Por qué nunca era suficientemente rápido para superar al destino?

- No te vayas... - imploró somnolienta, seguramente olvidando las circunstancias que obligaban a su amado a partir.

- Debo irme... tu me lo pediste y yo te lo prometí - falsedades y mentiras, excusas que protegen aquello tan delicado como el corazón o el alma; resultaría obvio para cualquier dama versada en las formas del pensamiento, pues la constitución masculina no cedía ni siquiera para darse la vuelta a enfrentar las consecuencias de sus actos.

- Llevame contigo entonces... - suplico mientras se ponía en pie, sosteniendo las sabanas como lo fueran togas resucitadas desde 1mil años atrás, acercándose al muro marmóreo que había sido esculpido en la perfección varonil que amaba - quiero que me lleves contigo... ser la calidez que te arrope cuando el destino hiele tu suerte con cualquier desgracia... seré tuya Pietro... para siempre, nunca volverás a recorrer los bosques o el mundo a solas, te acompañare... - su voz, sus palabras, eran tan cálidas como el amanecer mas bello que cualquier hombre pudiese presenciar, calando tan profundo en su alma que incluso su piel se había erizado en un escalofrío bajo el mono deportivo... era demasiada calidez para un hombre que se había exiliado a si mismo.

«Joder... ¿Quien es esta niña? ¿Cómo puede hablar así?... tan profunda, tan inteligente, tan perfecta...»

Fueron esas palabras las que le revelaron la naturaleza de aquella poderosa fuerza, indescriptiblemente mucho mas poderosa que su velocidad, una fuerza capaz de detener en seco al hombre más veloz en el mundo; se declaro enamorado, tan profundamente enamorado como para considerar la existencia del Amor en su vida. Apenas una niña en comparación, pero su existencia era tan intensa como una hermosa y cálida estrella viviente, su tacto se aferro delicadamente a la mano masculina como una caricia humilde y suplicante; un gesto que invoco su atención, basto una mirada para hacerlo suyo y que aquel hombre frío en sus adentros como el mármol cediera.

- ¿y tu madre? - aun se atrevía a persuadirla buscando deshacerse de las culpas por asumir una decisión.

- Murio... - confeso para su amado - había mentido porque tenia miedo, pero ya no hay razones para temer, porque te Amo...

Pietro se dio la vuelta para acogerla entre sus brazos deseando poder ofrecer consuelo a la joven serafin que abatía su alma con infinitas emanaciones de calidez como nunca antes lo había sentido; en su pasado siempre había necesitado demostrarse implacable, inamovible, encarnación marmórea capaz de soportar los embates de la vida y el mal tiempo para transmitir la seguridad que un hombre debe hacer sentir a su compañera. Pensamientos que le recordaron rápidamente la razón por la cual había sido destinado hasta aquel remoto paraje, la mujer para quien había necesitado madurar tan rápido como la vida le concedió, su amada hermana Wanda... ¿Qué debía hacer?... En ese momento tenia entre sus brazos a otra joven adolescente, tan inocente e indefensa como lo fue su amada hermana, tan cálida que los sentimientos afloraban en sus delicadas mejillas en un rubor intenso.

- Esta bien... Aunque viajaremos mucho, más lejos de lo que el horizonte revela... - concedió desconsolado - Vuelve a vestirte, abrígate bien, el día no será suficientemente largo para alcanzar nuestro destino.

- Si mi Amado... pero... - titubeaba apenada - aquí se considera necesario un desayuno digno antes de un viaje largo... ¿me permitirías hacerlo?... ya tengo edad para casarme y quisiera...

Sobrecogido por la inocencia de la pequeña dama, aun así se volvió incapaz de contener el humor occidental arrebatándole una carcajada breve... «¿ya tiene edad para casarse?» ... ¡eso era un delito en la mayoría de los países que conocía! Pero rápidamente recapacito la situación, las circunstancias, se encontraba en la provincia de ningún lugar, donde las costumbres se anteponían a la ley de un gobierno tan distante como los servicios públicos o básicos.

- ¿Por qué ríes? - inquirió avergonzada, sobrecogida por sus sentimientos no contuvo algunas lágrimas de su orgullo herido al sentirse rechazada - Prometo que no será algo desagradable como podrías pensar de la comida de pueblo...

- Calma, calma... ja! es extraño que yo lo diga... - se interrumpió con una sonrisa blanca e inmaculada - Es solo que... digamos que llevo mi vida demasiado rápido, pocas veces me detengo a pensar en cosas como el desayuno sino hasta que el hambre lo vuelve necesario. Pero dime en que puedo ayudarte y lo haré.

- Solo quédate, eso es suficiente para mi, si dices que pocas son las veces que te detienes, hazlo para mi, espérame... no te vayas... Promételo... - aun se podía escuchar el temor bajo sus palabras, el abandono en su vida desasosegó su confianza en las personas, pero sentía que podía confiar en una promesa.

- Esta bien, lo prometo, esperare... pero al menos déjame ayudarte, por favor.

- Quiero demostrarte que no seré solo una carga, que se cuidarme y puedo cuidar de ambos.

No era necesario, lo sabía porque aquella encarnación celeste había logrado sobrevivir cuando menos el tiempo suficiente para mantenerse inocente y hermosa; le concedió su suplica porque deseaba verla sonriendo, destellando suficiencia. Levanto el portón devolviéndolo a su sitio con tan solo una mano, siguiéndola cuidadosamente con la mirada; atravesando cuidadosamente el portal al otro lado de la humilde casa, andando tras su grácil andar. El patio trasero se extendía como una larga granja con aproximadamente 36 jaulas, donde la mayoría eran ocupadas por parejas de conejos de gran diversidad; por lo que pudo entender que su compañera se había bien logrado su supervivencia valiéndose de la reproducción de dichos animales, alimentándose de ellos y posiblemente vendiendo sus pieles en algún pueblo cercano; de pronto la escena desgarro su idiosincrasia pues la paradoja que apreciaba ante sus ojos desafiaba la cordura, la joven dama sostenía tan cariñosamente al pequeño animalillo entre sus manos, lo mimaba con una sobredosis de afecto que rompía totalmente con el propósito que había asumido. Al ser incapaz de conservar la noción de la situación, opto por volver dentro.

Quicksilver

Mensajes : 27
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Emma Frost el Mar Mayo 24, 2011 11:29 pm

«¿“Quiero demostrarte que no seré solo una carga, que se cuidarme y puedo cuidar de ambos”? ¿eso es lo que cree?»

Tierna ingenuidad. Crédula, ilusa, y arriesgada ingenuidad. Pese a la dura vida que aquella jovencita hubiera enfrentado, sacarla de su entorno natural, mundano y campestre para ser depositada fugazmente en la impredecible, salvaje-civilizada realidad de la que el veloz mutante provenía y a la cual inevitablemente regresaría, podría conllevar conflictos emocionales quizás demasiado fuertes para la muchacha de la que Pietro caprichosamente se había prendado.

<Después de todo eres humano...> Pensó, tanto justificándolo como juzgándolo.

Avanzó en el aire. Había estado observando a través de una precaria ventana la escena conmovedora que la pareja solitaria protagonizaba. Grande era el desconsuelo de ambos como para embarcarse en una relación que en su Opinión estaba destinada a la tragedia. Y aún más lo era la irresponsabilidad del varón de cabellera plateada, pues comprometer la salud física, sentimental y mental de la evidente quinceañera correspondía a un acto de insensatez. Sin embargo, al descubrirse a sí misma siendo tan crítica, decidió reflexionar acerca de dicho proceder. Se sentía incómoda, pero más que incomodidad, se trataba de enfado ¿Por qué?. La respuesta se presentó como un recuerdo capaz de abrir una vieja cicatriz.

«Ian...»

-Ian...-Sus labios se movieron gesticulando el nombre sin producir sonido alguno mientras continuaba en trance.

Ian, el hombre al que había amado en su juventud, y el que con tanta facilidad había logrado romper su corazón nuevamente al rechazarla después de revelarle que era una mutante.

En esa época, La joven conocida como Emma, era una muchacha apasionada, con toda la disposición de entregarse al hombre que se preocupara por Ella, interés que nunca obtuvo de su propio padre, y que generó en ella el rencor que creció de forma exponencial con el paso del tiempo, herida tras herida, traición, rechazo. Volviéndola una mujer, fría, calculadora y poco dada a la benevolencia. Por lo que reaccionó negativamente ante los recuerdos de aquél pasado, sepultándolos en su memoria con tanta ira que su visión se nubló. Con tanta rabia que casi perdió la conexión con Cerebro al ésta alterar su concentración. Pero la imagen persistió. Ahora tenía a su objetivo lo suficientemente cerca como para percibir el calor de su cuerpo de estar materialmente presente. Finalmente olvidó el pesar, olvidó el enfado y se aferró a las preguntas que aún perturbaban la continuidad de sus pensamientos estratégicos para con el futuro de la empresa en la que se había embarcado junto con Magneto.

«Sin duda “Algo” eres del misterioso Magneto, pero la respuesta a eso prefiero confirmarla a través de los labios del propio Maestro, presiento que será placenteramente reveladora... ¿Pero qué vamos a hacer contigo escurridizo nómada?»

Esperaba pronto la reunión de ambos mutantes, con ansias. La ubicación sin duda estaría reflejada en el monitor que antes había mostrado la localización de Wanda.

Emma Frost

Mensajes : 167
Fecha de inscripción : 22/04/2011
Edad : 25
Localización : En tu mente

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Quicksilver el Jue Mayo 26, 2011 4:01 am

Desde que salieron por el umbral, durante su largo camino a pie hasta el pueblo mas cercano, Pietro se sorprendió a si mismo actuando con lentitud; el ambiente diurno se percibía ligero sobre su piel, una caricia refrescante eclipsada por el denso respirar del destino acechándolo de cerca, pisándole los talones, lazándolo desde las entrañas y arrastrándolo implacablemente más cerca de aquello que ni siquiera su súper-velocidad podía superar aun... el estigma de aquel heraldo de desgracias en su vida, su propio padre biológico, Magneto. El silencio fue la prueba tangible de que algo iba mal desde que habían salido, aquel momento cuando su instinto lo predisponía a valerse de sus poderes para vivir la vida a su modo; pero fue detenido por aquel monstruo latente en la naturaleza humana, el propio miedo, ¿Qué sucedería si su joven amante era demasiado tradicionalista y su mente no asimilaba la verdad sobre su verdadera naturaleza?

Hasta antes de adentrarse en el pueblo, cada paso en su trayecto sentía su propio cuerpo vibrando con ansiedad, como si su velocidad fuera una adicción que necesitaba saciar, pisaba con total aplomo sobre el suelo como si se sujetara a si mismo. ¿Habría en el pasado algún momento que no se desplazara valiéndose de su propia naturaleza? Su mente se nublaba con su concentración plenamente enfocada; era esa misma concentración el principal sello de su silencio. La pareja se sacio en una posada donde les ofrecieron euforicamente auspicio apenas el extranjero pago los alimentos con unos cuantos dolares americanos de los que tampoco no disponía suficiente para un viaje largo pues solo viajaba con aquellos que podían ser guardados en pequeños bolsillos del mono deportivo que vestía y mismos que eran realmente pequeños.

Bajo la afable atención de la posada, uno junto al otro siendo atendidos como iguales, disfrutando de aquel placentero momento de descanso en su camino; Pietro pudo deshacerse de sus preocupaciones, incluso de la ansiedad somática que le exigía desplegar su verdadera naturaleza, relajarse y permitirse devolver su atención a su Amada, recuperar su confianza, volver a descansar bajo su dulce y apacible calidez, enamorarse de nuevo cada minuto de aquellos ojos resplandecientes como el milagro de la vida. Se les había servido un delicioso estofado de pato, las porciones tomaron por sorpresa la idiosincrasia del extranjero quien estaba acostumbrado a la opulencia Americana; pero encontró la lógica en aquel detalle, de ese modo era obvio porque su acompañante había perpetuado una belleza natural e inmaculada.

Un par de horas más tarde la pareja volvía al camino, y con este volvió aquel denso sentimiento de culpa a consigo mismo por mantenerse reservado; su cuerpo se tensaba por completo del mismo modo que un gladiador se enfrenta al maestro de esclavos en un coliseo, renegando de aquel destino obligado al que se veía sometido y obligado. ¿Por qué se obligaba a ocultárselo? Si su decisión era tan resuelta por parte de ambos, entonces irremediablemente su consciencia honorable le obligaba a ser tan sincero como podía ser el Amor que sentía por su compañera. En cada paso su mente aceleraba sus pensamientos, las posibilidades, las consecuencias en cada escenario posible con cada guión que desarrollaba para liberarse de la culpa que sentía por reconocerse deshonesto y al mismo tiempo por reconocerse temeroso y renuente de su verdadera naturaleza, pues se estaba traicionando a si mismo.

Sin previo aviso, el destino les hizo frente durante su camino, tan lejos del pueblo que sus pequeñas casas de piedra se habían perdido en la espesura del bosque; pues las sombras del ocaso emergió un grupo numeroso de oportunistas, ¿Qué mejor que una pareja de extranjeros en medio del bosque? ... Pietro intento apartar a su amada disponiéndola detrás de su imponente porte, era más alto que todos, sus harapos no evidenciaban la condición física de sus atacantes pero estaba absolutamente seguro de que no sería ni cercana a la suya como un mutante; pero era inútil, estaban rodeados. Sin embargo, aquel hombre asolado por sus mas profundas preocupaciones durante agobiantes y largas horas en el camino encontró la mejor oportunidad para presentar su verdadera naturaleza, su condición mutante en el escenario que le permitiera demostrar la bondad de sus habilidades dispuestas en beneficio de la humanidad; era perfecto, incluso podría alimentar la adoración de su amada por su Heroe.

- Magda, por favor, no te asustes... todo va a salir bien... Yo me haré cargo, solo te pido que no temas...

Una vez que sus palabras anunciaron su resolución, su semblante se torno profundamente severo en medio de las burlas de los bandidos aproximandose poseidos por la confianza, el detonante fue accionado cuando uno de ellos tomo por la fuerza la delicada muñeca de su joven amada, sus ojos se encendieron con una mirada fulminante. Desarrollando a plenitud su velocidad sobre humana rodeo el cuerpo menudo de su protegida hasta conseguir los repugnantes dedos de su agresor, abriéndolos para liberarla aunque sometidos a tal velocidad se rompieron como mondadientes antes de que el poderoso guardián sujetara firmemente al bandido y lo arrojara sobre el más cercano, uno a uno los noqueo con un único y elegante golpe en la nuca antes de apilarlos todos juntos. Deliberadamente se limito a una velocidad que el ojo humano pudiera captar y aun así sobrepasara el tiempo de reacción de cada uno de sus objetivos; la verdadera victoria radicaba en que su Amada presenciara la batalla cual doncella lo hiciera de su campeón.

Revelo el final del enfrentamiento con un soberbio ademán, se sacudía las manos como si hubiera levantado pilas de arena o incluso bolsas de basura; se volvió hacia su Amada rebosante de suficiencia y satisfacción, finalmente había mostrado su verdadera naturaleza. Sin embargo, todo gesto de alegría fue borrado por la confusión en el semblante masculino al apreciar el rostro estupefacto de su adorada, no había mayor dulzura ni calidez, ni siquiera esperanza, el destino había hecho su jugada deformando aquel Amor inocente en un profundo terror abusando de las costumbres profundamente sembradas en una cultura pueblerina devota del tradicionalismo y al mismo tiempo se había apresurado a ejercer juicio y dictar sentencia sobre el natural exceso de confianza del orgulloso mutante.

- Eres... un Demonio... - titubeaba horrorizada mientras tropezaba torpemente al retroceder.

- No... no digas eso... Magda, Yo soy el mismo que conociste anoche, soy solo un hombre y te Amo. - insistió con calma y voz reconciliadora como la seda.

- Aléjate! Aléjate de mi! De Inmediato! - empezó a sollozar levantando la voz.

Su amada comenzó una desesperada huida de aquello que no comprendía y únicamente podía explicar con sus creencias folclóricas; pero su impactado salvador no podía aceptar aquel giro del destino, acelerando su desplazamiento hasta superarla, la atrapo entre sus brazos buscando la oportunidad para hacerla entrar en razón.

- Por favor, entiende... NO soy ningún demonio! Soy solo un hombre con un Don, puedo moverme más rápido que cualquier hombre y solo eso, del resto sigo siendo un humano.

Sin embargo, la aterrada adolescente fue arrastrada al pánico cuando presencio la “aparición” de su compañero frente su camino atrapándola; entregándose a los impulsos primordiales comenzó a gritar, y al sentirse presa de aquel que identificaba con un demonio, pronto se volvieron alaridos desgarradores que estallaban el silencio de aquel paraje del mismo modo que una pieza de cristal lo hace al caer accidentalmente sobre un suelo marmóreo. En la región la enorme mayoría poseían una piel ligeramente tostada heredada de sus antepasados sometidos a las invasiones Persas y posteriores Otomanas, así como cabello oscuro, negro o chocolate; mientras que aquel extraño se mostraba albino como un espectro, era mucho mas alto que los hombres de la región, su aspecto era aquel que se describía en las leyendas sobre criaturas de la noche a cuales el sol no alcanza a dar tono a su piel. Aquella demostración anti-natural solamente unió las piezas dispersas en la joven mente de la adolescente, aquel no era un hombre y todo cuanto enunciaba eran trucos y artimañas para arrastrarla a su guarida donde era seguro que la devoraría; ya había presenciado que aquel sujeto no saciaba su hambre con la comida de la región, después de todo esas criaturas se alimentaban de jóvenes hermosas.

Pietro perdió la proporción del tiempo, para alguien súper-dotado por la velocidad el tiempo solía transcurrir lentamente a través de su mente aguda; en algun momento su desesperación lo entrego a hablar inducido por su súper-velocidad creando involuntariamente sonidos ajenos a la lengua comprensible por cualquier ser humano y que únicamente logro agravar la situación. Finalmente humillándose derrotado, la libero de sus brazos un suplicándole, el dolor sepultaba y avasallaba todo su ser, devolviendo a sus palabras la velocidad natural para gritar su dolor a su Amada quien se alejaba poseída de adrenalina en su huida.

- Por favor... No me dejes... NO TE VAYAS! - pero sus insistencias fueron inútiles. Pronto la perdió de vista y aun que podía alcanzarla con fácilidad, no era el cuerpo delicado y menudo lo que deseaba alcanzar, necesitaba llegar a su corazón inocente, salvarle más allá de la superstición para llevarla a una vida de dicha y aceptación; sin embargo, nuevamente se sentía derrotado, una vez más no era lo suficientemente veloz para superar las pruebas de la vida, para dejar detrás y vencer al destino... ¿Hasta cuando sería suficientemente veloz?




Los días pasarón mientras el joven Pietro había buscado el consuelo de aquella mirada esmeralda, no encontraba aquella encarnación de belleza y calidez de quien se había enamorado profundamente; al principio volvió a la posada donde habían compartido los últimos pétalos de Amor, pero no habían tenido noticias de su adorada, en vano había recorrido el camino de regreso hasta la casa donde la había conocido y esa noche se cumplía una semana desde la tragedia.

Amargamente buscaba algo de calidez frente a una fogata, algún alivio a los escalofríos que desgarraban su cuerpo templado para el desarrollo físico sobre humano pero irónicamente era plenamente vulnerable a los embates del corazón; desgarradores agujeros negros en lo mas profundo de su pecho, ahí en el misterioso lecho del Alma, tirando (jalando) de todos los nervios de su cuerpo en un dolor punzante como lo era agonizante... Aun preguntándose ¿Por qué no era lo suficientemente rápido?


Última edición por Quicksilver el Sáb Mayo 28, 2011 10:29 pm, editado 1 vez (Razón : Inclui los ultimos dos renglones para ayudar a que interviniera el personaje de Emma)

Quicksilver

Mensajes : 27
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Emma Frost el Dom Mayo 29, 2011 12:12 am

-¿te gustaría algo de compañía singular viajero? La soledad en parajes como éstos no parecer ser buena aliada-

El suave susurro femenino quebró el silencio. Pero realmente éste permanecía inalterable, ya que la voz no provenía del mundo exterior sino de la privacidad transgredida de una mente perturbada.

Invisible, había presenciado el doloroso abandono padecido por el mutante de cabellera albina. Había simpatizado con su pesar, pero aún sintiéndose identificada con Él, la tristeza no había apoderado de Ella del mismo modo en el que lo hiciera con Él. No, en su corazón ya no cabían sentimientos autocompasivos. Habían sido despiadadamente arrancados de raíz, cual maleza amenazando la belleza de un glorioso jardín. El lugar que éstos habían dejado vacío fue ocupado con rencor y determinación. Mas... aún quedaba una vena de solidaridad para aquellos que la merecieran.

Sabía perfectamente lo invasivo que podría resultar un sonido inesperado y ajeno a los propios pensamientos, sin embargo no había otra alternativa de comunicación.

Decidió esperar a la reacción de Él antes de decir cualquier otra cosa. No pudo evitar pensar en sí misma como una cazadora que había conseguido finalmente centrar en la mira a su objetivo, pero que aún así debía seguir manteniendo la calma. Cualquier movimiento demasiado arriesgado comprometería el éxito que tanto ambicionaba. Además de que el mejor modo para llegar a alguien o mantenerlo bajo control, era obteniendo la confianza de la persona en cuestión.

Con suma concentración, y en uso de la propia voluntad, comenzó a manifestarse en el aire de forma inesperada, una aparición. Una silueta femenina, curvilínea... En la que el rostro carecía de detalles suficientes como para resultar identificable. Se trataba del cuerpo astral de la telépata... un espectro vago de la fisionomía real, que buscaba infundir cierto aire de esperanza y fe en aquél corazón desolado, que en futuro próximo resultaría muy Útil.

Emma Frost

Mensajes : 167
Fecha de inscripción : 22/04/2011
Edad : 25
Localización : En tu mente

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Quicksilver el Miér Jun 01, 2011 7:46 pm

Cuando fue privado de la seguridad del silencio su corazón dio un veloz vuelco ante la incertidumbre de la situación o su inesperada acosadora; desconocía como podía haber sido rastreado, pero el hecho que le había tensado cada fibra del cuerpo era que aquella visita no había producido sonido alguno al aproximarse, como si hubiera trascendido la hojarasca o el posible crujir de las ramas al deslizarse por el follaje a su alrededor; quedaba una única posibilidad: que se hubiera aproximado levitando. Dispuesto a comprobar su teoría e impulsado por su apresurada personalidad, se levanto en una fracción de segundo antes de hacer un giro alrededor de su improvisado campamento en apenas un parpadeo se encontró sorprendido por su aun inmaculada soledad.

– ¿Quien es? Muéstrate! - demando revistiendo su sorpresa con una armadura de dureza y enfado.

El manto oscuro de la noche sirvió como el más perfecto lienzo para los trazos de luminiscencia albina que comenzaron a delinear tan gloriosa figura, ante sus ojos presencio lo que su mente había asumido como la visión de un maestro renacentista visualizando los trazos que realizaría para traer al mundo una obra de arte en el mas estricto canon del realismo, un hermoso testimonio de una heraldo celestial descendiendo a los humanos y provenido con su advenimiento de la luz que esclareciera dudas y temores con su divino mensaje.

Por un par de segundos el avatar de egolatría, quien se asumía a si mismo como el hombre mas veloz sobre la tierra, perpetuo poseído por el asombro hasta finalmente recobrar su propia consciencia analitica; no creía en las entidades angelicales, tampoco en las apariciones o fantasmas, únicamente creía en lo que anteriormente había podido ver con sus propios ojos... mutantes.

– ¿Quien eres? ...

Quicksilver

Mensajes : 27
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Emma Frost el Miér Jun 01, 2011 11:40 pm

Si... Eso era lo que quería, obtener toda su atención. Y ahora que ésta le pertenecía, lo contempló a detalle.

Joven, fuerte... La viva imagen de su progenitor. Un reflejo de facciones suavizadas debido a su corta edad. Una hermosa efigie con rostro desposeído de las cicatrices del tiempo y de las experiencias tormentosas a las que sobrevivió su ausente padre. Y sin duda, atractivo como Él. Los labios de Ella, como dos pétalos azulados adornando su faz de piel traslúcida, sonrieron con cierto aire travieso y después con amabilidad. Disfrutó al principio de la perplejidad que había desdibujado al dolor del semblante masculino. Ahora la complacía incluso el sonido de su voz al pronunciar aquella pregunta que se le hizo tan inocente, tan acorde con los pensamientos sobre seres divinos que vislumbró en su mente.

-¿Quien eres?...

Amaba el misterio.

-Alguien que desea ofrecerte un camino lejos de la Soledad que en estos momentos te agobia, querido...- Articuló las palabras con naturalidad, haciendo que la boca de su proyección se moviera al pronunciar en lugar de emplear la voz telepática acostumbrada. Todo sea para transmitir la sensación de seguridad. - Conozco como se siente... He venido para decirte eso: No eres el único. No vengo a hacerte falsas promesas. Si decides aceptar mi oferta Nadie te dejará a TI. Vengo a decirte que mientras lo desees siempre habrá alguien a tu lado a no ser que tu decidas lo contrario..

Parecía un hombre de carácter tan volátil, de intensas pasiones... Pero, tal como lo había presenciado: de corazón vulnerable. Ya encontraría el modo de aprovecharse de una personalidad así cuando fuera necesario, pensó. Aún así debía seguir siendo cuidadosa. No podía perderlo. Confiaba en que Magneto lo necesitaba a su lado por algo más que antiguos remordimientos paternales -sino, sería decepcionante-. Además, de algún modo el Atlético mutante conseguía hacer que una vena protectora palpitase en Ella, algo no muy diferente de lo que sentía por sus propios estudiantes en la Academia.

Emma Frost

Mensajes : 167
Fecha de inscripción : 22/04/2011
Edad : 25
Localización : En tu mente

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Quicksilver el Dom Jun 05, 2011 9:40 pm

Cualquier conclusión a la que hubiera llegado a través del folklore regional quedo totalmente descartada tras escuchar las palabras que declaraba apaciblemente aquella figura; comprendió rápidamente la naturaleza de la comunicación que estaba teniendo lugar debido a que la voz femenina era una manifestación homogénea que no variaba de intensidad, flujo, tono o volumen sin importar que el joven argento cambiara su postura y concluyo que el origen de dichas palabras se encontraba en el interior de su propia mente. En esa conclusión no podría deducir el verdadero origen de su visitante, si era otro extranjero en medio de la nada o si verdaderamente era de origen Americano o Británico, la comunicación telepática en la gran mayoría de sus manifestaciones era un lenguaje universal que la mente interpretaba con su propio Idioma de cada involucrado. A pesar de la acelerada cantidad de pensamientos y asumiendo que era una mente humana la que se adentraba en su psique, continuo expresándose a si mismo verbalmente como un apoyo que sostuviera las ideas que deseaba comunicar en una velocidad comprensible para los demás; caso contrario, sus pensamientos serían tan rápidos como sus piernas y por regla general se convertían en murmullos inentendibles para los demás.
- Te presentas como un comercial de Tv vendiendo esos productos que aparecen en altas horas de la madrugada tratando de convencer a las personas de que necesitan algo que realmente nunca han necesitado. ¿Por qué asumes que estoy solo como condena? también podría estarlo por decisión propia, que de hecho, es el caso. De donde vengo soy bienvenido por varios conocidos, especialmente por quienes aun me necesitan.

Bajo esas circunstancias se daba cuenta que ya había permanecido demasiado tiempo en aquella región, el suficiente para haber sido ubicado y aun tenia pendiente esclarecer la identidad de su visitante; incluso si volvía a donde era bien recibido, podría ponerlos en riesgo si aquella presencia le perseguía hasta donde su hermana.
- No soy creyente de ángeles o apariciones, solo de personas con habilidades especiales y no te conozco; por mi parte, soy el mutante más rápido de este mundo, al punto que cruzar el océano a pie no representa ningún desafío para mi. Al amanecer me tomara solo unos minutos volver a donde mi Hermana.

Quicksilver

Mensajes : 27
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Emma Frost el Lun Jun 06, 2011 12:06 am

Era listo, sin duda. Quizás demasiado seguro de sí mismo hasta el punto de ser particularmente chocante y al mismo tiempo interesante. De lo que no había duda era de su casi enfermiza preocupación para con su hermana. Pero Ella había estado contando con eso; se trataba del esperado hueco en la defensa, la oportunidad para hacer el siguiente movimiento.

-Hermana, hermana, hermana...- Repitió con cadencioso énfasis dejando escapar un tenue suspiro luego de una carcajada a duras penas amortiguada- ...Ah... Pietro...Vayamos al grano entonces, shall we?... ¿Por donde empezamos...? -Cruzaba el brazo izquierdo debajo del busto y llevándolo hasta el otro donde sirvió de apoyo para éste, el derecho, que colocaba el codo sobre la palma de la zurda adoptando así una apariencia dubitativa al acariciarse los labios y el mentón con los dedos...-Creo que... Ah sí...- Rápidamente, el espacio detrás de la imagen astral de la telépata se distorcionó. Muy lejos de allí, en Ávalon la mente privilegiada de la Reina Blanca actuaba servida de la potencia que Cerebro le otorgaba para proyectar los dolorosos recuerdos que había descubierto en la memoria del Progenitor de aquél joven mutante. Se trataban de Flashbacks: el campo de concentración, una joven gitana, una casa en llamas, dos niños pequeños, un hombre sólo, golpeado profundamente por el “Destino” e impulsado por un ideal protector para con la raza a la que pertenecía. Un ideal tan grande, o incluso más que Él mismo.

-Tu Padre te busca, Pietro Maximoff... A tu padre. Sí... el hombre bajo cuya sombra estás convencido que caminas. El hombre que crees que se ha olvidado tanto de ti como de tu hermana. “Desgraciadamente” para ti, sorpresa: le importan. De no ser así yo no me habría tomado la molestia de rastrearte hasta que te se antojó ir detrás de unas “faldas” ingratas...- Su voz había perdido todo dejo de compasión-... Sí, vi toooodo lo que estuviste haciendo...y no te quedaste sólo porque quisiste, cariño... Te dejaron... que es diferente... Y no dejarás de pasearte bajo la sombra de tu padre si sigues corriendo...corriendo...y corriendo. Francamente tus barreras y tu frustraciones están aquí...- Señaló su propia frente- Y para bien o para mal yo puedo verlo... Muy claramente... Ah.... y dudo que puedas ir donde tu hermana si no sabes donde está...-Enarcó una cejas mientras una sonrisa maliciosa se dibujaba en sus labios traslúcidos- Además... da la casualidad que Yo sé donde está... y lamentablemente no podrás torturarme para sacarme dicha información.... porque da la “casualidad” que Yo estoy con tu Padre...

El rostro de Wanda apareció como una trémula promesa flotando en el aire, poco a poco desvaneciéndose.

Emma Frost

Mensajes : 167
Fecha de inscripción : 22/04/2011
Edad : 25
Localización : En tu mente

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Quicksilver el Mar Jun 07, 2011 12:21 am

En definitiva existía un instinto de protección hacia su hermana a un nivel muy visceral; apenas percibió el tono despectivo con el cual era escupido el sustantivo que refería a su única y verdadera familia, su cuerpo experimento un violento impetu por hacer callar aquella visita que se tornaba desagradable. Sin embargo, guardo sus impulsos detrás de su semblante severo; incluso mientras aquellas imágenes aparecían detrás de la presencia femenina, tan bastas cual lo fuera un portal a otra realidad bajo el dominio omnipotente de una diosa presente ante el incauto extranjero. En un principio, incluso el acelerado raciocinio del veloz mutante no había alcanzado a comprender la naturaleza de las imágenes que presenciaba ni su origen, entre las incontables posibilidades había considerado se encontraba el que aquello fuere una visión del futuro próximo o algún universo paralelo del que proviniera su etérea visitante; pero todo cobro sentido cuando fue enunciado aquella personificación de las desgracias en su vida: su Padre.

Para su mente aquel hecho sobre su padre cobraba un sentido más traumatizo de lo que podría sonar a oídos ajenos, pues desde sus recuerdos provenía el primer encuentro que habían tenido la joven pareja de mellizos con su progenitor: casualmente había emergido de la nada cual héroe novelesco, salvándoles la vida antes de unirlos a su causa; durante años aquel hecho sembró al desconfianza en lo mas profundo de su psique, habían sido circunstancias demasiado ventajosas para aquel Heraldo de la causa mutante, y se había vuelto el testimonio de que aquel hombre les había encontrado deliberadamente para cumplir con sus propias ambiciones. Desde entonces se había vuelto una serie de repeticiones donde los encuentros con aquel hombre resumían sus antiguas intenciones, se reunía con ellos para nuevamente aliarlos a su causa y de ese modo aprovechar los dones de la joven pareja; pero los hermanos se habían propuesto no volver a permitir que sus poderes sirvieran a ambiciones ajenas, los usarían para el bien común.

- Claro que le importamos, ningún asesino que se precie de serlo descuida sus Armas; y ese hombre que me muestras es solo un asesino que nos busca para emplearnos como Armas contra la raza humana.

La persistencia de aquel Heraldo albino había finalmente sobrepasado su paciencia con el continuo nombramiento de su hermana, aquella compañera inocente con quien había compartido toda la vida a través de las penurias, las carencias y las dificultades; el simple hecho de encontrarse a si mismo tan lejos en cuerpo y conocimiento sobre su protegida le arrojo a las brazas de la furia, que pese a ser contra si mismo por su descuido ahora espetaba contra aquella presencia femenina.

- Encontrare a mi hermana antes que Tú o Magneto!! - aseguraba cegado por la ira, pero su mente no era la de un ser humano común, aun era poseedora de la misma agilidad que su habilidad física y rápidamente recapacito sus palabras... si aquella presencia era capaz de encontrar a Wanda del mismo modo que hizo con Él, entonces le tomaría solo segundos abducirla y por muy veloz que lo fuera demoraría al menos un minuto en cruzar el océano sin contar todo el tiempo que le tomaría ubicarla; si no podía detenerla, entonces debería llegar al mismo tiempo... y eso solo sería posible si era Él quien la acompañara a donde su hermana

- ¿Que es lo que quieres? - concluyo concediendo la posibilidad de algún acuerdo.

Quicksilver

Mensajes : 27
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Emma Frost el Jue Jun 16, 2011 1:11 am

Gustaba demasiado de resultar irritante para el pobre y solitario mutante. Era inteligente, pero impulsivo... De temperamento explosivo. Por suerte sabía controlarse. La hermosa telépata sonrió con malicia mientras exploraba los pensamientos del vástago de cabellera albina. No sería sensato planificar una reunión con su hermana mientras Magneto no hubierse llegado antes con Wanda y... -y aún más importante- logrado persuadirla de ir con Él.

La etérea figura de la Reina Blanca inició una lenta y espectral caminata en torno al atlético joven, recorriéndolo de pies a cabeza con lentitud inquisidora. En sus labios una sonrisa maliciosa.

-A ti... Te quiero a ti, Pietro Maximoff. A mi nada puedes esconderme. Eres como un libro abierto, uno muy interesante por cierto. Y tienes mucha razón. Toda la razón.- La Dama se detuvo luego de haber trazado un circulo en torno a su interlocutor, mismo que se cerró justo frente a éste. Bastó concentrarse en su objetivo para que en la mente Él comenzara a manifestarse la vívida imagen de unos orbes celestes fácilmente confundibles con el firmamento. La intensidad del mirar de la fémina reflejaba seguridad, autoridad. -Puede que tu seas más escurridizo pero tu hermana no. Ya la encontré, por lo que te aconsejo que te relajes, ya no tienes por qué salir corriendo tras Ella, sobre todo cuando desconoces completamente su paradero. Yo sé que es así..-

En el mundo ajeno a la materia, donde Ella poseía el dominio, podía hacer lo que quisiera: Robar información, borrarla, proyectarla a otras mentes e incluso introducirla ...Manipularla. Y en ese momento, habló en los pensamientos de aquél individuo tras imitar el tono exacto de la voz de éste. La escucharía como si dicha voz fuese realmente su propia conciencia.

«-Te importa mucho tu hermana, sabes bien que será mucho más sencillo encontrarla si haces lo que esa mujer te pide. Podría pasarle algo si decides ir por tu cuenta, pasarían días y días antes de que obtuvieras pistas acerca del paradero de Wanda- Recuerda el rechazo de los humanos cuando tu y Wanda eran más jóvenes ¿a favor de esas personas pretendes ceder tus increíbles habilidades?»

Emma Frost

Mensajes : 167
Fecha de inscripción : 22/04/2011
Edad : 25
Localización : En tu mente

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Quicksilver el Vie Jun 24, 2011 3:59 am

A la luz de la pequeña hoguera la oscuridad del bosque parecía un océano tangible a su alrededor, asechadolo pacientemente al momento cuando las brazas se extinguieran y fuera el momento de engullir a su victima; los tonos cálidos y ambarinos se reflejaban en las cortezas de los arboles aledaños trayéndolos a la vida cuales centinelas nocturnos acompañándolo en la penumbra, manteniendo las sombras a raya del improvisado campamento. Algo desentonaba completamente de aquel escenario, la presencia luminiscente de angelical belleza cual heraldo celeste trayendo la providencia al mutante solitario; lo que pudiera comprenderse como la luz de tono albino no mostraba ninguna característica que sustentara su presencia en un plano físico, no había espectro lumínico, no habían reflejos albinos alrededor de sus pisadas, no había sonido en su voz, como si toda evidencia demostrara su inexistencia. Incluso la magia y hechicería manifestaban aquellas evidencias de un modo u otro, lo que estaba presenciando el bólido humano exentaba cualquier explicación energética o mística; desafortunadamente no se consideraba un sabio reconocido, ninguna clase de autoridad en tema alguno, pero a pesar de eso debía confiar en sus instintos y tomar el riesgo de asumir que la naturaleza de aquella presencia correspondía a lo que conocía como una proyección psíquica. Como tal, todo lo que sucedía en realidad tenía lugar dentro de su mente.

Para una mente humana común, tales analogías hubieran tomado varios minutos, para aquellos humanos de mente ágil podría haberles tomado un minuto; pero para el mutante considerado el más veloz en el mundo, su mente había desarrollado una velocidad de pensamiento equiparable a la su impresionante velocidad de desplazamiento, - ¿De que otro modo podría moverse a través de una ciudad si sus sentidos y su mente no reconocieran obstáculos, rutas, etc.? - por lo que apenas le tomo unos segundos desarrollar sus propias conclusiones antes de comenzar a analizar con profunda atención cada una de las palabras de su inesperada visita. No le agradaba para nada la situación.

- ¿Me quieres a mi? Eso debería ser un halago; se que soy apuesto, inteligente y demás... pero no me creo que una mujer inteligente me buscara hasta el último rincón de la tierra solo por eso...

No asimilaba dócilmente las circunstancias en las que se encontraba, conocía aquella sensación de antaño, sentir que otra persona ganaba poder sobre su voluntad y al mismo tiempo sentirse impotente de sobrepasar aquel intento; hasta que su mente vivaz finalmente cristalizo un plan para equilibrar la situación.

- Me dirás la ubicación de Wanda, y me lo dirás ahora... Porque ya se como funciona este tipo de negociación donde tu tienes algo que Yo quiero, me sacaras todo el provecho que puedas al máximo antes de decirme su localización y no tengo tiempo para esperar días antes que lo hagas. Eres una psíquica, solo así podrías haberme encontrado en este exiliado paraje, así que no te costara mucho volver a encontrarme y por esa razón no escapare; me asegurare de que Wanda esta bien y entonces, solo entonces, tendré una deuda contigo. Magneto sabe que pagamos nuestras deudas, te deberé un favor y podrás hacer valer ese derecho.

Quicksilver

Mensajes : 27
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Emma Frost el Mar Jun 28, 2011 1:05 am

«¿Debería fiarme? No veo en su mente más que las palabras que salen de su boca... Y no parece tampoco un hombre deshonroso...»

La Reina Blanca hizo silencio. Sopesaba la propuesta del vástago de la velocidad. Sus ojos de hielo pretendían traspasar los orbes celestes de Él, buscando algo más... Algo más revelador que lo que pudieran mostrarle los pensamientos, Quizás más bien algún indicio que su instinto femenino detectase.

Avanzando nuevamente hacía Él, se detuvo apenas a unos centímetros de separación...En semejante cercanía, las emanaciones flamígeras de su composición ectoplásmica parecían acariciar el rostro del mutante, pero sus semblantes no establecerían realmente contacto alguno.

Aunque su voz sonó tan aterciopelada como la de una seductora amante mientras le "Susurraba" al oído. Su mirada era dura, penetrante. Una amenaza ineludible y con promesa de ser implacable.

«-Sé que te has pensado bien tus palabras, Joven Pietro...Pero sugiero que las recuerdes, y las repitas en tu cabeza. Tienes una deuda conmigo... Tu hermana está en Nueva York, Estados Unidos. Sé que en un santiamén podras peinar toda la ciudad...-»


Última edición por Emma Frost el Mar Jun 28, 2011 2:17 am, editado 1 vez

Emma Frost

Mensajes : 167
Fecha de inscripción : 22/04/2011
Edad : 25
Localización : En tu mente

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Quicksilver el Mar Jun 28, 2011 1:55 am

Tal vez su cuerpo haya vibrado más allá de la percepción del ojo humano, quizá sería totalmente imperceptible para la presencia telepática que le acompañaba, pero estaba seguro que sus propias sospechas serían un eco de perfecta claridad en el don de su acosadora; se sintió a si mismo abordado por una inquietud y ansiedad capaz de acelerar cada célula de su cuerpo con impaciencia por comprobar la declaración de la psíquica, ¿que más hubiera deseado que llevar su velocidad sobrehumana hasta el límite para alcanzar aquel destino en apenas unos segundos? Pero tampoco era tan imprudente, la penumbra nocturna era profunda como el océano, apenas podían divisarse los arboles cercanos y el velo nocturno parecía engullir el resto del mundo desprovisto de piedad en ausencia de la Reina Celeste; tenía claro que de intentarlo, podría resultar severamente lesionado, por lo tanto se vería obligado a esperar hasta el amanecer.

Cerro su mirada con resignación desviando su gesto hacia los suelos mientras sus puños se tensaban, demostrando la represión interior a la que sometía sus impulsos. Cuando recupero la compostura, dedico una última mirada a la presencia astral que le acompañaba.

- Ire mañana a primera hora. En este momento solo me queda descansar, búscame mañana al medio día, ya sabes donde estaré.

Al concluir, se limito a inclinar su figura atlética junto a la hoguera que había improvisado, se decidió por descansar recostado con su mirada celeste perdiéndose en la infinita complejidad de los astros distantes, salpicados en el firmamento nocturno como finos destellos titilantes. No demoro mucho antes de lograr sobreponerse a la ansiedad valiéndose de una meditación rudimentaria, respaldada por un respirar apacible, cediendo su consciencia a su profunda contemplación y finalmente cayendo a medio sueño; sin importar cuan relajado estuviera su cuerpo y su mente, su sentido de alerta perpetuaba consciente y vigilante de cualquier amenaza que pudiera emerger desde aquel aro del ébano que le rodeaba.

(off: con esto termina mi participación en este largo opening)

Quicksilver

Mensajes : 27
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Emma Frost el Jue Jun 30, 2011 3:29 am

Su influencia fue sutil, ligeramente perceptible cual roce sedoso de pluma. Como la brisa que apenas alcanza a alterar el estado de reposo de la hierba que nace de la madre tierra. Mientras el atractivo céfiro caía en los brazos siempre incondicionales de la somnolencia. Ella era capaz de distinguir los niveles de inconsciencia. Una secuencia fácilmente manipulable para una mente tan privilegiada como la suya y potenciada por el fruto material de la poderosa alianza que había colaborado para su nacimiento. Sólo hacia falta un "empujón" con la intención de llevarlo hasta el nivel más inferior donde los seres y lugares ficticios eran posibles 

La visión de celestial apariencia, imbuida en tonalidades azuladas y que componían a la figura de la telépata, desapareció del consciente para el que se había manifestado, convirtiéndose en una persona, una mujer cuyas formas sólo podían pertenecer a la reencarnación de algún deseo inconsciente. La Reina Blanca emergió de la bruma como una aparición. Sus áureos ropajes ya no eran lo que habían parecido ser momentos antes. El entallado corsé de delicado y elegante encaje, ceñido a su estrecha cintura con cordeles entrecruzados entre sí, realzaba convenientemente el busto. Y aunque aquella niebla cubría aún la parte inferior de su cuerpo, podía entre verse el lado derecho de sus caderas, incluyendo la delgada porción de tela que constituía su ropa interior. En su cuello una tradicional gargantilla. Sus manos y finos dedos, enfundados en sus respectivos guantes. Largos hasta unos centímetros arriba del codo.
Su voz, un arrullo, una invitación al paraíso de la inconsciencia, la voz de una sirena hablándole al capitán de un navío desde la oscuridad de las aguas
«-Escúchame... sólo escucha mi voz, y observa...-»

Un resplandor cegador fue expandiéndose desde el centro de la perspectiva visual, hasta dejar todo completamente blanco, sin embargo este era rápidamente reemplazado por los colores casi monocromáticos de una escena, tan gris, tan triste... Un paisaje helado mostraba una pila de cuerpos, colocados en posiciones inverosímiles, con los cabellos cubiertos por los restos de la nevada anterior, y copos de la que en esos momentos estaba descendiendo de los cielos, cuyas tonalidades habituales habían sido cambiadas por nubes oscuras.

Una tropa de soldados demandaba en un idioma incomprensible a una familia acorralada con una pendiente a sus espaldas, amenazándolos sin misericordia con sus rifles hasta avasallar su resistencia.


«- Tu padre... -»



«- Tu padre... y todos a quienes Él Amaba... fueron víctimas de la crueldad de parte de los seres humanos-»



«- Incluso tu madre... Magda... quien fue el Amor de su vida desde la infancia...-»



«- Sin embrargo, Aprendio a Luchar por lo que Amaba...-»



«- ...y desde entonces no ha dejado de luchar...-»



«- ... pero después que tu madre lo abandono... -»



«- ... desde entonces, tu padre, se alejo de todos a quienes llego a Amar... -»




Después de los recuerdos obtenidos de la mente del aclamado padre del mutante velocista, e inducidos dentro de la mente de este último a través de sus sueños; la hábil telepata concluye su enlace mental con el joven Pietro. Esperando que de ese modo, haya logrado dejar la semilla de la duda respecto a las razones por las cuales su incomprendida figura paterna se había convertido en un enemigo de la humanidad.

«- ... Debes guardar este secreto, tu padre no sabe que he tomado sus recuerdos sin su consentimiento y ya conoces su temperamento, será mejor que no sepa que lo he compartido contigo... -»



Última edición por Emma Frost el Jue Jun 30, 2011 4:48 am, editado 2 veces (Razón : Agregue imagenes)

Emma Frost

Mensajes : 167
Fecha de inscripción : 22/04/2011
Edad : 25
Localización : En tu mente

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: QuickSilver. Lejos del hogar que nunca he tenido... tan cerca del que debio ser...

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 3:32 pm


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.