Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» X-Men: Evolución (The RPG)
Miér Jun 17, 2015 12:08 am por Invitado

» X-Men: Evolución (The RPG)
Mar Jun 16, 2015 11:58 pm por Invitado

» Without a Cloak! Elite
Dom Jul 28, 2013 5:23 pm por Invitado

» hola a todos soy SenninIsland
Sáb Jul 06, 2013 5:48 am por senninisland

» [Afiliacion Elite] Sennin Island
Sáb Jul 06, 2013 5:42 am por senninisland

» The Time Turner Rol {Afiliación Élite}
Lun Nov 26, 2012 3:32 pm por Invitado

» ficha júbilo
Dom Nov 11, 2012 10:54 pm por Júbilo

» hogar dulce hogar(2 semanas despues de su llegada)
Sáb Sep 15, 2012 11:26 pm por NadaNadon

» GOTHAM SIN CITY [Afiliación élite]
Vie Jul 20, 2012 2:56 am por Invitado


Refugio de los Mercenarios.

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Moderador 1 el Dom Sep 04, 2011 1:18 am



Antes

Luego de años de mantener contacto con el grupo de rebeldes mutantes, Vector y Felina, dos mutantes aislados que se dedican a buscar sobrevivir a la epoca encuentran que siendo ellos dos los únicos no podrían llegar más lejos. Luego de haber mantenido contacto con Rex por años, pasandole información y compartiendo datos, Salazar se comunica con Vector para manifestarle su nuevo plan y pedirle apoyo en este. Vector duda al principio, demasiado le cuesta trabajar en equipo pero, desconociendo que su ex compañera Kula Diamond es una de las integrantes del grupo de rebeldes, opta por escuchar la propuesta que Salazar quiere ofrecerles.

En el Refugio

Rex Salazar está analizando los últimos datos que ha obtenido de la Patrulla de mutantes y con esto, descubre algo alarmante. Por lo visto el número de mutantes ha bajado terriblemente en los últimos años y no hay un solo dato que diga lo contrario. Está sentado en el hangar, trabajando en un nuevo prototipo de arma, pero su mente todavía vuela en cosas que se le han puesto en la cabeza los últimos meses. Teme que la extinción sea inevitable y ni su propia mente privilegiada pueda encontrar una solución a aquello que ha invadido el mundo. Debería tener datos de Bishop en la zona norte pero no hay una sola señal. Tenía un pésimo presentimiento de ello...Otro equipo muerto, otra base demolida. Últimamente había puesto toda su alma en un nuevo experimento que podría producir un cambio. ¿Que pasaría si se llegase al momento en el cual el presidente Kelly estuviese a punto de ser asesinado y eso se lograse evitar? X-23 le había hablado de una maquina, la legendaria Cerebro, un rastreador de mutantes que era controlado por los telepatas. Si pudiese lograr que Cerebro emitiese un mensaje captado por otro tiempo...tal vez podría cambiar las cosas, cambiar el mundo.

Para Tifon eso no es más que basura. La unica forma de sobrevivir era la pelea, la destrucción. X-23 comparte ese pensamiento. Kula acaricia la idea de volver al pasado, lograr cambiar las cosas...lograr evitar aquellos terribles sucesos que la convirtieron en lo que ahora es. Ella está junto a Rex escuchando sus desvarios, dandole los datos que recordaba de la maquina llamada Cerebro.

Felina y Vector se dirigen a la entrada de los túneles para ser recibidos por X-23, vigia de guardia quien, al instante, reconocería el aroma de Felina, quien en un tiempo fue estudiante de la Academia X.


Última edición por Moderador 1 el Mar Sep 06, 2011 12:50 am, editado 1 vez
avatar
Moderador 1

Mensajes : 230
Fecha de inscripción : 02/04/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Rex Salazar el Lun Sep 05, 2011 9:02 am

Parece que todo lo que puede salir mal está saliendo mal. Otro equipo más al que no tengo esperanzas de volver a ver. Bishop... una lástima. Así no puedo obtener la información que necesito de él. Nos estamos quedando sin opciones, cada vez esto es más difícil. Master Mold parece inexpugnable, indestructible... si tan sólo pudiese hacérselo entender a Tifón y a 23... Espero que mi nueva teoría pueda producir un verdadero cambio. Percibo la presencia de Kula y centro una pequeña parte de mi mente en registrar la información que me va proporcionando, sin dejar de darle vueltas a la cabeza. Recluido en mis propios pensamientos, empiezo a murmurar mientras introduzco datos en el ordenador de mi laboratorio a una velocidad inhumana.

- Si el flujo de gravitones dobla el espacio-tiempo según las teorías de Einstein... Debería ser posible enviar al menos energía a través de las eras... ¿un agujero de gusano, tal vez? Si se mantiene uno de los extremos fijo y se mueve el otro a velocidad luz, teniendo en cuenta la variable G, aumentando la corriente gravitacional hasta un punto casi infinito... debería retroceder temporalmente tantas veces c como... ¡Mierda! Esto no puede servir, ¿de dónde cojones voy a sacar yo tanta energía? -demostrando mi rabia, doy un fuerte golpe sobre uno de los lados de la máquina, abollando un poco la chapa metálica que la recubre. Cierro los ojos y me aprieto las sienes con los dedos, intentando dilucidar qué es lo que estoy haciendo mal, cuál es el fallo de mi teoría. Un mensaje. Sólo un mensaje hacia el pasado... un único mensaje... y se podría cambiar el orden de sucesos en la corriente temporal. El suceso a evitar: el asesinato de Kelly. Incluso después de tantos años sigo convencido de que fue ese bastardo de Bolívar Trask el que ordenó la muerte de su mayor apoyo senatorial. Él sabía lo que vendría luego, aunque dudo que hubiese pensado que las cosas se saldrían de madre de esta forma... Utilizando esa máquina de los X-Men, Cerebro, debería ser posible, sin embargo el problema es crear un dispositivo que pueda abrir un portal en la corriente temporal, de modo que consigamos enviar energía (que es de lo que trata un mensaje telepático, vamos) a través de él. Tal vez necesite un cambio de óptica, mirarlo todo de otra manera... Apoyo los codos en el tablero del ordenador y entrelazo los dedos, apoyando el mentón en las manos mientras desvío mi mirada hacia Kula-. Casi lo tengo, maldita sea. Hay algo que se me escapa, un único detalle, estoy seguro. Necesito más datos sobre Cerebro, tal vez haya algo en las especificaciones de esa máquina que me dé exactamente la pieza que falta en este rompecabezas. Puede que Vector y Felina tengan algo más de información... al fin y al cabo, si mis datos son correctos, ella fue estudiante de Xavier...

Así elucubrando y pensando en voz alta, me voy distrayendo poco a poco, mientras mi mirada recorre, entre curiosa y traviesa, el rostro y las sugerentes curvas del cuerpo de mi compañera. Hay algo en ella que me fascina de modo extraño... como me fascinó Boadicea en su día... pero esto es más frío, más objetivo... ¿Cómo saber si es mi alma de científico la que habla o si es el poco calor humano que queda en mi interior? Es una cuestión de lo más interesante... y los científicos, tarde o temprano, damos respuesta a todas las preguntas.
avatar
Rex Salazar

Mensajes : 70
Fecha de inscripción : 10/07/2011
Edad : 27
Localización : En los abismos más profundos de la ciencia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Kula Diamond el Lun Sep 05, 2011 12:01 pm

Se me veía caminar de un lado a otro en una visión celestina. Mordía mis labios, hundía las palmas a través del cabello de mi nuca, y mis ojos divagaban aun mas que mis pasos mientras de tanto en tanto unas palabras y un ligero brillo de esperanza me iluminaba. La razón? En uno de los tantos y reiterados desvaríos del Genio de las Maquinas habría de surgir una idea no mas descabellada que sus usuales inventos, para mi imposibles, mas sin embargo el hombre frente a mi había demostrado ser capaz de traerles al plano material gracias a su ingenio y tenacidad, y en este caso creía, quería creer, que solo ese hombre sería capaz de enviar un mensaje al pasado evitando así el desastre que era nuestro presente. Confiaba en el, tenía mi fe puesta en el.
-Mierda!.-Gruñí lanzando un fuerte golpe a la pared más cercan. La sola idea de regresar y recuperarme a mí misma, de evitar todo esto, me traía esperanza y a la vez desesperación en cantidades colosales. Hacia mi mayor esfuerzo por recordar datos sobre Cerebro, datos útiles para Rex, mas como soldado, solo podía proporcionar la ubicación y unos pocos informes superficiales. No se me había detallado el funcionamiento interno de dicho implemento. -Tch.- Chasquee la lengua, aun manteniendo el puño contra la pared. Frustrada, desvié los irises a un lado.
Rabia, la palabra con la que me identificaba los últimos años. Ellos me habían hecho esto, me habían convertido en un monstruo, una máquina capaz de matar a todo ser vivo. Era lo que ellos deseaban desde un principio y yo, estúpida e infantilmente creí en ellos y sus propósitos.
Sentí entonces la calidez de un liquido esparcirse por mi helado puño. Lo atraje hacia mi en un suspiro resignado. Le miré unos segundos para después sacudir mi mano deshaciéndome del liquido carmesí que brotaba de las heridas que mis propias uñas causaron en la palma, atravesando también el guante que la cubría, que la mantenía, al igual que el resto de mi cuerpo, aislado de todo contacto, y por si fuera poco, mi aura celestina y helada, alertaba a cualquiera antes de siquiera tocarme, pues ello significaba la muerte casi instantánea.
Así había transcurrido mi vida luego de aquel experimento, aislada y temerosa. Miedo que posteriormente se convertiría en furia plena y potente.
Sonreí en un deje de decepción en tanto cerraba la herida de mi mano congelando la zona. Era curioso, debía admitirlo, podía llevarme a mi misma al cero absoluto, y mi sangre permanecer en estado liquido.
Encogí de hombros cruzada ya de brazos. -Disculpa. No puedo aportar nada mas. -Finalice en fingida calma, y él tampoco parecía estar en mejores condiciones. La esperanza era algo escaso en estos días. Quizá aun mantenía algo de esa niña ilusa que una vez le dio caza ciegamente, y a quien él casi fríe con un rayo de plasma.
Aquel pensamiento se disolvió en mis comisuras, haciéndolas crear una de esas sonrisas de aquellos que anhelan el pasado.

Me moví hasta quedar apoyada a la pared, misma que habría aboyado y congelado en mi desahogo, deslizando la espalda lentamente hasta quedar sentada, con los antebrazos puestos sobre las rodillas. Elevé la mirada al techo. Y no pudiendo evitarlo más, en un murmullo, solté lo que vendría pensando ya durante largo tiempo.
-Si dios existe…porque nos hace esto Rex?.-Diria yo mientras le escuchaba hablar sobre la necesidad de mas información. Ese era el primero de mis desvaríos dirigidos hacia alguien de quien no esperaba respuesta, así como él tampoco las esperaba de mi al pensar en voz alta. Simplemente cumplía con el papel de escucha. - Si logramos esto, tú serás mi Dios Rex. Haha...- Reí sarcásticamente, aunque una parte de mi sabia que esas palabras eran completamente serias. Me incorporé del lugar hasta llegar a su lado. Al parecer se encontraba en el mi mismo estado de desesperación, y las marcas sobre su escritorio eran prueba fehaciente.
Recorrí con la mirada la información en de la pantalla. Básicamente me era imposible comprenderla.
-Veamos…si trataras de explicármelo en términos algo mas prácticos, quizá pueda sugerir algo, no es que las matemáticas no se me den, pero hombre, incluso para mi es como leer en chino. Imagina como es esto para X-23 o Tifon.- Llevo el índice a mi barbilla, justo en la comisura del labio inferior, es una manía que ha permanecido a pesar de todo, dándose a relucir en momentos donde busco soluciones creativas. -Bien, sé de mutantes capaces de acelerarse a velocidades próximas a las de la luz, lo que técnicamente es cuasi viajar al futuro. Y si sobre energía se trata, estoy segura que hasta ahora solo los mutantes mas fuertes han sobrevivido, y más de uno podría servir a la causa, seria cuestión de unirlos. Además es necesario que el mensaje tan solo llegue a Charles Xavier, quien en el pasado ya posee una versión de Cerebro, quizá, solo quizá, se trate de sincronizar ambas maquinas, es decir, ya existe el medio, el punto A y B, seria cuestión de unirles mediante C, algún aparato que cree un cordón, entre ambas maquinas, pues aunque crearas algo capaz transmitir la energía de una onda telepática al pasado no puedes asegurar que llegue a destino en la forma adecuada a menos que poseas un receptor adecuado, y es allí donde se produce tu necesidad excesiva de energía; en mantener la “forma” del mensaje…Por otro lado, podrías tratar de imaginar el tiempo de forma no lineal, velo como una espiral ascendente, con ciclos que se superponen unos sobre otros. Por ejemplo, tienes el anillo inferior, B, nuestro pasado, ubicas la fecha en el punto X, luego tienes el aro superior, A, nuestro presente, cual se mueve hacia delante y en círculo, quedando en algun momento directamente superpuesto a B en la fecha X, es en ese punto en que nos encontraríamos directamente ligados al día previo al asesinato del senador Kelly. El momento en que el gasto de energía necesario para abrir un vórtice se vería reducido considerablemente, pues ninguno de los puntos de dicho agujero tendría que moverse de forma inversa al espacio-tiempo, solo conectarnos a la dimensión de nuestro pasado inmediato “debajo” de la nuestra, en la cual transcurriría el día X, y enviando así el mensaje desde “Cerebro” de nuestro dimensión.- Hablaba cada vez mas soñadora, más humana e inocente, pero la realidad era cruel y no tardo en hacer mella en mi. - Heh…No, olvídalo, es una empresa demasiado grande incluso para nosotros, aun si esa locura fuese posible, aun si lograras afinar tus cálculos… como llegaríamos al Cerebro de esta época?...Acabando de perder a otro equipo...- Bajé la vista, notando a medio camino la mirada curiosa de Rex, acto que me hizo enarcar una ceja. Ya era habitual recibirlas, mas no dejaban de ser un tanto exasperantes. No obstante decidiría ignorarlo, como ya era habitual hacerlo. -Bien…supongo que Vector y Felina han de llegar pronto.- Giré sobre mis talones hacia la salida. El tema de Vector era ya, propiamente dicho, cosa del pasado. Sí, nos había traicionado, abandonando a nuestro equipo, auspiciando la muerte de mi mentor. Sin embargo, por mucho que mis instintos buscaran moler a golpes a ese bastardo egoísta, ya había tenido suficiente. Ese rencor me llevo a someterme al experimento Libra por propia voluntad, y me había jurado a mi misma jamás volver a tomar una decisión en base a esa clase de sentimientos.
avatar
Kula Diamond

Mensajes : 55
Fecha de inscripción : 09/07/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Tifón el Lun Sep 05, 2011 10:18 pm

¿Cuantos han caído ya? Se pregunta él. Hay silencio en el desolado rincón subterráneo que reconoce como suyo, aquel inmundo y destartalado escondrijo, solo tan sucio como su destrozada conciencia. Desnudo observa las marcas sobre su cuerpo; el espejo empeora todo, arruinado por todo lo que el tiempo le había hecho vivir, no eran más que restos cristalinos vagamente unidos. Demacrado era una palabra insulsa, carente de toda potencia para lo que él exhibía en su reflejo. –...27...28...– Contaba incansable cada una de las pequeñas yagas que ardían terriblemente a través de su carne, todas cauterizadas con los años y, a su vez, ninguna realmente sanada. Su ojo derecho era blanquecino, espectral a la visión de cualquiera, hacía muchos años que no veía absolutamente nada más que sombras burlonas con él. El lado homónimo de su cuerpo lucía proporcionalmente igual de maltrecho. –...34...35...–. Repitió la pregunta para sí mismo y ninguna respuesta pudo obtener, ¿la sangre de cuantos corría por sus manos?

Con su diestra alzó una fuente de agua turbia y la dejó verter sobre sí mismo. Escupió el inmundo líquido que se filtró dentro de su boca, producto de la acción anterior, y peinó sus cabellos hacia atrás. ¿Hacía cuanto que no probaba agua limpia? Su añorado mar, ahora inmundo por los desechos indiscriminados que las máquinas depositaban cada día, cada hora, cada segundo, en él. Así como el océano, su amado titán azulado, aquel que pensaba que siempre podría huir cuando todo hubiese acabado, su carne también se encontraba viciada e irreconocible a lo que alguna vez fue. –...50... 51...– ¿Y qué era él ahora? Observó a su alrededor, buscando con cierta desesperación la respuesta a, al menos, una de las interrogantes que lo aquejaban. En aquel remoto rincón de la base mercenaria no había más que armas y una tinaja con agua sucia, pero un detalle, un ínfimo recuerdo de un pasado no tan lejano destacaba entre la podredumbre y muerte: un reluciente pañuelo de seda rojo, colorido como él solo y tan distinto al derruido ambiente que lo rodeaba. Tifón fijó sus ojos en él y volvió a dejar caer agua sobre sí, sin parpadear un solo momento.

Aquel memento de rojo fuego, si, eso era él ahora. Sonrió derrotado y dejó caer la vasija plástica al suelo, produciendo un insistente eco en los cerrados muros del subterráneo. Era más humano, más de lo que nunca lo fue antes de la gran catástrofe y que jamás sería. –...Wanda...– interrumpió el insensato conteo por mencionar en un susurro aquel nombre femenino, colapsando su memoria con una avasalladora carga de recuerdos. Sus falanges se tensaron y su rostro también. Antes, cuando aun todo era terrible, solo que en menor medida, ¿había sentido ese dolor? Nacido para vivir, criado para matar, vivo en la muerte y sobreviviendo aun más allá de la misma. Miró sus manos y cerró sus puños con frustración, ¿valía la pena cada día de esa existencia? Si, por ella, sin lugar a dudas, se recriminó a sí mismo. La vicisitud de venganza era el turbulento océano por el cual se sumergía cada día más, del mismo modo que la vida era corrompida, él corrompería la muerte. Cobraría represalia contra el mismo final, creyendo que solo así podría tener un comienzo; un inicio de paz con él mismo.

Tomó el pañuelo de seda y lo amarró en su brazo derecho, ocultando parte de su ruinoso bíceps, y salió de aquel lejano rincón de soledad, totalmente desnudo y sin inhibición alguna, no era una práctica nueva en él. Siempre después de "ducharse" se paseaba carente de ropas por la siguientes horas, negándose a secarse o vestirse, aquello equivaldría a perder parte de la preciada agua que tanto significaba para él. Observó a Kula y Rex a la distancia, desvariando en un inteligible dialecto fantástico y que sonaba a no más que balbuceos sin sentido para el mutante ex-profugo de la ley, cuando aún había de ésta. –¿Aun no los convence la idea de armar una bomba tan grande como para volar este maldito planeta y a todas las abominaciones en él?– preguntó sin reparos, no era un planteamiento nuevo de su parte, ya lo había expresado multitud de veces –...Digo, al menos ellos tampoco se llevarán el gusto de meternos sondas por el culo– sonrió sardónico, había ironía y verdad en sus palabras, y dio media vuelta, caminando hacía la entrada a los túneles. Su "querida" y rabiosa criatura salvaje [X-23] debería estar por ahí, hoy esperaban visitas.
avatar
Tifón

Mensajes : 43
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por X-23 el Mar Sep 06, 2011 1:14 am

¡Maldita sea Laura, corre, vete de aquí! ¡Es una orden, ¿Me oyes? Una puta orden!” … Era increíble la forma en que las últimas palabras que había escuchado de Logan, de su tutor, del ultimo familiar que le quedaba en la tierra resonaban en su cabeza como un eco fatídico, la maldita costumbre que le habían obligado a adoptar de no desobedecer órdenes la había llevado a abandonar a uno de los poco que había logrado entenderla en toda su vida, un acto que por muchos era considerado como cobardía, y el peso de su propia conciencia hacían mella en ella. Eso, y las importantes pérdidas de Gambito y la desaparición de Logan tras su último contacto, la culpabilidad, la ira, eran las cosas que las llevaban a provocar grandes surcos en sus brazos tras pasar por estos el filo de sus garras de Adamantium, las cuales a pesar de las innumerables batallas que habían llevado, los edificio que había cortado, los cuerpo que había cercenado y atravesado, no se gastaban, y así como su cuerpo, no mostraban indicios de todo el tiempo que había pasado.

Y en su mente, todo se mantenía igual, toda su vida se había mantenido en lo mismo, en una interminable batalla en la cual su propósito no cambiaba: Ser el arma perfecta.
Se aseguró de hundir lo suficientemente las garras para que estas lograran cortar tendones, ligamentos, e incluso causar una fisura en el hueso de modo que a su factor curativo le llevara más tiempo cerrar esa herida. Retrajo las garras de su zurda, con la cual había realizado los cortes y el exceso de sangre quedo entre sus dedo, por lo cual debió sacudir la mano en un movimiento rápido para apartar el líquido carmesí de esta y limpiar el resto que permanecía pegado a su mano al pasar esta por la pared, dejando un rastro que se confundía con el moho que inundaba la pared y que no tardaría en desaparecer debido a la insana humedad del lugar. Por último, terminó de limpiar su mano en el pantalón y esta inconscientemente fue a buscar propósito hacia su cuello, tomando el guardapelo, abriéndolo con la mano que se encontraba libre de heridas para así admirar los únicos recuerdos que tenia de aquellos que había amado, agradeciendo la existencia de ese artefacto que permitía que sin importar cuantas balas atravesaran su cráneo, no le permitieran olvidar las caras de aquellos que habían hecho un bien en su vida, pero si no le permitían recordar los detalles que los demás deseaban adquirir de ella con tanta urgencia, sobre maquinaria tan compleja como aquella llamada Cerebro.

Pero todas sus enseñanzas, todos su consejos, su apoyo, su cariño… Todo había quedado atrás y ella había vuelto a ser el arma que todos deseaban y necesitaban en tiempos de crisis como aquellos.

Unos pasos que se escuchaban por el pasillo le advirtieron que una figura se aceraba a paso lento. Por el sonido que producían sus pasos, claramente podía prever que venía descalzo, el sonido también indicaba el peso y la contextura del individuo, pero con solo saber que se trataba de alguien descalzo, supo quién era. Había solo una persona lo suficientemente dañada moral, psicológica y mentalmente – obviando el hecho de que también lo estaba físicamente- como para no importarle pasearse por toda la base totalmente desnudo. Se apresuró a cerrar el guardapelo y asegurarlo en la gargantilla, usando ahora ambas manos mientras cada paso que se acercaba su herida se iba cerrando más y más, la cual, cuando la deteriorada figura de Tifón se acercaba a la suya, diminuta y frágil al lado de la del titán del agua, pero igualmente resistente, ya había terminado de sanar.

Ya acostumbrada a verle sin ropas, ignoro su desnudes en cuanto paso a su lado, y se unió a su caminata sin sentido, no es que la constante guardia a unas cloacas malolientes y abandonadas diera mucho que hacer, por eso, en silencio, decidió hacerle compañía. A pesar del fuerte olor del lugar, una esencia conocida fue percibida por su sensible olfato, levanto levemente la cabeza esperando percibir mejor dicha esencia, llegando a ella una segunda diferente. – Mejor cúbrete, tenemos visitas.- Fue lo único que dijo a su compañero, aunque dudaba que le importara, el pudor había dejado de ser un sentimiento conocido para él. A medida que se acercaba a la entrada de la cloaca el ambas esencias comenzaban a llegar con más intensidad, pudiendo incluso escuchar los pasos que poco a poco se acercaba. Los pasos de la grácil Felina eran suaves, como si caminara en el aire, en cambio los del segundo individuo eran más toscos. Según sus cálculos era un tipo de no más de 80-85 kilos -el peso adicional seguramente causado porque llevaba con el armamento cargado- y una altura claramente inferior a los 2 metros, pero bordeando el metro 90.

Les espero justo bajo las escaleras que ingresaban a las cloacas, viendo como justo luego de abrirse la tapa que daba al exterior, una ágil y contorneada figura bajaba de un salto, siendo seguida por una figura que cubría su cuerpo con ropajes negros y su rostro con una máscara de gas. Decidió por ignorarle por el momento, supo que con Tifón rondando cerca no corría ningún riesgo, dirigiendo su atención a la cual una vez y por muy poco tiempo había sido su compañera en la Academia que por un tiempo la acogió. – Pensé que estabas muerta.- Le dijo, lo cual en personas como ella, podía traducirse como una forma de decir “Me alegra verte”. – Rex esta por aquí.- Señalo el camino por el cual su compañero había aparecido escasos minutos atrás con un gesto de su mano, y sin más, comenzó a caminar en dirección a este, esperando que los recién llegados le siguieran para así poder llevarlos hacia donde su anfitrión se encontraba.
avatar
X-23

Mensajes : 144
Fecha de inscripción : 11/05/2011
Edad : 24

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Rex Salazar el Mar Sep 06, 2011 8:52 am

- No te disculpes, Kula, lo que has aportado ya me ha sido bastante útil. A veces olvido que aquí dentro, yo soy el científico, no vosotros. -digo, en tono de disculpa. Lo cierto era que sólo hay una mente capaz de entender mis teorías y máquinas en el mundo... aquella loca de pelo blanco de Aratore, con la que, desgraciadamente, no puedo contar en estos momentos ya que está desperdiciando su mente bajo el mando de aquel viejo con retraso mental e ínfulas de salvador llamado Magneto. Escucho la pregunta de Kula sobre Dios y exhalo un suspiro, torciendo un poco el gesto-. Jamás he encontrado evidencias o indicios, científicamente hablando, de que Dios exista. Dios no ha tenido la culpa de esto, hemos sido las personas, en mayor o menor medida. Nosotros nos hemos jodido y nosotros nos tenemos que salvar el culo -ante aquella afirmación, "Si logramos esto, tú serás mi Dios Rex. Haha...", no puedo evitar reír yo también, aunque de forma un poco desganada-. Yo jamás sería algo tan anticientífico, mi querida chica de pelo azul -bromeo, con una leve risita que tiene un suave deje de histerismo y desesperación. Tantos días sin casi pegar ojo me están afectando. Escucho la teoría de Kula con interés. A pesar de que no es una científica, tiene una mente realmente brillante. Entre medias, aparece Tifón, desnudo y empapado, como siempre, y deja caer esas palabras que tantas veces ha repetido ya-. Ese es el Plan C, Deepthorn. Disculpa que intente buscar una solución que no implique volarme a mí mismo en pedazos. -espeté, de forma sarcástica. No estaba de humor para majaderías. La explicación de Kula tiene algo... Justo cuando ella concluye su "discurso" con aquella pesimista frase, yo doy un salto, dándome cuenta de qué es lo que falla en mi teoría-. ¡LO TENGO! ¡Joder, Kula, eres una verdadera genio! ¡Eso era, maldita sea! -grito, eufórico, mientras empiezo a teclear otra vez en el ordenador, transformando mis brazos de forma que cada uno se convirtiese en varios brazos robóticos con manos funcionales, para así trabajar aún más rápido-. El fallo estaba en que estaba interpretando el tiempo como una dimensión sujeta a un sistema cuántico lineal y continuo. ¡Y no lo es! Cambiando por completo el enfoque y el punto de vista del sistema... añadiendo los principios de Heisenberg y Schrödinger... y subordinando todo a las teorías de Einstein y Planck... eso era. Un sistema de bloques, cada bloque es una unidad temporal. El tiempo avanza a saltos, pero son saltos tan rápidos que tenemos la sensación de que es continuo. Y para que esto suceda, ha de haber una fuerza, una energía que mueva los bloques. Si hay una energía, hay una partícula elemental que la transmite, como los gravitones o los fotones -mientras hablo a toda velocidad, absorbido por mi propio descubrimiento, me acerco al acelerador de partículas de mi laboratorio, empezando a programar una secuencia de experimentos-. Energía transmitida: 14 TeV, contención gravitatoria: 0,356 G, spin electromagnético: 12. Filtro de detección de partículas activado: detección de naturalezas taquiónicas. Comenzando -activo el acelerador pulsando un botón y me dirijo hacia mi ordenador, dedicándole una amplia sonrisa a Kula-. Si esto sale bien, recuérdame que te invite a cenar a un restaurante caro cuando todo acabe. Veamos... -digo, volviendo la mirada a la pantalla del ordenador, mientras el acelerador comienza a funcionar, produciendo un potente zumbido. Toda la habitación se carga de electricidad estática. Un grito de victoria sale de mi garganta al ver que los datos coinciden con lo que yo había calculado mentalmente. Acabo de descubrir una nueva partícula elemental, responsable de la transición y "flujo" del tiempo-. Por fin lo tengo... Un nuevo taquión, carente de masa. Creo que lo llamaré cronotón. Utilizando un flujo de cronotones en vez del de gravitones... se pueden apartar los bloques temporales entre nuestro conjunto de bloques actual y el conjunto de bloques con el que queremos comunicarnos... . Y con la sincronización que posee Cerebro consigo misma, es posible enviar un mensaje desde nuestro tiempo al pasado. Sería como dejar caer un piedra a un pozo: parará al tocar en fondo, en este caso el Cerebro del pasado. Con lo cual, si se evita el asesinato del Senador Kelly, toda esta línea temporal se verá expulsada un momento fuera del tiempo y remodelada según los sucesos pasados, para luego volver a incluirse en el conjunto de bloques. Ahora las dificultades son... construir una máquina capaz de manipular los cronotones... encontrar ese maldito chisme llamado Cerebro... y encontrar un telépata lo suficientemente bueno como para utilizarlo y enviar el mensaje al Charles Xavier de hace 20 años... pero la mayor parte del trabajo ya está hecha. -una enorme sonrisa de satisfacción se dibuja en mi rostro mientras me dejo caer sobre la silla, destransformando mis brazos, exhausto. Por fin siento que hay luz al final del túnel, que esto tiene una solución viable, que es posible cambiar nuestra situación. Si no fuese que sé que podría causarme la muerte, ahora mismo estaría abrazando a Kula, por ser ella la que me ha puesto sobre la pista correcta-. Como siempre, no sé qué haría yo sin vosotros. A ver si va a ser verdad eso de que los genios somos muy despistados... gracias, Kula.
avatar
Rex Salazar

Mensajes : 70
Fecha de inscripción : 10/07/2011
Edad : 27
Localización : En los abismos más profundos de la ciencia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Kula Diamond el Mar Sep 06, 2011 11:50 am

-¡LO TENGO! ¡Joder, Kula, eres una verdadera genio! ¡Eso era, maldita sea!- Su grito a todo pulmón me saca de balance, haciéndome volver sobre mis pasos aun sin procesar el contenido y con intensiones de hacerle recuperar la cordura...a golpes. Mas mi plan es frustrado pues en los siguientes segundos que le observaba acercándome hacia él le vi transformar sus brazos e ingresar datos desmesuradamente, hablando a una velocidad similar.
Mas de una vez tuve que aguardar unos segundos, procesar una frase e ir por la siguiente cuando él estaba ya concluyendo su eufórico monologo...Solo para iniciar otro, acompañado en esta ocasión por el zumbido de uno de sus aparatos.

Me limité a observar atónita y ligeramente ruborizada, sujetándome el cabello con las manos pues se había electrizado luego de aquel zumbido. Pero siendo el rubor causado por la sonrisa y las palabras dedicadas hacia mi.
Aun no estaba muy segura de lo que había dicho o hecho para obtener su gratitud, pero segura me encontraba de algo; -Cuando todo esto acabe, tu y yo no nos conoceremos, mi estimado.- Murmuré por lo bajo al continuar Rex con su explicación.

Era un hecho, cuando se restauraran las líneas temporales, no había forma, o al menos, era incapaz de concebir la idea de que mi yo pasado entablara amistad con quien consideraba su "enemigo natural".

Finalmente, cesaría sus maquinaciones, literalmente hablando. Ya que se había dejado caer en su asiento completamente deshecho. Por mi parte, no alcancé a mover musculo alguno de mi lugar unos pasos alejada de él.
-Pero entonces en verdad...es...posible...- Sentí una opresión en mi garganta y pecho, similar al momento en que descubrí lo sucedido a mi cuerpo. -Es posible!!.- No obstante, el sentimiento en estas circunstancias resultaba vigorizante, tanto así que recubriría mi cuerpo de una fina capa de hielo, casi lanzándome en un abrazo hacia Rex, luchando a su vez por contener las lagrimas amenazando con nublar mi visión. -No, gracias a ti Rex.- Sin dejar pasar otro segundo, pues no quería se congelara, suficientemente agotado se encontraba ya, me separé, girándome bruscamente para alejándome de allí.-Deberias tratar de descansar, como dices la mayor parte del trabajo esta hecho.-Dandole la espalda, secaria mis ojos al hablar. - No son despistados ustedes lo genios, simplemente hay momentos en que les hace falta un poco mas de creatividad…Solo trata de no freírme con un rayo de plasma en el pasado, y estaremos a mano.- Hable tranquila y honesta sin volverme ni disminuir mi paso. - Por cierto, nadie ha dicho que Dios sea algo anticientífico...solo velo de esta forma; Él ha de haber sido el más grande genio de su época al ser capaz de crear algo tan intricado como el universo.- Lancé mi ultimo desvarío acompañado de una última mirada y media sonrisa antes de perderme por el corredor. No me perdonaría alguien me viese en un estado de tal debilidad.


Última edición por Kula Diamond el Miér Sep 07, 2011 12:37 am, editado 1 vez
avatar
Kula Diamond

Mensajes : 55
Fecha de inscripción : 09/07/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Felina el Mar Sep 06, 2011 9:27 pm



"Cómo quieras", le había respondido a Vector cuando él le dijo que serviría de distracción para esos centinelas que se aparecieron en el camino de ambos. No se le hizo mala idea porque lo que menos querían era acercar a esas cosas estupidas al refugio de otros mutantes. Felina corria como una pantera por entre los trozos rotos de edificios, estirandose sus cabellos de forma que la levantaban a ella misma sin problema para impulsarla hacia adelante. La madurez de los años se delataban en el rostro y el cuerpo tan fuerte y poderoso como si no hubiese sido la niña adolescente y feliz de hace años. La cabellera era larga y se mecía por la voluntad de Alyson, un nombre que había perdido en el instante en qué dejo la patrulla.

Cayó sobre el suelo, flexionando sus piernas y volviendo a ponerse de pie, abriendo los ojos para ver directamente a quien la había recibido. No había pasado un año para ella, dado que la veía con el mismo rostro con el cual le había conocido. X-23 le decían pero ella se llamaba Laura. A pesar de querer olvidar todo lo que fue, era como si el destino le pusiese pequeñas cosas frente a su camino. Ahora esta mutante, la que decían era un clon de Logan, recibiéndola con una frase seca, tan típica de ella -"Pensé que estabas muerta" - El olor de Felina la había delatado, dado que esa chica tenía la misma frustrante capacidad de reconocer aromas como Medianoche y Wolverine. - Lo estuve. Pero sabes lo que dicen de los gatos. Tenemos 9 vidas. - esa fue su respuesta, sonriendo con lejanía, tan diferente a la reacción que hubiese tenido años antes, cuando era adolescente. Por un momento le acosó la idea de que alguno de la patrulla estuviese ahi, pero, entonces Felina quedó estancada en el suelo, viendo a un hombre desnudo frente a ella. Un hombre que no causaría el menor rasgo de interés en la gata pero, fue su olor tan característico el que hizo que la chica le viese acusadoramente. Un recuerdo llegó a su cabeza, lejano del momento previo en el cual ella abandono la patrulla. Una base, un equipo, una muerte. La muerte de Coloso en manos de un hombre con el mismo fastidioso olor. Los cabellos de la gata empezaron a moverse nerviosamente, manteniendo ella la mirada sobre el mercenario sin ropas, pero sus ojos estaban puestos en su rostro , en sus ojos. Alyson trataba de forzarse a recordar y atar cabos - ¿Quien es él? -en su pregunta había repudio. De nuevo el pasado trataba de llegar a Alyson, esta vez en forma de Coloso. Lo recordó siendo atacado en una base abandonada, y luego enterrado por un derrumbe provocado por Avalancha. Felina paso al lado de Laura sin dejar de ver a ese hombre y como una leona rugio una pregunta - Hace años un grupo entró a una base localizada donde antes era Hamilton Park ¿Conoces ese lugar? - No hubo preámbulos, no los tendría. Había una posibilidad, una en un millón de que ese hombre solo compartiese ese olor que le quedó asquerosamente ligado a su olfato luego de la muerte de Peter. Ese olor que causaba en Felina una reacción más que agresiva dado que recordaba los gritos de su adorado Coloso, el único hombre que había llegado a amar de todas las formas posibles, sabiéndose nunca correspondida. Cada palabra, lenta, leve dejaba en claro la necesidad de una respuesta inmediata. Veía a los ojos al mercenario, se había olvidado de todo a su alrededor y el único movimiento de su cuerpo eran sus cabellos , meciéndose como si fuesen levantados por olas invisibles.

avatar
Felina

Mensajes : 123
Fecha de inscripción : 01/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Tifón el Miér Sep 07, 2011 1:45 am

Rechistó ante la sugerencia de la feroz menuda, apoyándose de brazos cruzados contra el mohoso muro de hormigón de las cloacas, esperando la inminente llegada de sus visitantes. –¿Qué? ¿Temes que el lugar pierda su toque cálido y hogareño?– Bufó sardónico, seguido de una sutil risilla casi inaudible. Si en algo tenía razón el burlesco mutante, entre las lineas de su desagradable y contante mofa, era que el sitio jamás había sido considerado un hogar como tal. Cuatro mercenarios, entes de por sí divergentes, unidos por la única necesidad de sobrevivir; cada uno recluido en la propia pesadilla y ambición de escapar. Escapar de aquel mundo que, en su personal manera, les traicionó.

Con sus párpados cerrados e inmóvil, el terror marino olisqueó el ambiente. Algo le inquietaba. Su olfato no era como el de ella, al menos no en tierra, pero aun lograba ser lo suficientemente receptivo como para capturar la vaga e impregnante partícula del, para ambos, tan conocido aroma carmesí. Abrió un ojo, el único funcional, y arqueó la ceja del mismo, buscando lánguido a través del cuerpo de Laura. –¿Mal día?– Preguntó desalentado tras encontrar la sangre esparcida por el pantalón de X-23, así como su diestra. Le conocía, incluso aun antes de haber cruzado caminos en aquellas inmundas cloacas, ambos sabían quienes fueron, eran y serían. La carencia valórica de él se reflejaba en la conducta flageladora de la angustiada arma X. No eran familia, ni por remota posibilidad o sentido figurativo, algo tan distinto a eso los unía que dificultaba abismalmente la tarea de buscar un calificativo para la tempestuosa relación. Compañeros o camaradas atribuía sentimientos inexistentes entre ambos. Cuando él cayó, frente a los ojos de ella, desbordado con una furia irascible ante la muerte de una gitana, no se vieron más, hasta muchos años después. Ella no lo buscó, él jamás la llamó y aun tras todo eso, cuando volvieron a encontrarse, nada había que recriminarse. Indomables bestias de agua y tierra, reunidas una y otra vez en las costas de la muerte.

Titubeó sobre agregar algo más, finalmente optando por el silencio. Nada había que decir, todo estaba de más a esas alturas. Tifón se mantuvo en las sombras de la escasamente iluminada alcantarilla, viendo descender la colorida y flamígera figura de la grácil fémina. Sus ojos buscaron inmediatamente la parte superior del túnel, no venía nadie más. Extraño, Salazar le había mencionado sobre la visita de dos individuos; posiblemente para alertar al vicioso mutante y evitar que éste se abalanzara sobre todo desconocido que viese merodeando por los túneles, como un incidente que ya había ocurrido años atrás. Uno que él ya casi había olvidado por completo. Que coraje exhibía la visitante, perfilando sus ojos en mirada inquisidora directamente hacia él; un rostro que no eran absolutamente nada extraño para el interrogado. Se separó del frío muro y descruzó sus brazos, avanzando en la dirección que la fiera de cabellos alborotados iba hacía él. Se detuvo a escasos centímetros de colisionar ambos cuerpos, plantándose frente a ella y observándole en descenso, debido a la diferencia de tamaños. –No... y de ser así... ¿Qué?– Sus músculos yacían tensos, mas sus falanges estaban relajadas, ocultando la letalidad de sus negruzca zarpas. Su mirada inquebrantable se sostuvo en la de ella, sin retroceder o amedrantarse un solo centímetro –¿Pasa algo con eso?–
avatar
Tifón

Mensajes : 43
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Felina el Miér Sep 07, 2011 8:53 pm




La nariz respingada y la mirada felina y salvaje escondida detrás de las espesas cejas y la oscura máscara que buscaba cubrir los rastros de la persona detrás de Felina. De la Alyson que desapareció el día que abandonó la academia, a los suyos. Desconfiaba de la respuesta que le había dado ese hombre desnudo, ese hedor insoportable era algo que no olvidaría jamás y solo confiaba más en su criterio, en sus sentidos que en las palabras de cualquier mutante, humano o lo que sea. -"No... y de ser así... ¿Qué?¿Pasa algo con eso?–" escuchó con sus agudos oídos el latido del corazón del mercenario, percibió rápidamente como sus músculos se habían tensado. Felina levantó la mano y la posó sobre el pecho de él, indiscretamente sobre una cicatriz que resaltaba de muchas otras -Malos recuerdos, es todo. Un amigo mio murió en ese lugar y tu aroma me confundió. - La insegura y torpe Alyson no se hubiese atrevido a dejar surgir su sensualidad de tal forma, emitiendo el aroma capaz de calmar a la peor de las bestias y someterlas a su voluntad. Las feromonas, las cuales usaba a veces sin querer, a veces queriendo, la mayoría de las veces de hecho. - Tranquilo, tiburón. Y ¿Donde está el tan renombrado Rex? - de nuevo se voltea hacia Laura, sonriendo aun así de forma extraña. Dentro de ella una fiera quería gritar, quería golpear y asesinar, recordando como Peter había muerto ahí abajo, recordando como Lance la había llevado a rastras y no le había permitido ayudarle. Pero todo estaba oculto debajo de su mascara de tranquilidad. Había aprendido a usarla con Vector, para que más allá de la relación que compartían, él no supiese de ella más de lo que ella le permitiría. Sabía, Alyson sabía. Lo reconoció cuando entró, cuando sintió su hedor golpear su olfato y despertar el mas profundo recuerdo de su corazón pero, aun así, decidió no decir nada.
avatar
Felina

Mensajes : 123
Fecha de inscripción : 01/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por X-23 el Jue Sep 08, 2011 8:57 am


En cuanto comenzó a caminar junto al mutante marino, ignoro su bufa y lo retorcido de su sentido del humor –especialmente si este tenía algo que ver con su desnudez- así como había ignorado por completo si es que su herida había curado por completo como ella por eso cuando su compañero hizo su pregunta, desvió rápidamente la vista hacia su brazo, viendo como aun a pesar de haber cerrado la herida, quedaban rastros de sangre corriendo por sobre el guante que cubría sus manos, goteando de forma leve. Volvió a sacudir levemente su mano y, restándole importancia el tema, le miro por sobre su hombro solo para decir: - No es nada.- Siguiendo su camino para ir a recibir a quienes se acercaban.

Una vez que ambos estuvieron dentro y tras dar su respectiva “bienvenida”, pudo notar cómo, a diferencia de ella, Felina si había cambiado bastante desde la última vez que le había visto. Si bien no era alguien con quien frecuentara mucho, no se veía en ella la chica torpe pero enérgica que alguna vez le vio ser, en cambio ahora podía verse a alguien mucho más seria y fría, pudiendo notar en ella todo lo que aquel futuro caótico podía provocar en la gente. Parecía como si todos se hubieras perdido a sí mismos, como si una parte de ellos ya no quisiera vivir, como si ellos mismos creyeran que la idea de intentar subsistir en estos tiempos de interminables batallas e innumerables perdidas con tal de volver al pasado era un completo sin sentido. Suspiró, prefirió dejar sus pensamientos sobre el tema aparte después de todo, no es como si ese futuro fuera muy diferente al que hubiera vivido si las cosas hubieran sido diferentes.

Nació siendo un arma y moriría siendo un arma, sin importar las circunstancias en las que se encontrara.

Se sintió algo extrañada por el repentino interés que la peliroja presento en su compañero, atribuyendo a esto tal vez a la relación pez-felino de ambos mutantes, atribuyéndola también a la relación que se le daba a los animales. – El es Tifón.- No pensó que fuera necesario decir más, ya que si se encontraba ahí con ellos delataba su obvia condición de mutante. La tensión que se comenzó a sentir entre ambos mutantes la puso alerta, empuño sus manos, dispuesta a mostrar sus garras y hacer uso de ellas en caso de que fuera necesario. Miro de reojo a Tifón en cuanto este, con algo de hostilidad, respondió a la pregunta de Felina; quien sabia si había tenido o no relación con el accidente y la muerte a la cual la femina se refería, pero si lo creía a él culpable, pero si asi lo era, pues ella también figuraba entre los causantes de este, después de todo, tanto ella como su compañero eran mercenarios. Pero tal como dicen, no se puede llorar sobre la leche derramada, lo hecho, hecho estaba y ya no había vuelta atrás. Una vez que ambos mutantes se calmaron – había sentido la intervención de las feromonas, pero hizo caso omiso a ellas- hizo un gesto con la mano y comenzó a caminar en la dirección en la cual Rex estaría esperando a los recién llegados, esperando que llevaran para él información que fuera beneficiosa para todos en el lugar.

avatar
X-23

Mensajes : 144
Fecha de inscripción : 11/05/2011
Edad : 24

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Tifón el Vie Sep 09, 2011 3:18 am

Ni el grácil tacto de la felina visitante logró apaciguar la implacable bestialidad, sumergida bajo la pétrea expresión de su rostro, de Tifón. Su corazón latía con una cadencia lenta y aciaga, mas cada bombeo percutía con tal fuerza que incluso parecían estremecer el plexo del colosal mutante, transmitiéndose como una advertencia al contacto con ella. Sus músculos respondían al unísono, demarcando la tensión entre ambos cuerpos, furiosamente expectantes siguiente movimiento de su opuesto. Las palabras de ella cortaron la tensión, excusándose por su conducta, pero, en el fondo, no hicieron más que remembrar una curiosa inquietante en la más remota y animal psique del barbarico anfitrión marino. Una que se aproximaba a su sensibilidad olfatoria.

-Malos recuerdos, es todo. Un amigo mio murió en ese lugar y tu aroma me confundió-

–Curioso...– Replicó de manera instantánea, cerrando sus párpados e inhalando profundamente el embriagador aroma que emanaba de ella, colándose como un elixir irresistible, exquisito, a través de sus sentidos, conduciéndolo por momentos en un placentero estado de éxtasis y delirio. Abrió sus ojos y nuevamente se fijó en los resplandecientes orbes de ella, encontrando la faz de su encantadora, aquella musa que portaba aquel edén de encantos. Su diestra ascendió lenta, tímida incluso, hasta rozar la sonrosada mejilla de ella, entrelazándose por instantes con sus flamígeros cabellos salvajes. El aroma de su zarpa hábil cargaba el mismo aroma que a ella la había conmocionado al ingresar, e incluso más, puesto que esa fue la ejecutora final de su mal habido y difundo compañero de otrora. La ponzoña de la discordia, aquel aroma a culpa y muerte, ahora más cerca que nunca del rostro de ella. Antes que Felina puede reaccionar asqueada o incluso alejarse de tan impregnante aroma, él respondió primero. Su mirada se endureció y en un movimiento relampagueante, veloz y violento como un relámpago, la misma diestra que acariciaba su rostro, bajó hasta el pecho de él e interceptó la mano con la que ella lo acariciaba, apartándolo de él y apretando con fuerza desmedida, pero sin el ánimo de dañar, ni siquiera ligeramente, la muñeca de ella. –...Tu aroma también me confunde– Culminó su frase, negando con su rostro el acto de ella, indicándole que con él no se jugaba de tal forma; no si esperaba tener un destino distinto al de su antiguo conocido, al cual él aun no identificaba... ni siquiera esmerándose por hacerlo. La liberó y dejó proseguir, no mencionó nada más, ni siquiera respondió su pregunta. Indicó con un gesto brusco de su cabeza a X-23 que continuasen; ella se encargaría de conducir a la seductora y manipuladora pelirroja hacia el destino previsto desde un inicio. Él se recluyo en las sombras para cuando finalmente se alejaron, observando la marcha ya distante de las féminas, alcanzando con sutileza la antigua herida que ella rozó en él y olisqueó una vez más el ambiente. No cerró sus ojos esta vez, no había encanto en alguien así, una bruja de mentiras que engaña los sentidos, gruñó con tirria y escupió con fastidio, buscando arrancarse ese hedor en sus papilas. Debía quedarse a esperar al extraviado acompañante de Felina, nadie deseaba (ni siquiera él), un incidente desafortunado donde el invitado se convirtiese en intruso y, lamentablemente, dar un final tan poco climático como por el que ella lo recriminó.


Última edición por Tifón el Vie Sep 09, 2011 11:07 pm, editado 2 veces (Razón : Edité el final del post.)
avatar
Tifón

Mensajes : 43
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Rex Salazar el Vie Sep 09, 2011 10:05 pm

A pesar del intenso frío que penetra hasta mis huesos cuando Kula me abraza, la sonrisa de triunfo no se me va del rostro. Una cálida sensación de satisfacción me embarga al ver la esperanza que nace en sus ojos al saber que mi teoría es correcta, que podemos cambiar el pasado. Cuando me suelta, desvío un poco la vista para que no parezca que estoy viendo sus lágrimas. Muevo un poco los hombros, tratando de relajar un poco el cuerpo, de librarme de toda la tensión de los últimos días. Una espontánea risa brota de mis labios al recordar, por sus palabras, nuestro primer enfrentamiento, en el Pentágono, una risa clara y alegre como hace años que no sale de mi garganta, una risa que me hace retroceder hasta aquellos días en que "Generador" era uno de los quebraderos de cabeza del Gobierno, aquellos días en que, recién salido de la adolescencia, me sentía capaz de cambiar el mundo sólo con mi inteligencia. Mi risa la acompaña hasta que sale del laboratorio y yo me recuesto un poco en mi silla, cerrando los ojos, intentando descansar un poco. Sin embargo, parece que el día aún no ha acabado.

Una ligera alerta en uno de los múltiples monitores del ordenador me hace abrir los ojos. De forma mecánica, coloco mis manos sobre la máquina, utilizando mi poder de tecnopatía para sintonizar con todo el sistema de seguridad del refugio. Con las cámaras instaladas por todo el perímetro, capto la llegada de Felina y su conversación con Tifón y X-23. Casi se podía cortar la tensión en el ambiente con un cuchillo.

- ¿Dónde está el tan renombrado Rex?

- Gracias por lo de renombrado, preciosa, pero no hace falta que me halagues, mi genialidad no es algo que venga de ayer -se deja oír mi voz donde ellos están a través del sistema de megafonía del refugio-. Obviamente, si no estoy en la entrada para recibiros a ti y al ausente de tu novio, estaré dentro, ¿no te parece, Felina? 23, tráela al laboratorio; Deepthorn, espera diez minutos por si aparece Vector. Si no aparece, entra, sella la entrada y lo daremos por muerto.

¿Tendría Felina la información necesaria para llevar a cabo mi plan? ¿Tendría alguna idea sobre dónde encontrar una máquina Cerebro y un telépata lo suficientemente fuerte para hacerla funcionar en condiciones? A pesar de tener una teoría sólida y con visos de ser viable en la práctica, aún había un montón de incógnitas que despejar, problemas que solucionar... y planes alternativos que diseñar por si el plan A falla. Mucho trabajo que hacer y muy poco tiempo para ello... cada día menos, y menos medios para llevar todo a cabo. La imagen de dos personas aparece en mi mente... mis padres. Asesinados por un Sentinel debido a la mutación latente que tenía mi padre, justo cuando pensaba ponerlso a salvo a mi lado... Aprieto los puños. No me rendiré, no hasta que haya arreglado todo este lío... o haya muerto en el intento. Por las vidas de todos los que han caído y el futuro de los que seguimos en pie.
avatar
Rex Salazar

Mensajes : 70
Fecha de inscripción : 10/07/2011
Edad : 27
Localización : En los abismos más profundos de la ciencia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por X-23 el Sáb Sep 10, 2011 1:31 am

(Off: Creo que estaria demas escribir un post solo para encaminar a Felina hacia Rex, ademas, ya lo habia puesto en el post anterior xD Solo dejo para que no esperen post de mi ~)
avatar
X-23

Mensajes : 144
Fecha de inscripción : 11/05/2011
Edad : 24

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Kula Diamond el Sáb Sep 10, 2011 7:12 am

Estoica, caminaría por los maltrechos corredores de nuestro refugio.

- Gracias por lo de renombrado, preciosa, pero no hace falta que me halagues, mi genialidad no es algo que venga de ayer -Escucho la voz de Rex a través de los altoparlantes.- Obviamente, si no estoy en la entrada para recibiros a ti y al ausente de tu novio, estaré dentro, ¿no te parece, Felina? 23, tráela al laboratorio; Deepthorn, espera diez minutos por si aparece Vector. Si no aparece, entra, sella la entrada y lo daremos por muerto. -
Mis facciones reaccionan ante su ultima frase…¿Muerto?...No estaba muy segura de que sentir al respecto.
-Si lo necesitas solo dame la orden e iré a buscarlo, o lo que quede de él.- Hablé al aire, a sabiendas de que Rex me escuchaba. Mis trabajos se caracterizaban por ser certeros, discretos y limpios, y él estaba al tanto de ello.
Sin esperar confirmación o negación continúe el andar, torciendo esta vez hacia la salida por donde me encontraría a una de las visitantes escoltada por X-23 hacia el lugar del que yo, por el momento, huía. La examine en fracción de segundos; La Gata, una mutante que trabajaba en solitario, o al menos era así hasta antes de que me sometiera al experimento y...Dimitiera a la organización...Por lo que ahora tenía entendido trabajaba junto a Vector. Vaya par.
Le sonreí a medio lado a modo de saludo y continúe, manteniendo en mi mente su imagen. Ella y yo éramos como obras de arte hechas para contrastar pero realizadas con el mismo fin; Ella: Cuerpo exuberante, cabellera rojiza y ojos celestes, cuyas habilidades habrían de llevar a la muerte a mas de un iluso soldado y garantizado su sobrevivencia hasta el día de hoy gracias a su adaptabilidad. Yo; cabellera celeste, ojos rojizos, habilidades certeras y letales que preferían el enfrentamiento directo y bien planeado.
Ambas sobrevivíamos, a nuestro modo, sobrevivíamos, así nos moldearon las circunstancias, ni ella ni yo podíamos darnos el lujo de la cercanía mas allá de un compañerismo.

Suspire cansadamente. Tantos repentinos desbordes de esperanzas y recuerdos no me hacían bien. No era momento de cavilar en esa clase de cosas, estábamos en guerra.

La débil silueta que podía obtener de un Tifón recluido en las sombras me alerto, haciéndome regresar a la realidad y tomar asiento en la pared contraria. No había demasiado que hablar entre él y yo, prácticamente, la única persona con quien hablaba mas de lo necesario era Rex. Después de todo éramos mercenarios, sobrevivíamos, si, pero fuera de ello esto era como un trabajo más.
Y en aquel silencio asaltaría mi mente aquella idea extraña de compararnos…A diferencia de Tifón mi cuerpo a penas si mostraba secuelas de combate, si todo fuese normal, si lo desease, podría seguir mi vida como una persona común y corriente, que es lo que sería en un principio…pero él…Él trae y siempre traería consigo las secuelas latentes de lo vivido, de lo sufrido. Que cambiaria entonces para el si aquel asesinato no se hubiese llevado a cabo? Y para X-23? Contrastes…era todo lo que encontraba, a diferencia de Tifón, ella permanecía inmaculada, mas su interior destrozado. Toda su vida utilizada como un arma. Que cambiaria para ella?...Que cambiaria para ambos?...

Cerré los ojos unos instantes…

¿Que cambiaria para mi?

Lo único que quizá he deseado verdaderamente cambiar ha sido el someterme al experimento Libra…Nunca había considerado las demás opciones que podría darme una vida tranquila y alejada de combates y persecuciones…
Matar a mi madre con mis propias manos.
No, yo no la había matado, fueron ellos los que me hicieron matarla, ellos fueron lo que me hicieron esto. Jamás se los perdonaría, ni a mi misma. Incluso habiendo asesinado a gran parte, no me sentía satisfecha ni orgullosa de lo hecho. Asi fue como decidi huir y refugiarme con unos mercenarios, no era capaz de pagar por mis crimines ni capaz de encontrar una forma de hacerlos pagar a ellos.
…Una vida de civil…Como podría haber sido eso?...
Abrí los ojos tirando por la borda cualquier clase de ilusión respecto a ese tema.
Había nacido en un tubo de ensayo. Mi madre nunca hubiera podido verme como una verdadera hija. Y sencillamente mi estatus de “humana” era solo una etiqueta, yo no cabia en ella ni en el grupo de los llamados “mutantes” pues compartía un poco de ambos…Mi existencia era una extraña sucesión de exitos infimamente probables.
avatar
Kula Diamond

Mensajes : 55
Fecha de inscripción : 09/07/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Deadpool el Dom Sep 11, 2011 1:06 am

Un individuo caminaba lenta y dolorosamente hacia la escondida base secreta de los Mercenarios. De vez en cuando daba tumbos y tenía que sujetarse de alguna pared o alguna estructura para no caer al piso. Iba ataviado con un pantalón negro basante sucio. Además llevaba una chaqueta de cuero negro, medio quemada y también en condiciones bastante precarias. Dicha chaqueta llevaba una X en cada brazo, a la altura del hombro. Además llevaba botas militares y un sombrero.

Su cuerpo, totalmente desfigurado, lo hacía ver como un monstruo. De hecho, si no fuese por la forma humanoide, nadie jamás creería que aquella criatura era, de algún modo, humano... o que alguna vez lo fue.

En la mano, llevaba una katana desenvainada.


Se fue acercando al refugio ubicado en aquellas coordenadas que había memorizado. Iba repitiéndolas en voz baja, como una especie de mantra. De alguna manera, aquellos números de latitud y longitud, se habían vuelto una especie de oración, que le daba un poco de esperanza de que encontraría a otros con vida. Iba repitiéndo esos números en un murmullo, una y otra vez, mientras utilizaba el equipo GPS, que había arrancado de las manos al cadáver de uno de los miembros de ese grupo de resistencia, cuyos integrantes no pudieron sobrevivir.

Cuando ya estaba bastante cerca, se detuvo y empezó a buscar alguna puerta, alguna entrada o algo que pudiera albergar seres vivos en su interior. También esperaba que, al menos, si él no lograba encontrar el sitio, los vigías de la base secreta, lo lograran ver a él... ...si es que quedaba alguien vivo.

¿y si esta guarida también había sido encontrada? Si estos mercenarios también habían sido encontrados por los genocidas... ¿Qué haría entonces?

Repitió las coordenadas con mayor fuerza y volumen. Reforzando la esperanza de que alguien debía quedar con vida... Sería una muy mala broma del destino que precisamente él, fuese el último con vida, de todos los mutantes.
avatar
Deadpool

Mensajes : 298
Fecha de inscripción : 03/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Felina el Dom Sep 11, 2011 2:55 pm

Desafiante con la mirada , no duda en ensombrecer sus rasgos hermosos y sensuales cuando el mutante asqueroso la tomó de la mano. Felina entrecerró los ojos, deshaciendo el encantamiento de sus feromonas al instante, apretando los labios y sonriendo de manera burlista por dentro - Si es él, estoy segura- No lo dijo pero su lo pensaba, constantemente mientras más le veía. Y de nuevo las imagenes en su mente de la tarde en la cual un hombre en medio de la oscuridad decidió acabar con la vida de uno de los pocos mutantes que merecia seguir vivo. Alyson vio como Tifon los abandonaba y de nuevo, buscó la cara de X-23 - Mal día parece- no le mencionó nada de aquello que acababa de descubrir, no había un solo mutante con quien lo hablase. Exceptuando por supuesto un amigo de la adolescencia, el unico chico más o menos decente que se había ganado la confianza de la gata: Yashamaru. Él nunca hablaba con ella y en esos tiempos, ella era quien lo buscaba para que se sintiese menos solo en la mansión. Con el paso de los días, él empezó a ser más fluido y con eso, la amistad fue casi instantanea. Hasta que ella se fue y abandonó todo su pasado. Raro que acabase de notar que tambien lo había abandonado a él. ¿Seguiría vivo?

De repente una voz resonó haciendo que los sentidos de Felina estallasen, abriendo los ojos confusa. Rex hablaba desde sabrá el donde, y se dirigía a ella. La gata rio, escuchando el "Lo daremos por muerto" referido a Vector - Jajaja Lo han hecho tantas veces antes, pero si hay algo que aprendí de este hombre es que siempre encuentra la manera de volver - pasó junto a Laura y cruzó la mirada rápidamente con otra mutante. O eso revelaba su cabellera de un color tan poco comun como el celeste. Ella sonrió a Alyson y Alyson hizo lo mismo, viendola con algo de curiosidad ante la forma en la cual la mujer le miraba. Era como si con los ojos le dijese algo, algo que Felina no captaba pero a la vez, entendía. Raras las cosas que se le meten a algunos en la cabeza a veces, cuando recién conoce a alguien.

Iba a seguir su camino cuando detuvo en seco su paso, quedando de espaldas a la entrada por la cual había cruzado. Frunció el seño dado que por un momento creyó reconocer una presencia, pero, no era la de Vector. No sabía si hablar o no acerca de ello, dado que todo lo que sentía era un aroma intenso a muerte. Tal vez alguna rata había traído parte de un cadáver a los refugios o puede que algo se esté pudriendo afuera - No quiero sonar paranoica, pero huelo algo y no es tu amigo...Y tampoco es el mio- dijo a Laura, refiriendose a Tifón y a Vector.
avatar
Felina

Mensajes : 123
Fecha de inscripción : 01/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Tifón el Dom Sep 11, 2011 9:59 pm

"Ahora, este si es un aroma familiar... casi como Vietnam y leche por la mañana" Su mente se fugó veloz en pensamientos ante el inconfundible perfume de la masacre rondando en la parte exterior del refugio mercenario. Si aquel individuo era el tan esperado Vector, demonios, si que olía a muerte y decadencia. Justo como la clase de sujetos con los que se puede jugar póquer y apostar alguna extremidad en medio de la matanza y horrores de la guerra. Varios así había conocido en el pasado y un rostro familiar no era tan descabellado de esperar. En aquellos desvarios jugueteaba la retorcida mente del mutante acuático, alcanzando el final superior de la escalera de un potente brinco y escalando los metros restantes, a través del concreto hacia el exterior, sin apremio alguno.

Corrió la tapa superior con extrema cautela y asomó su rostro lleno de intriga, no podía confirmar aun que se tratase del compañero de la hechicera pelirroja quien se encontraba merodeando los alrededores. Totalmente desnudo y desprovisto de equipamiento mayor, no poseía el comunicador que lo mantenía, usualmente, en permanente contacto con Rex. Un dispositivo que funcionaba bajo una teoría de ondas que él jamás entendió, ni se molestó en entender, pero que servían como una remota onda de radio, solo que sumamente potente e incapaz de ser interceptada por los Centinelas. Master Mold era la razón tras todas esas máquinas, una creación aun más abominable que sus opresivos e inconscientes vástagos metálicos; mientras el gran núcleo de pensamiento no actualizara la búsqueda de ese tipo de señal, podrían utilizar la invención de Rex sin ser encontrados. Sin embargo, el miedo constante siempre yacía en cuando llegaría ese día; Tifón era el único que lo esperaba con cierta expectativa. Pero ahora ese no era el caso, tras la orden que el genio tecnópata le entregó, esperar al desaparecido visitante por diez minutos o darlo por muerto, no comunicó a nadie de su imprevista salida. Con la fuerza de sus brazos, se apoyo al borde del hueco que servía como ingreso al refugio y se propulso hacia el exterior. Cerró la tapa tras de si y corrió cauteloso por los desolados y ardientes alrededores, un páramo carcomido por la guerra y persecución que gradualmente se extendió hasta devorar el globo entero. ¿Qué fue ese lugar alguna vez? No lo recordaba, la viva y alocada Nueva York incluso parecía un recuerdo lejano, casi irreal, en contraste a la irreconocible pila de escombros que era ahora. ¿Qué sería de sus primeros hogares? ¿Sus antiguas moradas? Nada, seguramente.

Persiguió el hedor a carne podrida y otros conocidos por los conocidos de la muerte y finalmente dio con el visitante. Se encontraron de frente, seguramente él estaba tan atento de la inminente aproximación de Tifón como éste último de la llegada de él. El terror marino no se esmeró en aproximarse con sigilo o compostura. Arqueó su ceja, observando con ligera sorpresa la figura decaída y maltrecha del humanoide desfigurado que estaba frente a él. Se reservó palabras, deteniéndose en el torso descubierto y la ominosa X a un costado de su brazo. ¿Podría tratarse de un...? Era posible, muy posible, de hecho, pero, ¿cual?

–¿Mal día?– Irrumpió en el silencio espectral del páramo desalentador, solo una ventisca cálida corría entre ambos, arrastrando basura y polvo. Su comentario fue el mismo que exclamó a X-23 minutos atrás, tras verla sangrar, en un estado anímico deplorable; lo suficiente como para disfrutar dañarse a sí misma. Todo eso parecía una mofa ante la visión espeluznante del sujeto frente a él. –No, perdón... ¿Mala vida, quizás?– corrigió su pregunta y arqueó sus brazos en sus costados, apoyando sus manos en su cintura. Esperó respuesta del extraño desconocido. No parecía ser... lo que él esperaba por Vector.
avatar
Tifón

Mensajes : 43
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Deadpool el Lun Sep 12, 2011 1:27 pm

La quietud del desolado lugar en el que se encontraba el hombre desfigurado, sólo era perturbada por algunas aves de rapiña, cuervos más que todo, que graznaban y revoloteaban a su paso. Posiblemente atraídos por el hedor de la muerte quien seguía de cerca, como siempre, al individuo, sin podérselo llevar. Los ruidos de los cuervos parecían protestas ante el engaño que habían sufrido, tras encontrar, luego de la promesa de carne muerta, un ser vivo caminando en medio del destruido callejón.

Vamos! dejen de quejarse! Conozco una chica que lleva mucho más tiempo esperando para poder quedarse conmigo y no hace tanto ruido como ustedes! Dijo más para sí mismo que para las oscuras aves. Ante tantos días de soledad, había adquirido la costumbre de pensar en voz alta, sólo para escuchar a alguien hablar.

Repentinamente, algo se movió frente a él por lo que se quedó unos segundos inmóvil, atento a sus alrededores. Entonces logró divisar algo. Una figura alteraba el paisaje. No eran los papeles, el polvo y la basura que las ventiscas levantaban. Algo se movía hacia él. Repitió las coordenadas una vez más en un murmullo y entornó la mirada para lograr ver a la distancia.

Entonces vio venir a alguien caminando entre los restos de aquel callejón, de la ciudad, irreconocible ahora, que alguna vez fue Nueva York. El hombre que caminaba hacia él, a simple vista era intimidante. Corpulento, muy alto, con una expresión dura en el rostro, con un atuendo paramilitar... Definitivamente era el tipo de persona con el que le gustaba estar... si no tenía intenciones de matarlo, por supuesto.

¿Sería uno de los mercenarios? ¿Sería la persona encargada de darle la bienvenida? Quizás sería un cazador de mutantes o tal vez algo peor, alguien que no pertenecía a ninguno de los dos bandos y simplemente se adueñaba de las sobras como una de esas aves carroñeras que le graznaban protestas.

Fuese lo que fuese, el deforme individuo se alegró de ver un ser con vida. No sintió miedo pues, ya había comprobado que no era capaz de morir y en el estado en que se encontraba, casi era inmune al dolor físico... sólo tenía la esperanza de que en todo caso, lo llevara a un sitio en el que pudiera descansar sin necesidad de dormir abrazando su katana.

Entonces el corpulento hombre le dijo unas palabras: –¿Mal día?– Acto seguido, modificó la pregunta diciendo: –No, perdón... ¿Mala vida, quizás?-

Clavó la espada en el suelo y la usó como un bastón para descansar un poco el cuerpo. De en medio de los huecos del rostro, donde se supone que se encontraran los ojos, se dejo ver por fin el brillo de los globos oculares cuando se quitó el sombrero de la cabeza, lascerada y grotesca. Su boca, que parecía más una cicatriz en la amorfa faz, se extendió y se abrió dejando ver unos dientes perfectos que formaban una sonrisa macabra. En ese momento, su cara pareció una visión infernal o fantasmagórica espeluznante.

Sí, podría decirse dijo y luego siguió: Pero nada tan malo que una botella de alcohol no pueda remediar.

A pesar del cansancio y la dificultad para hablar que revelaba la voz, su tono era irónico y casi jocoso. Parecía como si a pesar de todos los dolores y horrores que posiblemente este individuo hubiese tenido que soportar, en el fondo, para él todo se tratara de un mal chiste. Acto seguido, el espantoso hombre de la chaqueta de cuero y el sombrero, añadió:

Estoy buscando una base de mercenarios mutantes. decidió que a estas alturas, le iría mejor con la verdad... Poco le interesaba ser precavido o reservado. De una u otra manera, era obvio que él, no era un humano. Un buen samaritano que me rescató de la prisión en la que la humanidad me había dejado en el olvido, me habló de este refugio y me dio las coordenadas antes de que sufriéramos un ataque que acabó con su vida y con la de su equipo. Según él, era importante que yo llegara aquí a contar mi historia. Hablaba de un tal Salazar. ¿Sabes algo al respecto?

Cansado, levantó la katana y agregó con tono honesto y sin ninguna pretensión o prepotencia, una petición: Por favor dí que sí y que estoy en el lugar correcto, diciéndole todo esto al individuo correcto... estoy cansado y no quisiera tener que acabar con más vidas por hoy...

avatar
Deadpool

Mensajes : 298
Fecha de inscripción : 03/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Rex Salazar el Lun Sep 12, 2011 9:28 pm

Ante el ofrecimiento de Kula, envío un mensaje a su comunicador de forma privada, para que no lo oiga el resto del equipo. No es por ser hijo de perra, ni tampoco por ocultárselo, pero no creo que Felina se tome a bien las palabras que he de decirle a mi compañera de pelo celeste.

- Me basta con Felina y la información que ella posea, no quiero que te arriesgues tú para salvar a un tipo en el que no sé si puedo confiar. Quédate en el refugio.

Un suspiro de cansancio sale de mis labios mientras me reclino un poco en la silla, cerrando los ojos, mientras mi mente se pierde en los cálculos de ajustar cada detalle de mi nueva teoría. Permanezco así dos segundos, hasta que una alerta en el ordenador me hace saltar. Los sensores de mutantes y el radar detectan una señal fuera. Rápidamente, modulo los sensores para definir el tipo de señal y la clase de poder. ¿Él? Imposible, debería haber muerto junto con el equipo de Bishop... ellos habían ido a buscarlo. Pero si no está muerto, mejor. En ese momento, escucho las palabras de Felina.

- No quiero sonar paranoica, pero huelo algo y no es tu amigo...Y tampoco es el mio-

Estupendo, Tifón se dirige hacia él. Parece haberle encontrado ya, sabiendo cómo es Deepthorn seguramente ya le haya dado tema de conversación. En el momento en que voy a comunicarme con el titán marino, capto tres señales más. Y estas no son de mutantes. Una maldición escapa de mis labios. Joder, Centinelas ahora no, es lo último que me hace falta. Maldigo de nuevo al darme cuenta de que Tifón no lleva su comunicador. En menos de un segundo, configuro la transmisión para que llegue a los comunicadores de todo el equipo.

- ¡Tenemos compañía! ¡Tres Centinelas a las 6, distancia 6'345 kilómetros, tiempo estimado de llegada: 27 segundos! ¡23, deja a Felina donde está y sal a avisar a Tifón, coged a ese tipo y traedlo dentro! ¡Kula, acompáñala y cúbrelos en caso de que esos bastardos se acerquen demasiado! Lo siento por Vector, pero va a tener que apañárselas solo.¡MOVEOS!

Ni siquiera me paro a mirar si cumplen mis órdenes o no, demasiado tiempo llevo luchando junto a ellos para saber que trabajamos como un equipo perfecto en las situaciones límite. Utilizando todo el potencial de los sistemas defensivos del refugio, creo un campo de camuflaje en la zona de alrededor que anula cualquier tipo de detección que no sea mediante sentidos convencionales, como vista o oído. Ni visión térmica, ni detección de gen X... nada que no sea el ver y oír de toda la vida. Al mismo tiempo, preparo el armamento de defensa automática del refugio por si acaso. También activo el dipositivo teleportador que constitúe nuestra mejor vía de escape, y lo dejo preparado por si tenemos que huir. Mis ojos no se apartan de las pantallas, ni siquiera parpadeo. En mi mente se instala el temor de tener otra baja en el equipo...
avatar
Rex Salazar

Mensajes : 70
Fecha de inscripción : 10/07/2011
Edad : 27
Localización : En los abismos más profundos de la ciencia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Tifón el Lun Sep 12, 2011 11:03 pm

Respondió a la sonrisa espectral del extraño, totalmente aterradora para el corazón frágil de los cobardes, con un gesto homónimo. Su respuesta no solo le causó gracia, sino que, además, podía percibir la empatía que no incorrectamente había interpretado con solo alertarse de su llegada. Su historia fue rápida y, aunque carente de detalles, lo suficientemente auto-explicativa como para seguir la secuencia de la misma. Tifón torció su rostro ligeramente y le observó inquisitivo, ¿de donde se le hacía vagamente conocido aquel sujeto? Alguna remembranza del pasado, por supuesto, pero, ¿cual? ¿Quizás de su remota vida como mercenario mal habido?

–¿Cómo te llamas, Carnitas? ¿Has venido acompañado?– Preguntó satírico, haciendo referencia al aspecto moribundo y expuesto de la carne del extraño, sin contestar la interrogante que planteada por éste. No le desconcertó que preguntase por Rex, después de todo, si su historia era cierta, el nombre del genio tecnópata era el reconocido fuera del motín mercenario; él fue quien los cohesionó, logró dar cierto sentido de equipo y sobrevivencia al destartalado grupo mutante y de tal forma, no reconocidamente, lo convirtió en el líder del mismo. Salvó la vida de Tifón en la antesala de la muerte, mientras esperaba el ajusticiamiento pertinente que únicamente correspondía para alguien como él tras tantos años de tortuoso cautiverio experimental. Si tan solo supiera lo que el brillante Salazar exclamaba en esos momentos bajo tierra. Totalmente incauto de la amenaza que se aproximaba rauda y letal más allá del horizonte de escombros, esperó la respuesta del mutilado desconocido, aquella revelaría si se trataba o no del desaparecido Vector.
avatar
Tifón

Mensajes : 43
Fecha de inscripción : 17/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por X-23 el Lun Sep 12, 2011 11:17 pm

Mientras avanzaba por el mohoso y húmedo pasillo, las dos palabras que tanto Tifón como Felina habían dirigido hacia ella daban vuelta en su cabeza, “Mal dia” habían dicho ellos… "¿Cuándo habían sido buenos?" Se preguntaba ella en su interior, mientras la extraña calma que se sentía en el lugar la tenía incomoda, la intriga de saber si aquella calma perduraría o de si no era más que una etérea ilusión.

Más un aroma en especial particular llego a su nariz mientras Rex y Felina filtreaban por el intercomunicador. Aquel aroma revolvería las entrañas de cualquier persona, en especial a una con un sentido del olfato agudizado como el suyo, mas ella estaba acostumbrada. Pero a pesar de que el aroma se asimilaba al de un cadáver, faltaba aquel hedor característico de los órganos en descomposición, ese olor putrefacto era el que faltaba al supuesto cadáver que, curiosamente, comenzaba a acercarse, cosa que supo debido a que la intensidad del olor aumentaba. – Tambien lo siento.- Fue la respuesta a la pelirroja que demostraba su inquietud ante aquella intoxicante visita que se aproximadamente.

Ya habia empezado su caminata en dirección a la salida, dejando a la “invitada” atrás, suponiendo que ella ya sabría en que dirección seguir su camino, cuando se detuvo en seco. Algo mas grande que la nueva visita olorosa se acercaba amenazante, rapido, dispuesto a acabar con cuanto mutante encontrara en su cabello. No fue necesario escuchar la orden cuando ya habia comenzado a correr, por lo que simplemente respondio con un: - Voy en camino.- En su mente los datos dados por Rex eran procesados: en 27 segundos tendría que estar dentro con Tifón y su “nuevo amigo”, y es que sabia que su compañero no habia escuchado el mensaje ya que junto a su mania de dejar el pudor de lado, también se dejaba el comunicador en los pantalones… maldita sea. Apresuro el paso cual guepardo en caza y en menos de 5 segundos se encontró en la escalera. -Quedan 22,5 segundos y contando- pensaba, mientras también veía posibles forma de hacer entrar simultáneamente a ambos mutantes al refugio, y a su vez calculaba la posición de los centinelas que cada vez se escuchaban más y más próximos. De un salto sobre un peldaño de la escalinata se impulsó hacia el exterior por la entrada abierta -17,8 segundos- encontrándose con la figura del mutante marino y de lo que supuso ella, era su cadáver andante, puesto que su apariencia lo dejaba más que claro.

- Los centinelas se acercan.- Fue lo único que dijo al pasar a su lado mientras corria en dirección a aquel que parecía la misma muerte encarnada, literalmente hablando. No se dio tiempo de explicaciones, y al estar cerca de él, se apresuró a cargarlo para llevarlo sobre su hombro, no sabía si el individuo estaba en condiciones de apresurarse y prefirió no arriesgarse -8,3- lo cargo sobre ambos hombros mientras las figuras de los centinelas comenzaban a aproximarse. De vuelta pasó nuevamente sobre Tifón y ante de ingresar a la guarida se dirigió hacia él. – Asegura todo al cerrar.- Dijo antes de desaparecer de un salto al ingresar.

Una vez dentro no se detuvo hasta adentrarse más en el refugio, supuso que lo mejor seria dejar a aquel pedazo de carne que llevaba sobre los hombros frente a Rex, puesto que le habia oído nombrarle en su pequeña charla con Tifón. Al ingresar a la sala de control donde se encontraba el joven que monitoreaba atento, nervioso y expectante la presencia de los centinelas, bajo al que ahora se habia convertido en su refugiado, dejándolo sentado contra la pared.

2,8 segundos restaban y ya habia finalizado lo que le ordenaron.

avatar
X-23

Mensajes : 144
Fecha de inscripción : 11/05/2011
Edad : 24

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Kula Diamond el Mar Sep 13, 2011 2:49 am

- Me basta con Felina y la información que ella posea, no quiero que te arriesgues tú para salvar a un tipo en el que no sé si puedo confiar. Quédate en el refugio.- La voz de Rex invadió mis oídos, haciéndome sonreír a medias.
-Debería sentirme halagada?.- Pregunte al aire una vez más.

La salida repentina de Tifón habría de dejarme en alerta junto a la puerta, aun dentro del refugio, esperando su regreso. Lo sabía, él tenia métodos muy poco ortodoxos, pero no era de las personas que quisieran suicidarse. Algo debía de haber allí y en aquel refugio yo era quien menos tenia desarrollados mis sentidos, aunque claro, Rex lo compensaba con una cámara vigía por cada metro cuadrado alrededor de la base.
No mucho después nuestro "líder" se haría oír, advirtiéndonos la inminente amenaza Centinela.

Salí despedida hacia fuera, encontrándome en cuestión de un par de segundos con Tifón y otro sujeto.
-Centinelas.- Hable pasando de largo junto al par, adelantándome varias decenas de metros en caso de tener que retrasar las moles metálicas. No obstante, el ver a X-23 salir tan solo unos segundos después me alivió considerablemente .Se llevó al tipo moribundo y detras, Tifón.
Medite por una fracción de segundo retrasar a los Centinelas, mas descarte la idea tan rápidamente como llego, pues solo les estaría dando nuestra posición.
Sin dejar pasar otro segundo gire sobre mis talones, acelerando mi carrera y echarme de cabeza, casi como en un clavado, por el hueco que hacía las veces de entrada, cayendo con un ágil voltereta.
Seguidamente me dirigiría hacia el laboratorio, esperando instrucciones

Spoiler:
Disculpen lo escueto del post; Causas de fuerza mayor
avatar
Kula Diamond

Mensajes : 55
Fecha de inscripción : 09/07/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Felina el Miér Sep 14, 2011 9:26 pm

Levantó una ceja mientras todo a su alrededor se volvía una fiesta caotica que terminaría en la mayoria de los mutantes afuera, gritando centinelas. Aun así, Felina vio desaparecer a X-23 con la preocupación plasmada en su rostro, dado que Vector había ido hacia otro sitio para poder desviar la atención de los robots esos. ¿Y si no lo había logrado? - Estas paranoica - lo piensa , con sus facciones ya no frias, sino temerosas, pero rapidamente vuelve a dar la espalda a la entrada para ingresar a donde estaba Rex - Vector no sería detenido por esas porquerías . Lo estoy subestimando - Ya otras veces él se había escapado de las garras de la muerte como un gato, y por eso podría llevarle el ritmo a la agil y veloz gata sin que ella quisiese abandonarlo a su suerte.

A pesar de que las ordenes de Rex sean frías y él pareciese ajeno a la suerte de los demás, cuando todos se hubieron marchado, quedando Felina, él y la mutante de cabellos celestes, algo parecido a preocupacion se muestra en su rostro. No es dificil reconocer la preocupación dado que en esa epoca, es pan de cada día - ¿Por qué me quieres aquí? Vector no me explicó nada. - Felina ya no sirve para consolar con palabras, ella también estaba preocupada por su camarada, pero recurre a la arma más perfecta que tiene desde hacía ya tantos años: La máscara que oculta sus verdaderos sentimientos.
avatar
Felina

Mensajes : 123
Fecha de inscripción : 01/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Deadpool el Jue Sep 15, 2011 1:25 am

El corpulento individuo había hecho una pregunta pero instantáneamente una serie de eventos muy confusos impidieron que el deforme individuo pudiera responder. Una chica muy ágil había aparecido y lo había cargado llevándolo consigo, adentro de una especie de bunker. El hombre estaba demasiado cansado para intentar siquiera oponerse, además, también vio a otra joven con cabello azul celeste, y no debía ser humana... o al menos a esa esperanza se aferró.

Simplemente se dejó llevar, mientras seguía murmurando los números de aquellas coordenadas, en una especie de delirio, producido por el hambre, el cansancio y la confusión.


Última edición por luislegrand el Jue Sep 15, 2011 8:49 pm, editado 1 vez (Razón : había entendido mal y pensaba que era Kula quien me llevaba adentro. Ya lo arreglé)
avatar
Deadpool

Mensajes : 298
Fecha de inscripción : 03/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Refugio de los Mercenarios.

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.