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Leonina Mcgregor

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Leonina Mcgregor

Mensaje por Sheila el Vie Jul 15, 2011 7:26 pm

Nombre: Leonina Mcgregor.-

Alias: Leo.-

Edad: 17 años.-

Especie: Mutante.-

Lugar de nacimiento: El bronx.-

Profesión: Estudiante.-

Historia: Nació en el seno de una familia común y corriente, con el tiempo la madre de Leo descubrió que no podía tener más hijos debido a unas extrañas quemaduras en su útero, así que la pequeña Leo se convirtió en la única hija.
Cuando la pequeña cumplió sus 6 años ocurrió el primer “Accidente”. En la fiesta sus padres le regalaron un cachorro, todos los niños amigos de Leo estaban encantados con el animalito que movía la cola y correteaba sin parar, pero cuando la festejada quiso levantar al cachorro este la mordió en la mano. La niña no lloró, pero algo pasaba, se quedó mirando al cachorro fijamente enfadada porque SU perro la había mordido…de improvisto el cachorro comenzó a gemir y a moverse con desesperación en los brazos de la niña que no dejaba ir al animalito. No tardó mucho para que los demás niños corrieran asustados donde sus madres al ver que salía humo del pelaje del animal y que este comenzaba a dar alaridos de dolor. Finalmente, cuando Leo soltó al cachorro, este cayó muerto con unas profundas quemaduras que le cruzaban el cuerpo justo en las zonas donde los brazos de la niña tocaran al perro.

Desde ese día, Leo jamás volvió a ver a sus padres reír o comportarse cariñosos con ella. Siempre la veían con el temor reflejado en sus ojos, como si la niña de 6 años fuera un animal salvaje dispuesto a matarlos, claro que la pequeña se daba cuenta de que algo andaba mal con sus padres, pero no se le pasaba por la cabeza que era por ella…en su inocencia pensaba que estaban enfadados porque había hecho daño al cachorro.
Un día sus padres decidieron ir de paseo, un día de campo. Mamá preparó la cesta con los bocadillos y las bebidas, papá preparó la camioneta. Leo estaba tan entusiasmada de que sus padres quisieran volver a salir con ella, estaba casi segura de que ya no estaban enfadados por el accidente de su cumpleaños…la pobre niña no notaba la sombría mirada tras las falsas sonrisas de sus padres.
Salieron muy temprano en la mañana, papá le dijo que sería un viaje largo y que era mejor que durmiera un poco, mamá le dio un poco de leche tibia y aunque la leche sabía algo rara la niña se la bebió toda…durmió profundamente.

Cuando despertó estaba sobre la arena cubierta con una manta y con la cesta de bocadillos a su lado. Tardó un poco en sentarse ya que sentía un gracioso mareo, pero cuando lo hizo una punzada de terror le atravesó el pecho…estaba absolutamente sola en una playa desierta. Miró desesperada a su alrededor con la esperanza de ver a mamá aparecer, pero no había nadie. La pequeña se acurrucó en la manta entre asustados sollozos mientras llamaba a su madre, la brisa marina era tan fría que le escocía las mejillas, pero pronto sintió calor y el humo hizo que le picaran los ojos, cuando se dio cuenta la manta con la que se envolvía comenzaba a quemarse. Asustada se levantó de un brinco dejando la manta en la arena mirándola desconcertada sin entender lo que había sucedido.
Pasó vagando en la playa casi todo el día llevando arrastras la cesta, aun buscando a sus padres, llamándolos entre sollozos ahogados por el hipo tan característicos en los niños, pero nadie apareció…sólo el murmullo de las olas respondieron a su llanto. Sus padres la habían abandonado por temor a lo que no entendían, la abandonaron como alguien abandona a un perro, lejos de casa para que no encuentre el camino de vuelta.

La pequeña finalmente llegó a la carretera, aunque no pasó mucho tiempo hasta que un automóvil se detuvo ante la extraña visión de una nena de 6 años sentada sola a la horilla del camino. El chofer del vehículo la llevó hasta la estación de policía más cercana dejando a la niña allí y aunque el oficial trató de averiguar el paradero de los padres, estos habían tenido el cuidado de no dejar ningún documento ni identificación que ayudara a averiguar el paradero de estos. Finalmente la pequeña Leo fue asignada a un orfanato.

Con el paso del tiempo Leo aprendió a defenderse del brutal mundo de los sin padres donde el abuso del más débil era pan de cada día. Aprendió a pelear como un muchacho y dejó de ser una dulce niñita para convertirse en una de las chicas más rudas del lugar. Se peleaba sin importar si le rompía la nariz a su oponente o si la castigaban por eso. También comenzó a sospechar sobre sus poderes, ya que cada vez que se enojaba o la sometían a mucha presión sentía un intenso calor que recorría su cuerpo, también descubrió que las cosas calientes no la dañaban en absoluto, podía meter el dedo en agua hirviendo y no sentía más que un cosquilleo o tocar un fierro al rojo vivo. Claro de que se cuidaba de que nadie la viera, pero le era divertido jugar con esas sensaciones.

Cuando cumplió los 8 años ocurrió nuevamente…un nuevo accidente.

Tenían que reconocer que a los 8 años la niña parecía mayor, ya su cuerpo comenzaba a formarse dejando entrever a la mujer que se desarrollaba lentamente. Leo no prestaba mucha atención, pero para algunos chicos mayores del orfanato, estos cambios no pasaban inadvertidos. Una noche Leo despertó viendo unas sombras que rodeaban su cama y antes de que gritara un certero golpe la sumió en la inconciencia. Al despertar notó que estaba atada y tendida sobre una sucia cama, vio también a los muchachos que le habían raptado, muchachos con los que jugaba basquetbol casi todos los días. Tras un inútil intento por soltarse uno de los muchachos se acercó pasando sus manos por el cuerpo de la chica que se retorcía desesperada. Leo trató de calmarse, de no dejar que el pánico de la situación nublara su mente, pero ya era tarde, el calor se extendía por su cuerpo. Pronto sintió como las ataduras que lastimaban sus muñecas y tobillos se cortaban y, en un rápido movimiento abrazó con fuerza al muchacho que ya estaba tumbado sobre ella. Envolvió el cuerpo del chico en un abrazo rodeándole los hombros con sus brazos y las caderas con las piernas. A pesar de los gritos del chico, Leo sonreía.

Pero las cosas se salieron de control, el calor se extendió hasta la cama la cual comenzó a arder. Cuando el chico dejó de gritar el fuego ya se extendía por toda la habitación, sonaron las alarmas contra incendios y el pánico fue presa del pequeño orfanato. Pero la muchacha estaba tranquila en su nido de fuego, por fin había entendido…era un mutante.

Cuando salió del incendio los chicos que habían estado presentes ya le habían contado a todo el orfanato del demonio que había matado a su amigo, incendiado el lugar donde vivían y cobrado la vida de 5 niños más. Leo trató de disculparse, de explicar que no había sido su culpa…que no había querido matar a esos niños. Pero los tutores del lugar comenzaron a amenazarla de que no se acercara más a los chicos y estos, es la crueldad natural de todo niño, comenzaron a arrojar piedras y palos contra Leo quien se vio obligada a huir de allí.

Sobrevivió en las calles por un año, aprendiendo poco a poco, como usar sus poderes parcialmente. Lograba calentar agua sin derretir el delgado vaso de plástico o calentar un trozo de pan. Cosas simples que le hicieran la vida un poco más llevadera en las frías calles. Un año transcurrió antes de conocer a Bryan, un señor de unos 40 años, con el cual solía hablar, ella le contaba increíbles mentiras sobre unos padres que jamás había tenido. Que sus padres eran exploradores en África y que por eso viajaban mucho, que ella escapaba de su lujosa casa para librarse de sus molestos maestros privados, etc,etc. Bryan escuchaba atentamente a la chica aconsejándola en ocasiones y siempre invitándola a almorzar a buenos restaurantes. En una oportunidad la invitó a pasear en su auto, oferta que la niña no rechazó ya que Bryan era su amigo y la gente confía en los amigos. Cuando el auto se puso en movimiento, Byan le dijo que la llevaría a un hermoso lugar, pero que era un viaje largo…sacó de la guantera una botella de jugo ofreciéndosela a Leo con una gentil sonrisa, la chica bebió lentamente el jugo sintiendo una ligera desconfianza ya que la situación le era familiar…Pero su mente se repetía que Bryan era su amigo y los amigos jamás te hacen daño.

Cuando abrió los ojos vio todo blanco, unas luces blancas estaban justo sobre ella lo cual le impedía ver con claridad a las siluetas que se movían y hablaban en susurros a su alrededor. Una vez la droga perdió su efecto Leo pudo sentir el frío metal de la mesa donde estaba acostada y las ásperas correas que la sujetaban por las muñecas, tobillos y cintura. Volvió a sentir el mismo pánico que esa noche en el orfanato, sólo que esta vez sus ligaduras no cedieron si nada se incendió. “Creo que las correas funcionan, está hechas del mismo material que las mantas contra incendios” Dijo una voz rasposa mientras reía. “Les dije que sería el espécimen perfecto para el estudio del gen mutante…tal vez este espécimen si sobreviva a las pruebas”… Leo dejó caer la cabeza contra la mesa cerrando los ojos ya sin fuerzas y sin esperanzas. La segunda voz que escuchara era, sin dudas, la de Bryan.

Ocho años han pasado desde ese episodio y lo único que Leo a sabido del mundo son exámenes, drogas y pruebas de sus poderes. Ha pasado 8 años encerrada en un cuarto con todos los implementos de materiales no inflamables acumulando frustraciones e ira contra los que le hicieron esto…los humanos. En silencio….esperando….este momento.


Descripción física: Delgada y esbelta, con 1.70 cm de estatura. Es una adolescente a todas luces peligrosa, sus ojos tienen una expresión afilada y desconfiada. Su cabello es rubio con un mechón de color rojo intenso en el frente, siempre viste de cuero ya que resiste mucho mejor las altas temperaturas. Es de complexión algo delgada, pero aun así es atlética y de musculatura firme

Descripción psicológica: Una palabra, inestable. A simple vista es una chica problema, es altanera y grosera, no le gusta que alguien le diga lo que tiene que hacer y odia verse obligada a obedecer a alguien mayor. No confía en nadie, para ella la palabra “amistad” o “amor” es una completa mentira para idiotas sin cerebro, además si alguien le habla de esa clase de sentimientos se enfada de inmediato. Tiene un humor de los mil demonios y no le importa llegar a pelearse físicamente por abrirse paso hacia su objetivo.

Poderes mutantes: Genera calor, puede hervir agua sólo con meter un dedo en un vaso lleno hasta derretir metal. Todo su cuerpo puede generar calor o puede enfocarlo en alguna parte en particular (manos, piernas, etc.). También es capaz de identificar los poderes mutantes en otros que estén cerca de ella físicamente…Ojo, no sabe cada detalle y debilidad del mutante, pero si sabe algo a grandes rasgos…Pero para ella no es un poder o una habilidad fruto de su mutación genética, ella lo llama simple intuición.

Habilidades: Es una estratega fría y calculadora. Analiza diferente aspecto de una situación de forma rápida y eficiente. Tiene una facilidad increíble para anular cualquier tipo de sistema de seguridad o cámara de vigilancia (habilidades aprendidas en la calle)

Limitaciones: Los hospitales, laboratorios y todo lo que tenga que ver o se parezca a uno. El sólo olor a químicos la pone enferma y de muy mal humor. Gracias a sus años de “conejillo de indias” en ese laboratorio le tiene pánico a las agujas.
Otras informaciones: Desconoce completamente de que forma o formó parte del proyecto del Registro de mutantes y del desarrollo del proyecto centinela. Ya que las aleaciones utilizadas para la construcción de estos están desarrolladas en base a la resistencia a las temperaturas extremas entre otras. Así que Leo era sometida a drogas experimentales que la dejaban en un estado de Berserker donde se batía furiosamente con los prototipos de centinelas, pero que a su vez ayudaron a un bloqueo mental de esos mismos actos. Así que Leo no sabe a ciencia cierta que era lo que pasaba en esas sesiones.

Queda a disposición de la Administración del foro o de algún user que quiera tomar algún papel de científico loco (XD) si aparece o no este doctor Bryan, responsable de haber convertido a Leo en un conejillo de indias.

Sheila

Mensajes : 117
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Re: Leonina Mcgregor

Mensaje por Admin el Vie Jul 15, 2011 7:37 pm

Personaje aceptado. Puedes comenzar a jugar. ¡Bienvenida, Leo!

Atte.
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