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Aomine Sawada

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Aomine Sawada

Mensaje por Sand Wraith el Vie Jul 22, 2011 5:01 pm


Nombre: Aomine Sawada
Alias: Sand Wraith / Wrath (Por confusión al pronunciar)
Edad: 21 años
Especie: Humano ( Mutante )
Lugar de nacimiento: Japón
Profesión: Vago sin rumbo, ladrón
Historia:

Los Sawada eran una familia feliz, en un pueblo en la isla de Hokkaido, Japón. Él era carpintero y ella, actriz en una pequeña compañía de teatro local. Sus dos hijos, Aomine, el mayor, y, de un par de años menos, Kaede, se pasaban el día entre el colegio y los ensayos, con su madre. Kaede, la pequeña, quería ser actriz.

Sin embargo, cuando Ao tenía 5 años, su padre, en un accidente fortuito, perdió la vida, y, extrañamente, poco después, su madre volvió a comprometerse, ésta vez con un importante empresario que les hizo moverse a su ciudad, Tokyo, dejando a los abuelos en Hokkaido. La madre tenía una extraña enfermedad degenerativa, que con el cada vez más viciado aire de Tokyo se fue empeorando. Kaede, paulatinamente, fue desarrollando esa misma enfermedad, pero menos acuciada. La madre murió tres años después, dejando a los hijos con el padrastro, que empezó a beber y le echaba la culpa a Kaede de haberle sobrevivido a su madre.

Aomine observaba todo esto, preocupado, y callaba. Su padre, frecuentemente propiciaba castigos físicos, sobre todo cuando estaba borracho. La vida de Kaede, tras la muerte de su madre, empezó a apagarse poco a poco, y el único que siempre estuvo con ella fue Aomine.

Ocurrió una noche. Aomine tendría unos 11 años, y por tanto, Kaede 9. En una recaída de su enfermedad especial, en cama, vomitaba por tercera vez la comida rápida que su padrastro, bebido, había encargado. Éste, furioso ya de por sí no hizo más que empeorar.
- Cría inútil, no eres más que un estorbo… ¡¿Por qué no te mueres como tu madre?!
Lanzó su mano para atestarle otro bofetón, otro más, y ella cerró los ojos esperando el impacto.

Aomine estaba en la puerta, alertado por los gritos de su padrastro.

La bofetada no llegó, y cuando abrieron los ojos pudieron ver una capa de arena que rodeaba la mano, impidiéndole avanzar. El padre, bebido, no había visto a Ao en la puerta, y pensó que aquello era cosa de su hija.

- ¿Qué coño estás haciendo? Suéltame, suelta… ¡Aaaah!

La arena se había cerrado sobre el anillo de compromiso en su dedo anular, y lo había arrancado junto con el dedo, que cayó al suelo.

El padre la miró fijamente como si fuera un monstruo, luego se miró la mano ensangrentada y luego al dedo caído.

- Hija de puta… demonio… ¡¡no conseguirás salirte con la tuya!!

Y se fue corriendo, pasando por el lado de Aomine sin verle.

Éste pudo oírle claramente hablar por teléfono, mencionando el nombre de Kaede y algo más que sonaba como “mutante”. Después, su padre se encerró en la habitación.

Como no daba muestras de vida y Kaede estaba empeorando, Aomine optó por ponerla en un carrito y llevarla él mismo a un hospital. Allí, sin embargo, al oír el nombre de Kaede Sawada, lo único que hizo la enfermera, con un poco de asco, fue marcar con un sello la mano de la niña y negarse a atenderlos, echándolos de allí.

En el resto de hospitales de la zona pasó lo mismo. Al ver la marca de la mano de la niña, incomprensiblemente todos les cerraban sus puertas.

Al final, casi por la mañana, un médico le explicó a Aomine:
- Tu padre ha llamado a la policía y a todos los hospitales de la zona advirtiéndonos… Esa niña no es como nosotros, no es tu hermana. Es muy peligrosa y esa enfermedad es un castigo de dios por ser así.

Pero no lo comprendían. Aomine sabía que Kaede no tenía culpa de nada, era inocente… porque era él el que le había cortado el dedo a su padre con la arena.
Como nadie respondía en casa, su padre y todo el mundo parecía no conocerlos, pasó a robar por las calles para alimentarse a sí mismo y a su hermanita, que poco a poco se iba apagando.

Dos semanas después.

Un niño llora en un cementerio, ante una lápida negra con una flor de color de arena.

Aomine había decidido ir a visitar a sus abuelos en Hokkaido, y se había metido de polizón en el maletero de un autobús que iba hacia el norte, llevando a su hermana pero dejando el carrito en tierra. Él era fuerte y podía llevarla a cuestas un buen rato.
Cuando el autobús llegó a su destino, los descubrieron los pasajeros, y al ver la marca de la mano de Kaede los sacaron a rastras y los echaron sin hacerles ningún caso, no querían bichos raros con ellos. Eso mismo pasó en aquél hospital. La marca de la mano de Kaede demostrando su poder mutante les cerró prácticamente todas las puertas durante dos días.

Y, al final, pasó lo que tenía que pasar. En el arenal de un parque desierto, tumbada boca arriba, la niñita abrió sus ojos, vidriosos, y miró a su hermano, inundado en lágrimas.

- N-no lo he podido conseguir, niña… no he podido salvarte…

- Tranquilo… onii-chan…caugh, caugh… esto es sólo el primer acto… el espectáculo… debe continuar…caugh, caugh…te prometo que… volveremos a vernos algún día… hasta pronto-----

Un cúmulo de sensaciones recorrió la espina dorsal de Aomine cuando los ojos de su hermana se vaciaron de toda expresión. Tristeza por la muerte de Kaede, su única compañera de penas y fatigas. Miedo, sobre un futuro incierto. Culpa, porque él sabía que era por su culpa que todo se hubiera torcido. Determinación, por sus últimas palabras. Pero, sobre todo, odio, mucho odio por todos los que les habían negado el paso por el simple hecho de ser mutantes. Notó cómo algo se desbloqueaba en su interior y, levantándola, notó la furia fluir como una tormenta de arena dentro de él. Y, descargando toda su furia, gritó.

Como una onda expansiva, el pueblo entero quedó reducido a arena, convertido en un desierto en cuyo centro se encontraba Aomine, y el cuerpecito de su hermana. Ésta arena se fue condensando sobre ella, poco a poco, poco a poco… para dar lugar a una estatua, negra como el azabache, de tres metros de altura, que representaba a la niña, de pie, con un pajarito en la mano. Y, seguramente, allí seguirá hasta dentro de mucho tiempo. Tras éste último esfuerzo, y resguardándose del sol en la sombra de la estatua, Aomine cerró los ojos e, inconsciente, cayó sobre la arena.


Abrió los ojos en la oscuridad. No sabía cuánto tiempo había estado inconsciente… Desde algún punto del techo empezó a filtrarse una tenue luz que le desveló que se encontraba en una pequeña caverna subterránea, al parecer, con un agujero en el centro por el que caía un poco de arena, la cual se iba amontonando en el centro hasta formar una pequeña duna. Notó que podía moverse sin problemas, a pesar de la arena que llenaba la cueva parcialmente.

- Por fin…

La voz, proveniente de una luz roja que se encendió al otro extremo de la gruta, le sobresaltó.

- Todo éste tiempo esperando… hasta que por fin me has aceptado en tu interior.

Mientras se acercaba al centro, dejando que la luz le bañase, la luz roja se volvió un lobo imponente, rojo , con una mancha blanca en los costados. Se presentó como Skull:
-No soy tú, pero, de alguna manera, estoy dentro de ti. Soy lo que deberías ser, soy lo que te ha hecho ser quien eres, soy lo que estás destinado a ser, soy lo que siempre querrás ser, soy lo que necesitas, soy SKULL.


El lobo se acercó un poco más mientras Aomine retrocedía, tocando la pared con la espalda.

- No me tengas miedo, niño… tú y yo podemos hacer grandes cosas… podemos darles su merecido a esos cabrones… ¿sabes lo que ha pasado ahí fuera? Lo has conseguido. Les has enseñado quien manda. ¡Tú y yo, podríamos vengar, la muerte de tu hermana! ¡PODRÍAMOS HACER QUE ESOS INFRASERES SE ARREPIENTAN DE HABERNOS RECHAZADO! ¡Que nunca, NUNCA más, vuelva a ocurrir! Recuerda… Tú tienes el cómo… y yo tengo un por qué… ven aquí… ¡únete a mí!

Aomine había cedido. Se iba acercando lentamente al lobo, y estaba a punto de acariciar su lomo con la mano en un signo de conformidad, el ojo del lobo brillaba cada vez más…

De repente, otra presencia tomó forma en la caverna, con una luz blanca y pura.

- Aomine,- dijo Kaede, sin expresión, mientras caminaba brillando- recuerda mi promesa… nos volveremos a ver pronto… No podré encontrarte si Skull te ha consumido. Ésta vez, yo me ocuparé de él, de encerrarlo, pero tenlo siempre presente. Skull es el odio que hay en tu corazón, es la rabia contra el mundo… Cada vez que desates tu poder al máximo, cada vez que pierdas el control, recuerda que surgirá de entre las sombras para acabar con todo… Y no siempre voy a estar allí para ayudarte…

La luz de Kaede se intensificó, se hizo más fuerte, borrando el ojo rojo del lobo, borrando la arena, borrando la cueva, y convirtiéndose en el foco de un hospital en el que estaba tumbado Aomine.

Al parecer, la extraña y anónima estatua que había en el pequeño desierto que se había formado le había protegido del sol, y Aomine había resistido dos días, suficiente como para que los equipos de rescate le encontrasen. Nadie se explicaba qué había pasado con el pueblo que había allí, pero él era el único superviviente.

Fue al cementerio, y allí, entre las tumbas de piedra gris con las víctimas de aquél desastre desconocido, puso una lápida, una lápida de arena negra, una lápida en la que había escrito:

KAEDE SAWADA
EL ESPECTÁCULO DEBE CONTINUAR


Y puso una flor, color de arena, para honrar su memoria.

No muchos meses después, un chiquillo de unos 12 años se hacía habitual en la pequeña comisaría local, por sus pequeños robos por necesidad. A pesar de su aspecto desaliñado, su mirada ausente y su actitud pasota, les caía simpático a los agentes por su forma de ser y decidieron ayudarle, de forma que no tuviera que ir a un correccional. Le empezaron a emplear para trabajos sencillos para tenerle ocupado y evitar su pequeña delincuencia, como chico para todo, para hacer tareas rutinarias como teclear los informes que le mandaban… nunca se quejaba y era un gusto para los policías tener más libertad gracias a Aomine.

Cuando cumplió los 13 años, el comisario, Hiroshi Shiro, lo adoptó legalmente, para mantenerlo controlado, y darle la vida que un niño de 13 años debería tener. Le apuntó a artes marciales, y a una escuela, y a los 17, además de un brillante estudiante, era un verdadero experto en varios tipos de lucha, a pesar de su concurrente falta de interés por las cosas y su mirada vacía. Lo único que le daba un poco de emoción, era el baloncesto, en el que era una verdadera maravilla, y el juego, que no conseguían quitárselo de la cabeza.

Al cumplir la mayoría de edad, se independizó de Hiroshi y, a la vez que se sacaba una carrera en Informática, por las tardes trabajaba de recadero en la comisaría. Desarrolló una adicción por el juego que no puso, sin embargo, en peligro su economía.

Hasta que un día, algo cambió. Tenía 21 años, era una calurosa tarde de verano, y Aomine estaba redactando un informe de que no había habido prácticamente ningún incidente en la aldea, cuando oyó un llanto y un policía entró, arrastrando a un chiquillo de unos 6 años. Tenía cuernos en la cabeza y una cola con punta de flecha. Al interesarse, el policía, metiendo al niño con cara de asco en el calabozo, le dijo:
- Es un bicho raro, ¿No lo ves? No es como nosotros, no es más que un puto mutante asqueroso que no merece otra cosa.

Aomine sintió cómo la furia crecía en su interior, mientras oía al niño llorar y llorar, posiblemente sin saber qué estaba pasando ni entender una mierda de aquello de los mutantes. Aomine cedió a la tentación de Skull, su piel se llenó de líneas y tatuajes negros mientras la arena le cubría como una armadura flexible.


- Soy Espectro de arena. ¡Teme mi ira!

Mientras Sand Wraith desecaba al policía, furioso, vio cómo, por una puerta, asomaba Hiroshi, alertado por el ruido.

No podía volver a hacerlo. El policía había hecho muchas cosas por él, y, se dijo, no podía ceder a Skull. Tras una intensa lucha interna, decidió huir, manteniendo su apariencia demoníaca.

El policía estaba seco y nadie, entonces, podía decir quién era, en realidad Sand Wraith, ya que el niño mutante había huido con éste. Así que le empezó a perseguir, pidiendo refuerzos.

Los coches de policía persiguieron a la extraña figura hasta el puerto, donde le perdieron la pista en unos contenedores. Pero no había problemas, ya que esos contenedores iban a ser retirados pronto y estaban cerrados a cal y canto.

Pero no era todo tan fácil…
Aomine se había convertido en arena y, por una rendija, había logrado meterse en uno de ellos que exportaba comida hacia América. Su idea inicial era esconderse y volver a salir cuando no le buscasen, pero no contaba con que el contenedor se movería y tuvo que esperar, entre los enormes paquetes de comida japonesa, a que cesase el balanceo de la grúa y le metiesen en la bodega.

Y se puso a reflexionar. Aunque había sacado su poder, obviamente Skull no estaba allí. Había intentado salir, pero al parecer el sello que le había puesto tanto tiempo atrás la Kaede de la mente de Aomine seguía funcionando y el lobo estaba encerrado aún. Pero tenía que pensar qué hacer a partir de entonces. Hasta que lo vio. Hasta entonces no había podido utilizar su poder por miedo a que el lobo atacase de nuevo, pero ahora que lo había hecho, veía que podía utilizar su poder, podía aprovecharse de él para hacer cosas que los demás no. Las etiquetas estaban en inglés, iba a América, y eso quería decir que tendría que empezar a vivir desde 0 de nuevo. Resultaría demasiado aburrido para él, crearse una nueva identidad, trabajar y toda esa mierda, así que, se dijo, se dedicaría a lo que más le gustaba: Jugar. El dinero no era un problema, ya que los medios de guardarlo de la gente normal para él eran de risa.

Tres días después, alguien abría el contenedor, encontrando a un tipo pelirrojo con un gorro azul comiendo un pescado de un paquete roto.

Los policías y el vendedor empezaron a perseguirle por las calles, hasta que, en una carretera, un furgón de transporte del gobierno chocó gracias a ellos, y cayó de costado. Los policías se quedaron mirando, horrorizados, cómo las puertas de atrás se abrían y de ellas salía una niña pequeña, de no más de 10 años, que los miraba, aburrida. Pero Aomine ya sabía qué pasaba. Esa niña apestaba a mutante, igual que él. Y, quién lo diría, hasta se parecía a Kaede. Al verla, Ao no pudo por más de recuperar el color en sus ojos: “volveremos a vernos algún día”, había dicho Kaede. ¡Ahora era ese día! Esa niña era a quien su hermanita había mandado para sustituirla hasta que se volvieran a ver cara a cara, al final de los días. Y tomó una decisión. Cuidaría de ella como si fuera su propia hermana. Mientras la niña con cuernos empezaba a elevar a los policías aterrados, Aomine se acercó. Aquello no les convenía, le dijo. La gente no podía saber que eran mutantes, o allí donde pasase le cerrarían las puertas. Le dio su gorro, para que nadie lo descubriese. No hacía falta no volver a usar los poderes nunca más, dijo. Sólo que la gente no le relacionase a uno con ellos.

A cambio, ella le dijo que se llamaba Lucy y que tenía que ir a Seattle. Y él, como no tenía nada mejor que hacer, la acompañó, pero siempre, claro, que pasasen antes por Las vegas.

Eso ha sucedido hace tres meses, y ahora, Ao y Lucy hacen juntos su camino, viviendo en las casas de las víctimas de Lucy cuando el dinero escasea, o en buenos hoteles cuando Ao tiene suerte. Viven el camino de apropiarse de lo que quieren, de aprovechar sus poderes para ir más allá de los humanos, de vivir de los humanos y por encima de sus vidas. Y les gusta.


Descripción del personaje:

Descripción física: En Japón tuvo el privilegio de practicar artes marciales mixtas y también kendo, gracias a esto tiene un cuerpo bien forjado y está en muy buen estado. Su cabello es color café-rojo, sus ojos como rubíes y su piel morena con un bronceado envidiable.

Descripción psicológica: Es un tipo bastante curioso, desde la muerte de su pequeña hermana hasta encontrarse con Kanae sus ojos carecían de luz y su vida de razón, fue tras ver a la pequeña por primera vez que recordó la promesa con Kaede de cambiarlo todo y revivió su infantil sueño de conquistar el mundo para ella. Todo lo que no sea Kanae se la suda, si la gente vive o muere no le importa, pasa de absolutamente todo…incluso de sus poderes que solo usa cuando la pequeña esta en aprietos.

Poderes Mutantes:

Poderes mutantes


Gracias a su gen mutante, Aomine se ha convertido en un hombre de arena, no solo puede crearla y manipularla según le convenga si no que su propio cuerpo es de arena de tal forma que es inmune a cualquier ataque físico y cualquier otro tipo de ataque psionico (Ondas) ve reducida su efectividad en más un 50% pues tras cualquier impacto con la fuerza suficiente para derribar a una persona, su cuerpo simplemente se distorsiona a menos claro que él decida resistirlo aumentando su densidad y endureciendolo( Al ser arena de alta densidad, supera con creces la dureza del acero pero sin llegar al nivel del adamantium o el vibranium ).

*Omnipresencia: A medida que fue descubriendo sus poderes, se dio cuenta que su existencia no se limitaba a su cuerpo, esto solo representa el foco de su presencia. En realidad, su mente está suspendida en el aire, en todas y cada una de las partículas de polvo/arena en un radio de 100M; gracias a esto Ao puede sentir cualquier movimiento dentro de esta área, incluso reconocer a cada una de la personas que se encuentren en ella y saber si cuentan con poderes mutantes o no . A efectos prácticos, funciona como su tacto.

*Cambia formas: El usuario puede modificar la estructura de su cuerpo lo que le permite cambiar su apariencia ya sea para pasar desapercibido transformándose en otra persona o para aumentar su poder destructivo cambiando la forma de sus brazos y su tamaño. Ao nunca podrá alcanzar un tamaño mayor a los 10 metros de altura, es en este punto donde su fuerza llega al máximo, creando una co-relación de masa y fuerza, es decir, entre más grande, mayor es la fuerza del personaje, y jamás podrá exceder la capacidad de levantar un tráiler con grandes esfuerzos.

*Creación: Usando la arena, Ao puede crear cosas como podría ser un muro para defenderse de un peligroso ataque o una espada para rebanar a su enemigo. Tanto la dureza de los objetos como la suya propia es directamente proporcional al esfuerzo mental de tal forma que a mayor resistencia, más energía gastará para mantener la técnica.

*Deshidratar: La más peligrosa de sus habilidades pero también la que más exige. Gracias a sus poderes Ao puede secar cualquier cosa que toque y convertirla en arena aunque prefiere no usarla en personas porque transformar algo orgánico requiere muchísima más energía de lo normal. Fue la misma habilidad que liberó tras la muerte de su hermanita y la que acabó con todo el pueblo en un instante, claro está…fue en un momento de ira en el que sus poderes se salieron de control.

Spoiler:
En tu historia hemos podido apreciar el uso de este poder, y sus alcances destructivos en masa, con la suficiente fuerza para convertir en arena un pueblo de tamaño indeterminado. Un alcance similar no podrá ser alcanzado en el foro… se considera un caso especial en beneficio de la historia del personaje. En el juego se te permitirá convertir una extensión razonablemente mayor en arena solo en casos muy particulares, y a cambia de una gran cantidad de energía física y mental por parte de tu personaje; quedando prácticamente inhabilitado para seguir luchando. La mansión Xavier, por referirnos a un ejemplo, ya es un exceso al área máxima que puedes convertir.
Deshidratar personajes tampoco es un efecto inmediato, para convertirlos debes sostener contacto físico ininterrumpido por una cantidad de tiempo determinado. Te tomara por lo menos un minuto completo reducir completamente todos los líquidos corporales de una forma de vida orgánica, con 45 segundos la persona en cuestión entra en un estado de daño critico, a más del minuto se convierten en figuras de arena.



Otras Cosas:
Habilidades:
*Maestría en armas[Espadas]: Tiene gran destreza con las espadas, era un practicante de Kendo con mucho talento.

*Combate cuerpo a cuerpo: En Japón también entrenó en una academia de artes marciales mixtas, se especializó en Jiujitsu y Muay Thai.

*Vinculo: De alguna forma con solo ver a Kanae la primera vez se creó un vinculo entre estos dos, no hay forma de saberlo pero es como si su mente se hubiese conectado con la de Ao, gracias a esto el pelirrojo ahora puede saber la posición de la pequeña en todo momento y también si está en peligro.

*Súper Hombre: Es un gran deportista, esto que podría considerarse un don de nacimiento le permite ser mejor a cualquier persona de la media en cuanto a reflejos, velocidad, fuerza y resistencia (Ojo: No comparemos con los superhombres como el capitán América y demás, simplemente es una persona que sobresale entre la media)

Limitaciones:
-La lluvia es para él lo que la kryptonita es para superman, si está expuesto de forma continua al agua usar sus poderes en área es totalmente imposible, lo único que podría hacer bajo la lluvia sería endurecer su cuerpo y luchar mano a mano(Aunque difícilmente alcanzaría el nivel de dureza que podría alcanzar en condiciones normales).

-Utilizar sus poderes al máximo de forma prolongada nubla su mente, por esto mismo intenta nunca ir en serio y prefiere por lo general solo defenderse y huir o según la necesidad, acabar con un golpe.

Otras informaciones: -
*Skull: Tras el incidente que desencadenó la muerte de su hermana, apareció este lobo que solo él puede ver y escuchar. Es una entidad malévola y detestable, rebosa de sed de sangre y solo habla sobre matar y destruir(Algo que no hace el pelirrojo, si bien es cierto que no le afecta el que la gente viva o muera, evita las muertes en medida de lo posible cuando no hay causa que justifique); Ao lo selló junto con sus dones(gracias a su hermanita), cada que el chico comienza a usar sus poderes en plenitud durante largos periodos este lobo aparece para atormentarle y entre más tiempo use sus habilidades mutantes el nivel de influencia de este alter aumenta hasta que termina por tomar el control.


Última edición por Sand Wraith el Dom Jul 24, 2011 8:17 pm, editado 9 veces
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Re: Aomine Sawada

Mensaje por Moderador 2 el Dom Jul 24, 2011 6:55 pm

Ficha aceptada, felicitaciones por la ficha tan completa, ya puedes comenzar a rolear. Bienvenido.

Att: Staff Administrativo.
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Re: Aomine Sawada

Mensaje por Moderador 1 el Miér Oct 05, 2011 11:54 pm

Ficha descartada a pedido del jugador.
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Re: Aomine Sawada

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