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Fuga a la media noche

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Fuga a la media noche

Mensaje por Sheila el Dom Jul 17, 2011 6:39 am

Sólo había esperado la oportunidad, muchos años habían pasado desde que aceptara la invitación de Bryan, muchos años habían pasado desde que muriera la última chispa de esperanza en ella. Ahora estaba en su celda, un incípido cuarto de un blanco inmaculado, pero sin muebles...ni siquiera una cama, sólo un montón de mantas anti-incendios.

Leo se paseaba por el interior como un león enjaulado, caminándo sin cesar de una esquina a otra del cuarto a la espera de lo inevitable...otra prueba. No sabía que pasaba después de que la inyectaran....sólo recordaba el mareo y, al despertar, un intenso dolor de cabeza. Sin duda algo tenía que suceder y que ella no recordaba. Ya que en muchas ocaciones despertaba con vendas, quemaduras, cortes y moretones. Pero cada vez que trataba de recordar una fuerte migraña la obligaba a tumbarse a dormir.

- Ya es hora...

La voz era la de Bryan, una voz que había aprendido a odiar con todas sus fuerzas. Sintió de inmediato como sus manos comenzaban a calentarse extendiéndo un cálido cosquilleo en todo su cuerpo, pero sabía que era inútil. Ya había intentado matar a Bryan, pero no le había sido posible. El infeliz se tomaba sus precauciones.

-No hables como si no conociera la rutina, imbécil...- Le gruñó desde la puerta mientras se retiraba para colocarse el traje contra fuego, unos trajes blancos que le hacían recordar a los trajes que se usan para tratar materiales biológicamente peligrosos.

Cuando ya estuvo lista, se abrió una pequeña abertura en la parte baja de la puerta donde deslizaron un vazo de jugo hacia el interior.

-Ahora sé una buena chica...

Aunque la chica no podía ver al científico sabía, por su tono de voz, que estaba riendo desde el otro lado de la puerta.
Leo maldijo por lo bajo tomándo el vazo y bebiéndo el contenido de un trago. " Cuando ya no les sirva, me darán veneno y ni cuenta me voy a dar....mal paridos" Pensaba mientras comenzaba a sentir los efectos de la droga. Cayó al suelo con un golpe seco y fue cuando se abrió la puerta y entró Bryan con su bata tan blanca como las paredes del cuarto. Se acercó al cuerpo de Leo confiado de que esta estaba inconciente, pero bastó que el científico le tocara el hombro para desatar el desastre.

-NO ME TOQUES!!!-

El grito se mezcló con los gemidos de dolor del hombre que vió como Leo agarraba su rostro con ambas manos ( a la altura de sus oídos), el sujeto sintió como si als manos de Leo fueran de hierro al rojo vivo, sintió como la piel comenzó a derretirse ante la alta temperatura y el humo no tardó en aparecer. Los ojos de leo miraban a Bryan con una sonrisa completamente enloquecida y con el odio chispeándo en sus ojos. La chica no soltó al hombre hasta que este dejó de moverse.

Aunque en verdad, Leo no se daba cuenta de lo que hacía. Su mente drogada le hacían ver esos horrendos robots por todas partes, todas las luces eran los ojos de estos...siguiéndola, observándola, obligándola a huir como un perro asustado.

Corrió por los pasillos desiertos, su mente borraba a toda persona que se cruzara en su camino como bloqueaba el recuerdo de las personas que mató para poder huir de ese centro de investigación. Sólo tuvo un pequeño lapsus de lucides y fue cuando ya se encontraba corriendo junto al camino en medio de la noche.

-¿Qué hago aquí?...¿Dónde estoy?


Se preguntó desorientada, sentía como su cuerpo ardía. La temperatura que alcanzaba en estos momentos hubiera sido capaz de reducir a cenizas cualquier prenda por muy resistente que fuera. Pero usaba uno de los trajes que habían sido diseñados para ella así que, por ahora, estaba segura de no quemar nada sin desearlo. Comenzó a correr nuevamente cuando sonaron las alarmas del centro de investigación, el sonido le causaba un tremendo dolor de cabeza junto con un desagradable mareo.

[-Tengo que salir de este maldito lugar....

Se repetía mientras corría como una posesa por la orilla de la carretera, pero paró en seco cuando los faros de un vehículo la iluminaron.
No era más que un automóvil que pasaba, pero la drogada mente de Leo mostraba otra situación completamente diferente. Para ella los faros del vehículo eran los ojos de un centinela del cual sólo veía la cabeza.
En un impulso instintivo dió un salto hacia un costado no sin antes posar sus manos en el pavimento causñando que este quedara blando, cuando el vehículo pasó por ese punto las ruedas se hundieron causándo que este volcara. leo sólo escuchó el estruendo de los fierros al aplastarse y los gritos aterrados de los inocentes que iban en el interior.

Ya había perdido toda noción del tiempo, sólo sentía el corazón latiéndole enloquecido en los oídos y el dolor que sentía cuando respiraba, aunque también sentía un extraño olor...¿qué era?...Disminuyendo el paso comenzó a revisar su traje, tal vez se estaba quedándo y no lo había notado, pero el olor no era exactamente al de la tela quemada. Olía más a carne...Se miró las manos viendo con horror que sus palmas aun tenían la piel quemada de la gente que matara, se había quedado adherida al derretirse por la calor. Trató de quitarse la piel chamuscada de las manos, pero le fue imposible, cada vez que frotaba su mano contra un tronco, este comenzaba a hechar humo. Leo estaba demasiado asustada como para controlar su poder y las drogas no estaban ayudándo.

Después de horas de correr llegó a una cerca que parecía el límite de un terreno privado. Miró a los alrededores y sin importarle nada abrió una brecha en la cerca simplemente tocándo el metal hasta que este se fundiera y se doblara como plastilina. Entró sin darse cuenta de que había activado el sistema de seguridad de aquel lugar...en alguna parte de la mansión una alarma se activaba.

Se internó en el espeso bosque que se extendía ante ella, ya no corría, simplemente sus piernas ya no obedecían... Cayó de bruces al tropezar con una raíz saliente en el camino quedándo allí tendida sobre la tierra fría. Su respiración ya no era agitada, síno que ahora eran suaves gemidos por el esfuerzo. Su pecho dolía al igual que su cabeza, la que latía en una ficticia amenaza por explotar.

- Ya basta.... porque no terminan con esta estúpida prueba de una vez....

La drogada mente de Leo le decía que todo esto era parte de las pruebas de rutina....sólo que con un ambiente diferente. Buscó algún lugar seguro, tanto para ella como para el bosque. No le hacía gracia el pensar que podía causar un incendio y ser descubierta por eso. Finalmente encontró unas salientes rocosas donde pudo sentarse un rato.

- Sólo cinco minutos...- Se dijo en un susurro impregnado de dolor por la migraña.

Cerró los ojos cayendo dormida de inmediato. Pero aunque estaba dormida la temperatura de su cuerpo no bajó, como una buena medida de defensa.

Spoiler:
Me diculpo de antemano por el lenguaje usado en algunas partes.....Si no está permitido esos términos. Les agradecería que me avisaran y con gusto las reemplazaré ^^

Sheila

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por Otori Akira el Dom Jul 17, 2011 7:31 am

El sonido de una brutal explosión rasgó la noche y unas llamas mortecinas iluminaron levemente el nublado cielo. El hombe intentó escapar, arrastrándose por el suelo, destrozándose los dedos contra las rocas en un vano intento de salvar su vida. Una sombra oscura se hizo visible tras él, en medio de un círculo de llamas negras, entre los restos derretidos de los coches, convertidos en una amalgama de carne quemada y metal fundido. El brillo rojo de sus pupilas llameaba con increíble fuerza, como la luz de algún oscuro sol. Su larga capa se agitaba tras él, jugando con el ardiente viento que las llamas provocaban. Al verlo, el hombre dejó escapar un chillido de terror e intentó alejarse más rápidamente. Sus manos, sangrantes y llenas de heridas y quemaduras se aferraban a las rocas al igual que se habían aferrado antes a su arma, fundida ahora sobre el suelo. Entre chillidos de terror y gemidos agónicos, consiguió alejarse unos metros e incluso incorporarse, apoyándose en una de las rocas. La sombra alzó una mano, apuntando con un dedo al hombre. Otra explosión se oyó. Misión cumplida.

Tras aquella violenta escena, Akira volaba en dirección Oeste, alejándose del convoy que acababa de destruir. Nada más que una organización criminal compuesta por mutantes. No le había resultado complicado. Su rostro no dejaba traslucir la más mínima emoción por haber matado a aquellos hombres, como si se hubiese tratado de un hecho sin importancia. Su larga capa ondeaba tras él mientras surcaba el cielo a velocidad media. No necesitaba apresurarse. Sus ojos, capaces de ver en la oscuridad más profunda y de detectar incluso un conejo moviéndose entre la hierba a más de mil pies de altura, captaron un movimiento en un bosquecillo bajo él.

- Hmmm...

El joven mutante de apariencia asiática descendió suavemente en las afueras del bosque. Miró a su alrededor, observando un marcado rastro en el suelo. Olfateó el aire al tiempo que lo seguía con pasos pacientes, con absoluta calma. Había varios olores mezclados en el efluvio del rastro. Podía identificar un olor a productos químicos, un olor parecido al de un hospital... aunque más dulzón. ¿Drogas de laboratorio, tal vez? También olía a carne quemada, carne humana, un olor increíblemente familiar para él. Y, por encima de todo aquello... el efluvio de una persona... posiblemente una mujer... agotada por los esfuerzos físicos. Apretó el paso, siguiendo el rastro con ligereza. Allí, entre unas rocas, lejos de la vegetación estaba el cuerpo exánime de una joven. Debía de tener más o menos su edad. Los ojos de Akira recorrieron todo su cuerpo, sin perder ningún detalle, con expresión absolutamente impasible. La joven era muy hermosa, pero su belleza ni siquiera logró alterar en lo más mínimo el gesto imperturbable de Akira. Notó el calor que el cuerpo de la chica despedía.

- Mutante, ¿eh? -susurró, con un tono carente de inflexiones.

Se acercó con cuidado y colocó su mano encima del hombro de ella. Podía sentir el enorme calor que su piel despedía, un calor que podría quemar gravemente a cualquier persona... salvo a él. Apretó suavemente el hombro de la chica y la sacudió con delicadeza para que despertase, acuclillado a su lado. El frío viento hacía revolotear su capa detrás de él.

- Eh, ¿estás bien? Despierta, este no es un buen sitio para dormir. -dijo, en tono suave, aunque desprovisto de cualquier clase de emoción.

Otori Akira

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por Sheila el Lun Jul 18, 2011 4:52 am

El sueño era evidentemente poco placentero, su mente estaba aun confusa y los efectos de la droga tardarían horas en desaparecer. La temperatura corporal de la mutante oscilaba, subía y bajaba, peor siempre manteniéndo un margen peligroso para cualquier humano que la tocara, por eso que el leve tacto en su hombro la sacó violentamente de su intranquilo sueño.

Leo abrió los ojos de improviso y haciéndo un rápido movimiento llevó sus manos hacia la cabeza de Akira en un intento de agarrarle la cabeza como había hecho con los demás que habían tratado de capturarla. Al mismo tiempo movió sus piernas haciéndo una barrida hacia las piernas del otro en un intento de distraerle.

-Alejate de mi!- Exclamó casi inconcientemente alejándose rápidamente de la persona que, para ella, era una amenaza.

Iba a atacar nuevamente, pero una fuerte punzada en su cerebro la obligó a llevar sus propias manos a las sienes presionándo levemente, estaba mareada y el hecho de moverse tan rápido había aumentado el mal estar.

-Maldita sea...no pueden dejarme en paz!- Murmuró mientras se alejaba unos pasos más tratándo de enfocar su enrojecida mirada hacia el sujeto que tenía en frente.

Su expresión cambió, pasándo rápidamente de la agresividad a la confusión al notar la extraña vestimenta de ese sujeto y la capa.... ¿qué era esto?...¿Halloween?...
En otras circunstancias hubiera sonreido con sarcásmo, pero no era el caso.

A pesar de su estado mental y físico se tomó un segundo para estudiar su entorno. ¿Cómo diablos había llegado hasta ese bosque?...y...¿dónde carajos estaba?... El dolor de cabeza aun latía con fuerza aumentándo su mal estar y su mal humor.
Se dió media vuelta sin prestar atención al chico que estaba a su lado y comenzó a alejarse buscándo un punto de referencia que le ayudara a ubicarse. Quería encontrar un lugar seguro donde tumbarse a dormir.

- Si se te ocurre seguirme te arrepentiras....- Amenazó claramente, no estaba de humor para tener compañía de extraños. Aunque si lo pensaba bien, después de años encerrada en el centro de investigación, todo el mundo le era extraño.

Sheila

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por Otori Akira el Lun Jul 18, 2011 12:04 pm

Akira ni siquiera pestañeó al ver la exagerada reacción de Leo. Sencillamente, dejó que le aferrara la cara, lo que no le produjo el más mínimo daño, inmune al calor como era, y colocó sus piernas en una posición defensiva, anulando el barrido que ella intentava hacerle. La soltó y se incorporó, mirando a su alrededor. La noche traía olores extraños, olores de metal y de combustible... olores débiles, posiblemente muy lejanos. Volvió a mirar a Leo cuando ella dijo aquello de "no pueden dejarme en paz". Observó como miraba confusa a su alrededor. Se notaba que la habían drogado.

- Cálmate, no pretendo hacerte daño -musitó, aún a sabiendas de que ella no lo creería.

Cuando la joven se dio la vuelta y empezó a alejarse, Akira siguió observándola con expresión imperturbable. Ni siquiera la amenaza que le dedicó Leo consiguió una reacción visible, su rostro se mantenía frío y carente de emociones, como el de una estatua. Sin hacerle caso, comenzó a andar a paso tranquilo tras ella, manteniendo las distancias. Sabía que, si la chica era una especie de sujeto de pruebas o algo así, posiblemente enviarían a alguien a buscarla. Le preocupaba aquel olor a combustible que poco a poco se hacía más intenso, aunque aún imperceptible para nadie que no tuviese sus sentidos mejorados. No podía ser el combustible del convoy que había destrozado, el viento llegaba desde el Oeste y el convoy estaba al Este del bosque.

- Ahorra el aliento para caminar en vez de usarlo para amenazarme -recomendó Akira con voz monocorde-. - Tú no puedes dañarme.

A pesar de su aparente calma, Akira estaba preparado para luchar en cualquier momento. Sus músculos estaban listos para saltar y batirse con lo que fuese que apareciera. La energía en su interior se retorció, pugnando por salir y quemar hasta desintegrar todo lo que hubiese a su alrededor. Los ojos del autoproclamado "Sol Oscuro" se iluminaron, mostrando aquella línea en forma de V de un furioso color rojo que indicaba que sus poderes estaban a punto para ser usados.

Otori Akira

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por .Magneto el Mar Jul 19, 2011 4:11 am

El desenso del Amo del Magnetismo al perimetro de las instalaciones de Investigacion y desarrollo de las Armas Anti-Mutantes podia interpretarse como la viva encarnacion de una metafora al advenimiento de la Divina Providencia trayendo el castigo celeste a los pecadores y traidores a lo que la evolucion podria representar la Voluntad Divina concediendo una era nueva para el Mundo. Fieles seguidores de los ideales evolucionistas que profesaba el Heraldo Bermellon semejaban fanaticos cestiales emergiendo de destellos luminicos provocados por las teletransportaciones masivas y los portales que creaban los "homo-superior" para movilizar sus batallones. De ese modo inicio el ataque a las instalaciones donde anteriormente fue cautiva la joven superdotada con el don del fuego; aun cuando sus congeneres no hubieran acudido con la intencion de liberarla, pues su conocimiento se limitaba a saber que habia prisioneros mutantes quienes sufrian atroces experimentos cuyos resultados dotaban de un crudo y diabolico conocimiento empirico sobre las cualidades de una especie superior.
Desde el comienzo el idilico Lider mutante podria haber deshabilitado por completo las fuerzas tecnologicas en las instalaciones junto con cualquier sistema electronico. Sin embargo, guardaba dicho Az bajo la manga para alguna situacion critica; en su lugar movilizaba a sus batallones de fanaticos como una fuerza de ataque implacable que destruia despiadadamente cualquier defensa o resistencia que encontraba a su paso.

Cuando descendieron los colosos tecnologicos que habian sido concebidos con el proposito de equiparar las impredecibles habilidades de la supuesta Amenaza Mutante, todo estaba perfectamente previsto, fueron superados facilmente por las fuerzas del radical estandarte del "Homo-superior". Enmedio de llamas, relampagos, explosiones y figuras de constitucion Herculea, los idealizados Centinelas fueron reducidos a escombros.

Fue mientras que la mayoria de las fuerzas de seguridad enfrentaban la tragedia de su derrota, cuando la joven rubia se abrio camino fuera de las instalaciones asoladas por los batallones de sus congeneres; aun que seguramente ninguno se percataria de la presencia del otro, ni ella sobre la Hermandad de Mutantes, ni estos acerca de la debilitada mujer. Una de las lideres del batallón insurgente tomo asiento frente a uno de los computadores, revelando su poder mutante cuando su piel se transformaba gradualmente tal como si una capa de su piel se erizara en una definida locomoción devolviendo a su verdadero tono zafireo, y ante aquella pieza de tecnología hacia gala de sus prodigiosos talentos de espionaje manipulando el sistema para adquirir la lista completa de prisioneros. Una vez que su tarea fue completada con el éxito implacable que precedía su reputación, la enigmática dama de cabellera carmín emergió de las instalaciones luciendo su escultural figura y dirigiéndose con altivo andar hasta el lugar donde el Heraldo bermellón había descendido para recibir el informe de la batalla de sus hermanos mutantes; ante Él y solo a Él rendía cuentas, era el único a quien la dama respetaba como líder y al único para quien daría la información que generalmente consideraban de vital importancia para el movimiento.

- Algunos prisioneros fueron ejecutados durante la batalla como una medida de represión o para ocultarnos información privilegiada... la otra mitad esta integrándose a nuestros grupos y están siendo trasladados a Avalon para recibir atención médica y psicológica... Dos prisioneros escaparon durante la batalla por sus propios medios; una adolescente de 17 años con habilidades aparentemente pirokineticas y otro prisionero hombre de fuerza sobrehumana; por lo que he comprobado por el desastre que dejaron a su paso, tomaron caminos totalmente diferentes.

Magneto, cuyos actos como el que acababa de dirigir le habían connotado el titulo de terrorista, escucho atentamente cada uno de los reportes de sus allegados con su semblante inmutable y severo, viva imagen de una actitud represora e intolerante al fracaso que siempre encontraba equivocaciones en los procedimientos ejecutados por sus seguidores de tal modo que siempre se sintieran exigidos a dar un mejor rendimiento en la próxima batalla; un mal necesario, bajo la metódica consideración del Líder insurgente. Cuando recibió el informe último informe de parte de su talentosa asociada azulina, desvió la mirada en cínico gesto de desaprobación, guardando silencio durante unos segundos mientras estructuraba un plan a seguir para sobrellevar la frustración que le abrazaba por el relativo fracaso de su ataque a las instalaciones anti-mutantes. La experiencia del Amo del Magnetismo atormentaba su consciencia con los crudos recuerdos de la persecución que su familia había sufrido durante el Holocausto denominado "Endlösung", cuando por mas que su pueblo había escapado de las inmisericordes fuerzas Nazis, terminaban nuevamente cautivos en algún campo de concentración; aquel par de fugitivos únicamente se condenaban nuevamente a la captura por parte de las fuerzas anti-mutantes quienes les empleaban como especimenes de laboratorio, o inclusive peor, en contra de su misma especie.

- Mystique, lleva contigo a Blob y a Blink; rastrea y encuentra al mutante varón, con ellos dos debe ser suficiente para ... "persuadirlo"... - realizo un inevitable enfasis en la palabra - LLevare a Dientes de Sable y a Pyro conmigo, para rastrear y contener a la chica que maneja la priokinesia; en caso de que el tipo de fuego que manipule la adolescente escape del control de pyro, podre manejar la situación personalmente y necesito de Dientes de Sable para rastrearla. Que el resto vuelvan a Avalon de inmediato.

Una vez dictadas las ordenes, todas las fuezas comenzaron a movilizarse desapareciendo en los mismos destellos que les habían traído a las inmediaciones del perimetro y únicamente dejando atrás al par de equipos de rastreo. Inmediatamente cada equipo partió en diferentes direcciones detrás de los fugitivos, uno de los "homo-superior" que formaban parte del equipo junto al Cabellero Insurgente destacaba en sus leonadas características como lo eran también sus desarrollados sentidos para seguir el efluvio de la joven mutante; acompañado de cerca por un joven talento de poderes similares a quien ahora era su objetivo, y quien desprovisto de una condición física sobre humana comenzaba a enfrentar problemas para seguir el paso del cazador tribal, resagando su posición. Para el Amo del Magnetismo no representaba desafío alguno seguir desde los cielos los saltos felinos de su rastreador a través de los bosques, debido a los atavíos ambarinos brillantes que vestía, hasta que se detuvo entre arbustos dando un prodigioso salto sobre humano desde el suelo hasta el tronco bifurcado sobresaliente de uno de los arboles próximos, ocultándose; al notar ese cambio drástico en el comportamiento de su primitivo aliado, el vigilante que resplandecia en los cielos envuelto en su manto lumínico producto del intenso campo electromagnético que le rodeaba se detuvo levitando antes de percibir un panorama mucho mas amplio en su campo visual elevado, fue desde aquella perspectiva que noto a la pareja de mutantes en medio de los bosques.

El rastro resplandeciente de su presencia descendió a unos diez metros de la joven pareja, sus ojos brillaban con un fulgor eléctrico revelando su naturaleza inhumana, antes de abandonar toda representación de la misma para conceder un ambiente más reconfortante que al mismo tiempo generara cierto refugio empatico para un dialogo. Finalmente, su voz grave y severa se suavizo al tono de una autoridad catedrática cual dicción y volumen podrían sonar con la misma suavidad de una figura altruista y paternalista.

- Buenas noches... mi nombre es Magneto, soy quien dirigió el ataque a las instalaciones militares de las que han escapado según veo; y lo hice para liberarlos a ustedes y los otros prisioneros a los que sus... "Doctores"... se atreven a llamarlos Mutantes... Ya tenemos suficientes enemigos con la raza humana entera como para todavía pelear entre nosotros, un enfrentamiento que jamás he tolerado.

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por Sheila el Mar Jul 19, 2011 6:25 am

-Cierra el pico!- Exclamó molesta, pero sin voltearse a mirar al insistente joven que la seguía.- Y déjame en paz...lo que menos quiero ahora es lidiar con un fastidio...

Gruñó mientras buscaba apoyo en el tronco de un árbol, sus pasos eran débiles por el cansancio y el mareo que aun insistía en hacerle difícil la tarea de huir. Pero apenas tocó el tronco este comenzó a crepitar y a echar humo, aunque no alcanzó a salir llama alguna, porque Leo retiró la mano de inmediato.

-Si no pretendes hacerme daño..... saca tu trasero de mi vista!- Exclamó girándose con la idea de encararlo, pero el mareo le jugó una mala pasada cusándole una sensación de vértigo. Perdió el equilibrió cayendo de costado sobre el blando suelo del bosque.-.....?.....

¿Qué estaba pasando?....estaba segura que no estaba alucinándo o, por lo menos, no tanto. Se quedó perpleja mirándo las placas de identificación metálicas que normalmente colgaban de un costado de su traje y que ahora estaba "flotándo" en el aire, como si algo als atrajera hacia arriba.-.... What tha F...!!!

Dejó la frase a medio terminar al ver a ese sujeto bajar de la nada, aunque a su percepción, veía a más de un magneto que se sobreponía entre si. Sacudió la cabeza tratándo de enfocar su vosta, aunque sin suerte. ¿Qué clase de prueba era esta? ¿Acaso los locos hijos de P**a del centro planeaban otra cosa? Leo no entendía nada y no quería entender....sólo quería que la dejaran en paz de una buena vez.

- Ataque...que ataque!?- Preguntó llevándose las manos al costado de su cabeza la cual le devolvía imágenes que había bloqueado a causa de la droga...las alarmas activadas, los cadáveres y...la gente que ella misma había matado al intentar huir de allí.- De que carájo estas hablando...Si esta es una nueva "prueba", pueden irse al diablo...- Contestó poniéndose de pie lentamente, era evidente de que todo lo que pasaba no era más que un experimento más para la mente drogada de la joven mutante.

Lentamente retrocedió un par de pasos mirándo alternadamente a ambos sujetos, el loco con la capa y el loco que había venido volándo. "Esto es una trampa de Bryan... maldito hijo de P**a" Pensó sintiéndo como la temperatura, que hasta entonces era alta, pero estable. Comenzaba a subir nuevamente traspasándo lentamente sus zapatos especiales e irradiándo la fina hierba bajo sus pies, causándo que comenzara a salir humo a su alrededor.

La mutante estaba en un estado alterado a causa de la fuga y de la droga que le suministraran antes del ataque de la hermandad...si seguía era una bomba de tiempo.

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por Otori Akira el Mar Jul 19, 2011 6:56 am

Los ojos rasgados de Akira continuaban vigilando los alrededores, mientras seguía a Leo a paso tranquilo. Le habría gustado acercarse a ella y ayudarla a caminar, tal y como su educación le exigía, pero sabía que no era buena idea, debido al estado mental de la joven. En vez de eso, mantuvo respetuosamente las distancias, caminando en silencio.

-Si no pretendes hacerme daño..... saca tu trasero de mi vista!

La joven perdió el equilibrio al girarse para intentar encararse a él. Akira dio un paso en su dirección, decidido a ayudarla a levantarse. Sin embargo, sus sentidos mejorados detectaron algo que le hizo estarse quieto y desviar su mirada hacia los cielos. Ahí tenía la respuesta a los extraños olores que había sentido antes.

- ¿Magneto, huh? -murmuró con su habitual tono inexpresivo.

El joven mutante escuchó las palabras del líder de la Hermandad con cierto escepticismo. No dudaba acerca del ataque que habían llevado acabo contra aquellas instalaciones de las que no tenía noticia. Magneto era capaz de eso y de muchísimo más. Sin embargo, jamás había confiado en aquel colectivo que se decían los salvadores de la raza mutante, utilizando métodos tan violentos y represivos como los de los propios humanos. Sus pupilas enfocaron alternativamente al Amo del Magnetismo y a Leo, evaluándolos como amenaza. La chica no podía hacerle ningún daño, dado que era inmune al daño por calor. Sin embargo, sí que podría hacer daño a Magneto si conseguía atacarlo... y Akira no podía permitir que aquella muchacha que había decidido seguir y proteger iniciase una pelea que no podría ganar. El oído y el olfato de Dark Sun captaron el sonido y el olor de dos mutantes más que se acercaban siguiendo la estela de Magneto. Se interpuso entre la joven y el mutante vestido de color bermellón, mientras su capa se agitaba a sus espaldas, cubriendo en parte la figura de Leo.

- Así que eras tú el responsable de esos olores que he venido captando a lo largo de la noche... Ella está bajo mi protección -dijo, señalando a Leo-. La han drogado, no reacciona de manera racional. Yo no la presionaría. Y dile a tus dos "amiguitos" que salgan de entre la maleza. Escuchar a escondidas es de muy mala educación. Si continúan haciéndolo... los quemaré hasta que lo único que quede de ellos sean esqueletos carbonizados -advirtió el joven asiático. Ni en el momento de pronunciar su amenaza cambió el tono de voz, manteniendo una dicción serena y objetiva, como quien comenta los resultados de una ecuación matemática. No pensaba moverse ni un milímetro. Demasiadas traiciones había visto ya como para permitir que lo sorprendiesen.

Otori Akira

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por .Magneto el Miér Jul 20, 2011 5:07 am

El fulgor lumínico que contrastaba sus iris celestes bajo el velo nocturno perpetuaba apenas como un énfasis sutil de su naturaleza sobre-humana, sus ojos revelaron que su mirada no concedía relevancia alguna a las palabras que le eran espetadas por el joven mutante, tan solo le había analizado visualmente para una primera impresión y al final solamente estudiaba las condiciones de la atormentada doncella. Repaso mentalmente sus últimas palabras de cada uno para construir un escenario que le ofreciera un mejor panorama hipotético de la situación antes de continuar.

- Es bastante interesante que te enuncies protector de esta joven; considerando que de ambos, solamente Ella porta las vestimentas de una prisionera y ademas la hostilidad en tus declaraciones y demandas. El escenario donde te enuncias como protector de alguien quien huye de ti y se expresa con rechazo tajante hacia ti, no te confiere derecho alguno de custodia.

La situación podía llegar a complicarse si asumía al desconocido como miembro de alguna fuerza de control mutante, tal como anteriormente había atestiguado de otros humanos superdotados. Sin embargo, la mente del Amo del Magnetismo perpetuaba adaptando estrategias a seguir de acuerdo a las nuevas circunstancias que se revelaban tras cada movimiento, no correría riesgos. El flujo electrostatico que emanaba de su sistema nervioso intensifico el fulgor de sus orbes celestes destellando energía, en señal de su voluntad obrando a través de su poder; cual comenzaba a concentrar una fuerza invisible a los sentidos humanos por su naturaleza electromagnética, desde los alrededores hacía los escasos metros que se interponían entre la rubia y el Amo del Magnetismo, mientras sus pasos cerraban la distancia aproximándose sin dar signo alguno de duda o temor, pues en su soberbia no existía palabra que le intimidara ni mucho menos que respetara como para aceptar demandas de desconocidos.

Las poderosas fueras que se condensaban a cada segundo alcanzaron su punto critico antes de manifestarse en el espectro electromagnético, manteniendo así su intangibilidad y ausencia perceptible. En el innecesario caso que podría presentarse si el desconocido se decidía por persistir en imponerse agresivamente a la voluntad del Amo del Magnetismo, este último desataría una fuerza tan poderosa como lo era el blindaje invisible -la magnetosfera- que salvaguardaba la superficie terrestre del plasma del viento solar, un poder que convencionalmente empleaba como una onda de choque cuya magnitud podía hacer ascender hasta equiparar una explosión termonuclear si se provocaba la Ira del Heraldo Carmesí; tal como había demostrado el trágico día que sus poderes despertaron al enfrentar la crueldad humana que le arrebataron la vida de su primogénita. (Classic X-Men #12/Excalibur Vol. 3 #9,)

- Escúchame mujer, Magneto y la Hermandad de Mutantes venimos a liberarte a ti y los demás prisioneros a quienes la crueldad humana les había estado utilizando como especímenes de pruebas. Esto No es ninguna prueba de esos desgraciados, estoy seguro que también es evidente para ti tu condición debilitada por las drogas que te han administrado... así como te capturaron una vez, lo harán de nuevo si continuas Tú sola... pero si vienes conmigo, eso jamás volverá a suceder.

.Magneto

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por Sheila el Jue Jul 21, 2011 7:18 am

A cada palabra que llegaba a sus oídos sentía oleadas de dolor inundándo su cabeza, como si tuviera la punta de un taladro en sus sienes y estas, ante el más mínimo sonido, perforaran la suave carne de su cerebro. Pero la discución de los dos sujetos llegaba clara...estaba drogada, pero no era idiota.

Los fundamentos que el muchacho le daba a Magneto irritaron a Leo, ¿quién diablos se creía para enunciarse "caballero protector" de ella?, reconocía que no estaba en la mejor forma para un enfentamiento, pero tampoco era una inútil que no es capaz de valerselas sola.

- Ya deja de hacerte el "Caballero de brillánte armadura"... Dijo haciéndo unas comillas con sus dedos.- No te conozco jamás te he visto ni en pelea de perros.... Comenzaste a seguirme porque se te ocurrió...Y ahora vienes y sueltas todas esas babosadas de protejerme?.... acaso no me entendiste cuando dije que me dejaras en paz?- La voz de Leo volvía a tener algo de calma, pero con la ironía y el sarcásmo que siempre la habían acompañado. Aunque su postura aun era algo inestable.

Se paró firmemente y alzó la barbilla cuando Magneto se acercó en un gesto algo desafiante y orgulloso. A pesar de su estado, no temía al poderoso mutante que tenía plantado frente a ella. Escuchó en silencio las palabras que le decía meditándo levemente sobre las posibilidades, más que probables, que le planteaba.

- Ya han soltado los convoys de busqueda... Se ha declarado la alerta roja, código 10-44. La fuga de especímenes funcionales y altamente peligrosos. Prioridad, recuperar los cuerpos vivos o muertos y borrar toda evidencia o testigos...- La voz de Leo salió mecánicamente, como si su cerebro hubiera hecho conección con la central del centro de investigaciones, pero luego sonrió con sarcásmo.- Ese es el protocolo de emergencia que hay ahora...- Miró a Magneto detenidamente midiendo las ventajas de aceptar la invitación.-No pretendo dejar que me vuelvan a encerrar.... muchos años pasé siendo el "conejillo de indias" de esos idiotas. Si me voy contigo... quiero participar en el proximo ataque que hagas a esas instalaciones. Algo más se desarrolla allí dentro, nosotros como sujetos de pruebas no eramos más que una parte...el resto, sigue allí.- Agregó sin despegar sus ojos de un curioso color café rojiso aunque enrojecidos por las drogas.- Quiero asegurarme de matar al hijo de P**a que me encerró.

Siguió de pie ante el poderoso mutante sosteniéndole la mirada con determinación, si Magneto aceptaba sus condiciones entonces se uniría a él...por el momento.

Sheila

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por Otori Akira el Jue Jul 21, 2011 11:17 am

Akira dejó escapar un suspiro mientras mantenía su expresión absolutamente impasible, en contraste con la arrogancia de Magneto y la actitud desafiante de Leo. Sepultaba todas las emociones que nacían en él bajo un mar de calma, no quería dejarle ningún resquicio a Dark Sun para que apareciese. Miró a Magneto con la indiferencia pintada en el rostro, como si todo lo que estaba sucediendo no le importase lo más mínimo.

- No pretendo amenazarlo ni mostrarme hostil, Magneto. Y tampoco tengo nada que ver con esas instalaciones de las que ella ha escapado. Constato hechos. Tengo una opinión ambivalente de usted y los suyos, estoy tan dispuesto a enfrentarme a ustedes como a ayudarlos. En cuanto a ti -dijo, fijando un momento su vista en Leo- estate tranquila, que en cuanto se te pase el efecto de la droga dudo que vuelvas a verme. Mientras tanto... soporta mi presencia como puedas.

Un leve sonido hizo que Akira se girase rápidamente, mirando alrededor. Y otro sonido más. Y otro. Sonido de pasos leves, de hombres deslizándose entre la maleza para sorprender a sus enemigos. Aspiró profundamente el aire nocturno. Podía olerlos... pero ninguno de ellos olía a metal. Era obvio que sabían que llevar armas metálicas al enfrentarse a Magneto sería un suicidio. Los ojos del joven mutante asiático relucieron con fuerza, mientras una corriente de plasma de color ébano cubría por completo su cuerpo y sus ropas, haciéndolo parecer una sombra entre las sombras. La hierba bajo sus pies se consumió al instante y la tierra empezó a borbotear, licuándose ante la enorme temperatura que el plasma desprendía.

- Tenemos compañía -dijo, en tono tranquilo, aunque con cierto acento metálico, resonante, producido por la distorsión de las ondas sonoras debida a la energía desprendida por el plasma oscuro de Akira.. Su oído identificó quince pisadas diferentes, mientras su olfato descifraba otros tantos efluvios-. Aproximadamente quince hombres bien armados, dirección sur-suroeste. No llevan nada metálico. Puedo oírles. "Encontrar y eliminar", han dicho. No la buscan para recuperarla. - parco en palabras, como siempre, Akira constataba cada uno de los hechos con un tono calmado, objetivo e indiferente.

Encarándose en la dirección de la que venían aquellos hombres, Akira preparó sus poderes, interponiéndose casi imperceptiblemente entre Leo y lo que se convertiría en el frente de batalla. En cuanto los enemigos apareciesen, los barrería con una onda de plasma, como quien barre motas de polvo.

Otori Akira

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por .Magneto el Jue Jul 21, 2011 6:40 pm

El céfiro nocturno resoplaba con intensidad su gélida presencia, dirigiendo la sinfonía sutil de naturaleza orquestada por la hierba y el follaje al mismo tiempo que ondeaba los ostentosos atavíos del Amo del Magnetismo; quien escucho con satisfacción el impetuoso deseo de venganza de la joven mutante, sin renunciar a su disposición defensiva que manifestó cual marea electromagnética desde los alrededores.

─ Mientras estés con los tuyos, con la Hermandad de Mutantes, no volverán a encerrarte jamás; unirte es una oportunidad para luchar por tu libertad y la de nuestra especie... Por supuesto que apreciaremos tu ayuda para combatir contra las fuerzas anti-mutantes, como esas instalaciones y todas las demas ─

Sus palabras fueron interrumpidas cuando su percepción extrasensorial sobre los campos electromagnéticos que había generado anunciaron perturbaciones aproximándose, aquellos intrusos se hubieran visto en severas dificultades desde el momento que se adentraron a la tormenta electromagnética si hubieran sido equipados con armamento de constitución metálica; por fortuna, en obvia consecuencia, sus dispositivos de comunicación sufrieron severas sobrecargas electrostáticas que provocaron corto circuito al instante. El principio de una invasión era evidente cuando se inhabilitaban las comunicaciones el objetivo sitiado, parte de una estrategia simple que acostumbraba ejecutar el Amo del Magnetismo con diligente previsión; así como también había respaldado la retaguardia dejando al leonido mutante cual silencioso vigilante y predispuesto de su subordinado incendiario como batallón de respaldo al dejarlo atrás deliberadamente.

Para cuando el desconocido guardián de la joven anunció la presencia invasora, solamente obvio verbalmente lo previsto.

─ Tranquilo, los estábamos esperando; tan solo son peones revelando los métodos que han asumido los anti-mutantes para enfrentarnos. Dudo que vengan desarmados, aun cuando no puedo percibir armamento, supongo que han asumido que solamente enfrentarían a Magneto... grave error. ─

Al menos 200 metros alejados de la posición del trió de mutantes, un guardia tribal descendió con impecable sigilo desde las alturas, emergiendo del follaje nocturno hasta embestir en su caída a un joven mutante quien se aproximaba con apuro; sus garras sobrehumanas cubrieron con imponente fortaleza la boca de su victima, previniendo cualquier queja o saludo inoportuno. Su embestida contemplo a la perfección la fuerza para derribarlo sin provocar un estruendo que sobresaliera de la suave sinfonía nocturna, así como también prevenía haberle herido; tan solo le había inmovilizado antes de anunciarse en silencio

─ Silencio... antes de ti han llegado cuerpos militares o de seguridad... están rodeando a Magneto y a la chica... encárgate de ellos.

Una vez susurrado el reporte e instrucción, se irguió liberando a su joven prisionero quien impulsivamente bufo en reproche al maltrato que consideró totalmente innecesario. Posteriormente se levanto para continuar su camino los próximos cien metros, siguiendo con cautela cada movimiento, prestando toda su atención a las indicaciones que su primitivo compañero le gesticulaba con señas, pues confiaba plenamente en los agudos sentidos de este último y cuales servirían de clave para dirigirlo con el sigilo suficiente para dar alcance a sus nuevos objetivos.

- I'ts show time -


Cuando logro aproximarse a escasos 30 metros de las fuerzas armadas, deslizo un veloz movimiento de sus muñecas que acompaño cerrando sus puños y una profunda aspiración de aire fresco antes de extender sus brazos al frente exhalando el flamígero advenimiento de su ejecución; al instante su poder psionico fluctuó insaciable cabalgando las llamaradas que envolvieron a todos los soldados conforme se extendieron ferozmente en un perímetro alrededor de su líder y la joven, permitiendo una amplia circunferencia que les mantuviera más que cómodos pese a rodearlos. Cuando culmino el diseño del perímetro, su poder se armonizo a la insaciable euforia que el joven mutante sentía al anunciar sus homicidas deseos de venganza, disparando exponencialmente la temperatura del incendio y condensando las llamaradas a un nivel casi solido; su experiencia enfrentando fuerzas anti-mutantes le habían enseñado a considerar trajes aislantes, pero aun estos eran capaces de soportar la ferocidad de un incendio, la carne humana debajo de estos no soportaría los intercambios de calor extremo y sus portadores no soportarían privados del vital oxigeno que en ese momento alimentaba la combustión, mucho menos si las llamas los envolvían con una densidad permeable y casi sólida.

Después de un par de minutos, el huracán flamígero ceso dejando solamente los despojos de vegetación carbonizada, y claro, los cuerpos de los imprudentes invasores. El leonado mutante surco el perímetro ennegrecido velozmente con zancadas semejantes a las de un depredador felino, sus garras se clavaban en la tierra permitiendo el agarre suficiente para dar saltos consecutivos, comprobando la muerte del batallón caído; donde encontró sobrevivientes, les ejecuto asestando dentelladas fatales de sus garras en las gargantas de los aun aturdidos.

Por su parte, el cabecilla insurgente admiro complacido los impecables resultados de su premeditada estrategia; bajo cierta insensibilidad, inclusive, recibió con satisfacción el calor del incendio sofocando el gélido susurro nocturno. Pese a las sensaciones que experimentaba, su semblante perpetuo indómito y severo, cruzó sus brazos frente a su pecho reafirmando su porte imponente y soberbio; debía permanecer atento a las reacciones del desconocido quien se mantuvo a salvo del circulo llameante por su cercanía a la joven y al Amo del Magnetismo, pues sus reacciones le revelarían la verdadera naturaleza de su presencia.

─ Los miembros de la Hermandad nunca están solos... ─ declaró al aire, sin dirigirse a uno u otro mutante del par que le acompañaban.



Última edición por Magneto el Vie Jul 22, 2011 6:23 pm, editado 1 vez

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por Sheila el Vie Jul 22, 2011 4:48 am

El cuerpo de leo se tensó ante la información que el chico había dado. " Encontrar y eliminar", sabía que ese era su forma de actuar. Había huido y matado, para ellos era como un animal peligroso. Para Leo era una lección que les valía aprender.

-Entonces ya puedes desaparecer....- Dijo sin mirar a Akira, aunque ya no sentía ese desagradable mareo y ya era capaz de estar de pie sin tambalearse, el intenso dolor de cabeza insistía en molestarle aumentándo su mal humor.

Entonces comenzó todo el alboroto. No pudo evitar sobresaltarse al escuchar, un rugido grave y que hacía vibrar todo su cuerpo, pero sonrió al ver las enormes llamas y sentir el reconfortánte calor que los envolvía como un muro protector. Esta visión hubiera atemorizado a la mayoría, pero Leo se sentía tan a agusto entre las llamas que no hizo más que prepararse por si alguno de esos intrusos lograba cruzar la barrera. Pero nada pasó...una vez que las llamas se extingieron mostraron los cadáveres carbonizados.

- Si no nos movemos vendrán más.... esos no eran más que una patrulla de reconocimiento...- Miró a los dos mutantes detenidamente estudiándolos.-...Y ahora tienen nustra hubicación.

Su actitud era tranquila y su fría mirada contrastaba con el intenso calor que aun irradiaba de su cuerpo, aunque ya estaba logrando controlarse poco a poco. Caminó lentamente volviéndo a quedar frente al imponente mutante escarlata.

-...nunca estan solos...- Murmuró como si pensara en voz alta antes de mirarle a los ojos con la misma actitud orgullosa y algo desafiante.- No me has contestado.... quiero participar en los ataques...- Repitió mientras se cruzaba de brazos en un gesto de impaciensia, sabía que las verdaderas fuerzas de ataque estarían ahí en cualquier momento.- Si aceptas me voy contigo y tus dos curiosos amigos.... Y si no, me marcho antes de que lleguen los refuerzos...ellos no pelean con armas convencionales, son más amigos de los químicos y las drogas que de las balas tradicionales.

Le dió esa información como una forma de agradecimiento, aunque estaba segura de que ellos ya sabían eso. Se alejó un par de pasos de Magneto dedicándole una rápida mirada al enorme sujeto de aspecto salvaje, pero deteniéndose un momento para mirar a Pyro fijándose en sus muñecas y recordándo el muro de fuego, su "intuición" le dijo que era aquel sujeto el responsable. Sonrió levemente antes de volver su atención a Magneto.

- Que dices...?

Preguntó nuevamente al amo del magnetismo.

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por Otori Akira el Sáb Jul 23, 2011 10:15 am

Una fugacísima sonrisa despectiva pasó por el rostro de Akira mientras los acompañantes del Amo del Magnetismo acababan con los soldados enviados a reconocer el terreno. Si la información que manejaba era correcta, aquellos debían de ser Sabretooth y Pyros, dos de los más leales subordinados de Magneto. Los observó ejecutar a aquellos hombres sin alterar en lo más mínimo su rostro inexpresivo. Una vez hubieron acabado, dio dos pasos hacia la izquierda y golpeó un árbol con un puñetazo, aún recubierto por el plasma oscuro. El ¿árbol? dejó escapar un breve alarido de dolor, materializándose desde su corteza un soldado atravesado de parte a parte por el brazo del mutante de rasgos asiáticos. Con un movimiento elegante, Akira sacó su brazo del enorme boquete abierto en el pecho del hombre, que cayó muerto al suelo.

- Dispositivos de camuflaje que eliminan la firma electromagnética. Parece que saben con quién se la juegan. Una lástima para ellos que no eliminen ni el sonido ni el olor. Este es el único que hay... o había, hasta hace un momento -afirmó, con el tono neutro que ya era habitual en él.

Akira se giró hacia Magneto, mirándolo a los ojos, con expresión fría y calculadora. En su mente, se iban ultimando los detalles de las siguientes acciones que debería llevar a cabo durante la noche. Por el momento... seguiría custodiando a aquella mutante, para segurarse de que no la capturaban. Y si eso implicaba colaborar con Magneto... que así fuese. De todos modos, no tenía absolutamente nada en su contra.

- Por ahora... colaboraré contigo, Magneto. Es decir, si no tienes nada en contra. Si no te interesa, siempre estoy a tiempo de largarme y dejar que os las apañéis sin mí. ¿Hay trato?

Otori Akira

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por .Magneto el Dom Jul 24, 2011 4:42 am

(Off, de antemano pido una disculpa por la extensión de esta publicación; así como las implicaciones de la misma, NO es mi intención manipular las acciones de Leo, solamente adelantarme a estas... si hay algo en lo que no estén de acuerdo, envienme un Mensaje Privado para editar lo que sea necesario)

La influencia del Amo del Magnetismo en los campos electromagnéticos que condensaba alrededor del grupo parecían inspirados en las tormentas magnéticas que suceden en los polos terrestres y asumían los mismos patrones que mostraban las auroras boreales; pese a que en aquel escenario, los campos electromagnéticos no provocaban luminiscencia alguna, permaneciendo imperceptibles al ojo humano. Dotado de una mente privilegiada, forjada en los crudos tiempos de guerra, el hidalgo insignia de la Hermandad de Mutantes se había adaptado a una mentalidad metodista, poseida por la obsesión por prever las más extravagantes situaciones que pudieran clasificarse como inesperadas; tal era el caso del armamento no metálico. Sus métodos radicales no escatimaban en cuanto a las medidas preventivas, que llegaban inclusive al punto de auto-limitarse, contenerse de emplear el máximo potencial de sus privilegiados dones; hasta entonces se había abstenido, desde desmantelar Centinelas hasta sus piezas básicas, hasta provocar la onda de choque semejante al advenimiento del despertar de sus poderes mutantes... equiparable a una explosión termonuclear. 

De ese mismo modo, su soberbia y orgullo degustaban el exquisito manjar de saberse subestimado. Pues era capaz de percibir incluso el flujo de energía en cualquier clase de sistema o instalación, sin importar que estos carecieran de componentes metálicos, pues cualquier conductor de cualquier material adquiere un momento electromagnético al realizar el intercambio de electrones en sus estructuras atómicas para permitir la conducción de electricidad. Adjunto al hecho de que la tormenta electromagnética permitía percibir las perturbaciones dentro de la misma, fuese la absorción por materiales permeables o el desvío de su energía por los impermeables. Los intentos de la tecnología "sapiens" por lograr inmunidad a sus poderes, únicamente revelaron el reconocimiento por parte de aquella sub-especie de la superioridad mutante, en particular SU superioridad; el patético armamento plástico-cerámico sacrificaba la potencia de disparo para conservar la integridad estructural de los proyectiles tras el disparo, de tal modo que estos no fuesen fragmentados comprometiendo la precisión de su trayectoria.

Aun pese a su atención dispersa, escucho diligentemente el dialogo que mantenía con la joven mutante; comprendiendo sus demandas y respondiendo a las mismas con la introducción pertinente.

─ ¿Cual es tu nombre? ,,, ─ espero a escucharlo de la voz de la chica  ─ Podrás acompañarnos en la próxima ocasión, por ahora recomendaría que aceptaras atención médica para equilibrar la descompensación que las drogas te han provocado, No te preocupes, la recibirás en el Santuario de la Hermandad. ─

Mientras el Amo del Magnetismo continuaba su dialogo con la joven prisionera, los otros dos miembros de la Hermandad se aproximaban lentamente relajando la tensión defensiva que sus anatomías habían asumido por instinto a la batalla. De ambos, fue aquel de mayor indumentaria quien levanto su zurda para activar un dispositivo cercano al oído en lo que parecía ser su mascara realizando la comunicación de rutina para reportar el éxito de su misión.  ─ La hemos encontrado, Magneto esta conversando con Ella... los hijos de puta han enviado otros cabrones para recuperar a los experimentos mutantes que hemos liberado... Será mejor que nos larguemos de una vez antes de que comiencen a llovernos fuerzas militares o centinelas... ─ decía aun comunicándose a través  del dispositivo con un tercero desconocido  ─ Si... entiendo... la teleporter del Señor Magneto es esa tal Amelia, la genoshana peliroja... Okey, la esperamos. ─ Finalmente su mano volvió a su posición de descanso, y se detuvo a unos metros antes del desconocido de indumentaria tan extravagante como su indiscutible líder; la expectativa cobro su precio cuando de la nada, este último realizo un movimiento brusco induciendo al joven pyrokinetico a encender por acto reflejo los lanzallamas con apenas una carga insignificante, más suficiente para predisponerse a la defensiva. Todo fue innecesario, aquel ataviado cual hijo de la noche había ejecutado a un infiltrado fuera del alcance del perímetro flamígero; provocando un vuelco dentro del pecho del radical rubio, sabía que su salvaje compañero podría recriminarle por su error.

Sin embargo, el leonado mutante continuo su andar imperturbable del que su peso conseguía sacudir el suelo, demostrando que abandono su sigilo absolutamente; su cuerpo era tan robusto y corpulento como el de un campeón guerrero de peso completo, absolutamente toda su musculatura sobresalía remarcada bajo sus vestimentas tribales, que imponían su perfil cazador. Se acercó hasta el Amo del Magnetismo, evidenciando su altura sobresaliente comparada con la del longevo mutante de altura sencillamente humana, junto a quien permaneció cual devoto guardián sin exclamar palabra alguna.

Finalmente el Heraldo Bermellón volvió a dirigirse hacia el desconocido mutante.

─ Son y serán inútiles los intentos humanos por equiparar el poder de los "homo-superior" como nosotros; estamos destinados a superarlos y extinguirlos. Mi poder no tiene las mismas propiedades que un sonar o un radar, Yo distingo perfectamente si un dispositivo absorbe o repele mi campo electromagnético. ─ Aclaraba ante el insulto espetado por el joven al asumirse por encima de la percepción del Amo del Magnetismo... y continuo con el siguiente tema, aun más delicado. 

La impresión provocada por la aparición de un vapor psionico color carmín interrumpió las palabras del cabecilla insurgente, complacido por la eficiencia del procedimiento decretado con antelación, pues aquel vapor se condensó rápidamente en una escultural figura femenina labrada hasta la perfección por la instrucción militante que había recibido aquella mutante de cabellos semejantes a finos rubíes enmarcando su rostro tan severo como el del mismísimo Magneto y con un brillo desafiante. Sus ojos esmeralda se dirigieron a los dos desconocidos, la adolescente rubia y el otro castaño de extrañas vestimentas; más fueron precisamente las vestimentas de la joven, el detalle que robo el aliento de la pelirroja, pues sus memorias la arrojaron fuera del presente reviviendo sus recuerdos del trato descalificativo que había recibido en los años previos a su prodigiosa carrera en su nación natal. Amelia era solo una de miles, quizá millones, de desafortunados elegidos para ser sometidos a un proceso de mutación por la geningeniería genoshana para dotarlos de habilidades sobrehumanas; predestinada como tantos otros a ser privada de su condición humana y ser descalificada como una simple herramienta, una esclava... aquellos atavíos que vestía la joven fémina, le provocaban un profundo sentimiento capaz de someterla a los designios del Amo del Magnetismo, dado que su grupo había acudido al famoso terrorista para liberar a su pueblo esclavo de la opresión humana en su nación.


─ Amelia Voght reportándose, Señor Magneto... ─ su introducción rebosaba de la acostumbrada hipocresía que espetaba con magistral perfección, su esfuerzo impecable se alimentaba de saber que el idílico líder conocía su rebeldía habitual.

El Amo del Magnetismo interrumpió el reporte de la fémina, sencillamente levantando su diestra con la palma extendida en señal de alto; como si fuese un juego entre ambos, un desafío que los acercaba peligrosamente hacía el enfrentamiento, del cual quien demostrara su enfado se encontraría como el perdedor de dicho jugueteo. Tras lo cual prosiguió dirigiéndose al mutante castaño.

─ Contábamos de antemano con la información sobre los prisioneros, la Hermandad busca a sus miembros cuidadosamente... y Tú aun eres un desconocido cuyos motivos son igualmente una insatisfecha incógnita. No puedo revelarte nuestro destino. He conocido suficientes superdotados trabajando para el gobierno, quienes han demostrado la determinación y poderes capaces de amenazar la vida de los mutantes, como para desconfiar de aquellos quienes desconozco... Te buscaremos cuando tenga mejor información sobre ti. ─

Una vez que había concluido, el mutante coronado por la indumentaria de perpetua batalla dirigió sus orbes celestes hasta la pelirroja recién llegada, girando sutilmente su rostro para permitir que su vista fuera revelada sin esconderse tras los pliegues de su casco; hasta confirmar haber captado la atención de la dama, dirigió un único gesto asintiendo en aprobación para proseguir con su disposición. Entonces, recibida la aprobación consecuente, la habilidosa mutante genoshana generó nuevamente el vapor psionico cual rápidamente rodeo a los mutantes de la Hermandad, incluyendo a la joven rubia de indignantes vestimentas.

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por Sheila el Mar Jul 26, 2011 6:56 am

-Leo...

Contestó de forma arisca mirándo fijamente a los dos mutantes que se le acercaban, prestándo atención al pyrokinético cuando este hacía la comunicación con ese extraño aparato. "Muchas cosas han cambiado en estos años..." Pensó siguiéndo con la mirada al enorme hombre con aspecto salvaje que, al pasar junto a ella, soltó un gruñido de advertencia. Leo simplemente levantó una ceja sonriéndo con sarcásmo, pero manteniéndo la boca cerrada.

Pero la sonrisa se evaporó cuando escuchó una simple palabra.
antes de que comiencen a llovernos fuerzas militares o centinelas...
-Centinelas...- Repitió en voz baja sintiéndo como una fuerte punzada le atravezaba el cerebro haciéndo que se tambaleara levemente obligándola a llevarse las manos al costado de su cabeza presionándo las sienes en un intento de aliviar el dolor.-¿Atención Médica?...- Murmuró con sarcásmo riendo entre jadeos causados por el dolor.- Nadie volverá a poner una aguja en mis brazos....jamás.- Sentenció la joven mirándo a Magneto con los ojos nuevamente enrojecidos antes de cerrarlos con fuerza.- Maldita jaqueca...... mira, no hay forma de que me hagas entrar a un P**o hospital o lo que sea, sólo dejame descansar y estaré bien....ok?

Dió un respingo asumiéndo una posición defensiva cuando Akira abatió al sujeto que estaba oculto dándo un suspiro entre aliviado y malhumorado dejándose caer al suelo quedándos entada con las piernas cruzadas. Volvía a sentirse cansada, pero claro....ahora aparecía un nuevo invitado.

Notó como la mujer hablaba con hipocresía, cosa que arrancó una pequeña risa de los labios de Leo, pero que desapareció al ver que la recién llegada la miraba de esa forma

-¿Qué me ves?- Le dijo de forma cortánte mirándola desafiánte.

¿Quién era esa para mirarla de esa forma? ¿Acaso al conocía? ¿Alguién tendría una P**a aspirina?....Eran las preguntas que cruzaban por su mente mientras le sostenía la mirada a la mujer. " Lindo grupo.... Una voluta de humo, un loco que se arrancó de una fiesta de halloween, un encendedor, un PitBull y yo..." Pensó moviéndo la cabeza suavemente, ¿dónde se había metido?... "Ya no hay vuelta atrás....quería escapar, ahora tengo que arreglarmelas como pueda" Fue su pensamiento cuando, inquieta se percató de ese extraño vapor que los rodeó a todos.

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Re: Fuga a la media noche

Mensaje por Otori Akira el Mar Jul 26, 2011 2:01 pm

La aparición de aquella mujer no sorprendió en lo más mínimo al joven Sol Oscuro. Suponía que un ataque relampagueante, como el que decía haber llevado a cabo Magneto, debería contar con la ayuda de mutantes o dispositivos con capacidades de teleportación. Asintió ante la respuesta de Magneto a su oferta. Ya había supuesto que el líder de la Hermandad no la aceptaría. Se dio la vuelta y anduvo un par de pasos en dirección contraria a ellos. Se detuvo y miró hacia atrás.

- Si cambias de opinión, búscame por Queens -dijo, dirigiéndose a Magneto-. Mi oferta seguirá en pie... durante un tiempo. Por cierto, tú - añadió, mirando a Leo-. Cúidate. No me gustaría verte encerrada de nuevo, ni en el estado en que te encontré.

Al terminar de decir aquello, Akira se concentró durante un instante, con todos sus sentidos agudizados. Una vez se hubo cerciorado de que no había nada ni nadie en un par de kilómetros a la redonda, se impulsó mediante el plasma oscuro y salió disparado hacia los cielos, volando a gran velocidad, dejando como único rastro de su presencia allí un círculo de cenizas y tierra fundida.

Otori Akira

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Re: Fuga a la media noche

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