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The holy or the broken Hallelujah

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The holy or the broken Hallelujah

Mensaje por Coloso el Vie Dic 02, 2011 10:29 pm


Una vieja carta descansaba en su regazo mientras la tarde caía sobre el horizonte y la mansión y academia que ocultaba en su interior verdades y secretos como cualquier hijo de hombre. Para el ruso granjero, hombre humilde y de códigos, vivir ahí se le habría vuelto imposible e insoportable de no ser por el apoyo de quienes consideró sus amigos desde el primer momento. El profesor había puesto en él la fe ciega de un maestro y Ciclope confió en que podría ayudar a los estudiantes a sentirse más cómodos ejerciendo algún tipo de deporte. Se sentía como en casa, más siempre como un extranjero. Solo una persona había logrado quitarle el anhelo impiadoso de regresar a su tierra con sus continuos juegos que terminaron volviéndose diarios. Sus inocentes coqueteos que finalizaron en el primer beso, la primer caricia, cada una completamente sincera.

<<-"Al principio te vi como podría haber visto a mi amada y joven hermana Illyana. Capaz de lograr que el sol rinda tributo a tu sonrisa. No pensaba que pudiese resultarte atractivo hasta que me lo dijiste. Pensé que no podría verte como mujer hasta que lo supe. Cuando te acercaste a mi fue la primera vez en mi vida que no pude mover un músculo para expresar voluntad. He movido tractores con mis manos, destruido edificios y soportado descargas explosivas, pero tu sola sonrisa logró que me desplomase al instante. Querida Kattya, lo que trato de decir es que yo, desde aquel primer día, supe que estaba ...."->>

Dejó de leer antes de llegar a la última oración de esa carta que había escrito días atrás, pensando ingenuamente en entregársela a la joven que había captado su corazón con su enérgica alma, pura como ella misma. Colocaría nuevamente el papel doblado sobre el sobre para mirarlo largamente en el silencio de la tarde. En un repentino esbozo de su fuerza humana, clavaría sus dedos sobre el papel para apretarlo con la fuerza de un hombre que no consigue razonar una respuesta o acción. Se había dado cuenta de lo ingenuo y tonto que fue al pensar que lo suyo con esa adolescente sería posible. Había tomado el hombro del profesor al ponerle el primer dedo encima a Kitty; se había burlado de Ciclope en su cara la primera vez que la besó. << Eres demasiado jóven, Kattya. Para tí solo soy un amor platonico, pero para mi....Estas cosas en America son mal vistas. En Rusia te pediría que fueses mi esposa, te daría todo pero aquí, no soy más que un ruso perdido en una cultura diferente.>>

Ella estaría por aparecer. La había citado en aquel sitio una vez que el sol empezase a caer en el horizonte, cuando los estudiantes estuviesen dentro de la mansión terminando sus tareas, estudiando en sus habitaciones. No tendría idea de la razón por la cual el Coloso ruso le habría llamado y era lo mejor. Él debía hacer algo que no deseaba pero, en el fondo de su corazón sabía, era lo correcto. Le dio una ultima mirada a la carta en sus manos y como un simbolismo de separación, partió el sobre en dos, cuatro, seis partes. <<Es lo mejor. Es lo mejor. >> se repetiría una y otra vez hasta que su conciencia terminase de creerlo.

Coloso

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Re: The holy or the broken Hallelujah

Mensaje por Kitty Pryde el Vie Dic 02, 2011 11:13 pm

Las horas parecían correr de manera lenta y tardada, como si supieran de la impaciencia de la pequeña y menuda mujer de cabellios castaños; Kitty había cumplido de manera automática y atolondrada -más de la cuenta- sus obligaciones de aquella mañana, pues desde la hora del desayuno, despues de leer aquella nota breve deslizada por debajo de su puerta, la Sombra rogaba por que el sol comenzara su carrera en declive, esperando con el corazón en un puño, que el cielo oscureciera, los demás se entregasen a los preparativos previos para la noche, y ella pudiese escabullirse entre los corredores, haciendo gala de su habitual natural para meterse en lios.. Solo que esa vez sería diferente, ahora no haría volar la cocina, o se robaría el convertible de Scott, ni siquiera se acercaría a el, tampoco intentaría robarse el Ave Negra para irse a Las Vegas, no, en esa ocasión, la impaciencia de Shadowcat tenía que ver con una sola palabra, un solo nombre, una sola persona: Peter, el hombre que ella había amado desde que lo conociera.

Por él, y únicamente por él, Katherine era capaz de dejar todo de lado, desde las lecciones con el Profesor, los entrenamientos, hasta los continuos dolores de cabeza que causaba en el líder de los X-Men, Cíclope. Por Coloso, Kitty Pryde era capaz de volverse una mansa felina.

¿Quién lo diría?

Aquel pensamiento revoloteaba en su mente, al igual que el nerviosismo -que comenzase a la caida de la tarde- en su estómago, cual cientos de mariposas hechas de luz y sombra, esperando el momento justo para dejarse ir. Siendo sinceros, la pequeña Shadowcat tenia miedo, no había vuelto a hablar con el chico Ruso desde aquella fallida noche en la cochera, al ser descubiertos por Jean y, casi por un pelo, por Scott.

-"Pídele al tiempo que vuele"-

Habría dicho su amiga Soma, de haber estado al corriente de aquella situación que a la sombra le había costado tarea extra con Ororo, y una sesión especialmente dura con Warren. mas sin embargo, todo aquello quedaba eclipsado cuando Katherine pensaba en él.

Casi media hora antes de la reunión, la pequeña revoltosa de cabellos castaños se derrumbó en su cama, mirando el techo, exahusta despues de aquella sesión en la Sala Peligro, a cuenta de quien sabe que castigo atrasado; quería descansar aunque fuesen cinco minutos, pero cerrar los ojos le era imposible, por lo que, de ultima instancia, optó por darse una ducha cálida y enfundarse en unos jeans ceñidos y desgastados de forma casi artística, una playera de algodón negra, y unas zapatillas tenis, dejando suelto el cabello húmedo, que formaba suaves ondulaciones en las puntas, enmarcando su rostro travieso, mejor que cualquier adorno o piedra preciosa.

-Bien.. Es hora-

Murmuró sin poder ocultar una sonrisa a su propio reflejo, !estaba por verlo!, despues de todo, ¿por que aquello no podría ser motivo de alegría?. Kitty dejó escapar una suave risa melodiosa, cargada de un matiz de tensión que no se atrevería a reconocer, mas no era por el encuentro, si no por la parte de tener que evadir al mas temible de todos los vigías: Scott.

Con paso delicado y presuroso, la chiquilla de orbes oscuros se escabulló en la precaria oscuridad de los pasillos, segundos antes de que el haz de luz iluminara los corredores, en señal de que el toque de queda no tardaría en llegar, pero, a ser sinceros, a Katherine eso le tenía sin cuidado, podría atravesar las paredes hasta llegar a su recámara, y nadie se daría cuenta. Pasaron eternos diez minutos hasta que la joven sombra llegase al sitio de la reunión; a la distancia, reconoció la silueta inconfundible del hombre que robaba suspiros a sus labios sonrosados, el chico por el cual la sombra era capaz de dar la vida -aunque eso, jamas lo admitiria ante nadie-, el que, sin quererlo, le había robado el corazón

¿Cómo puede alguien, ser tan perfecto?

Pensó Kitty, mientras caminaba con cierta prisa hasta él, dejandose caer en su regazo con ligereza, una chispa traviesa y una trémula sonrisa en sus labios, mismos que acercó a los del joven Ruso, plasmando en un tierno beso, aquel saludo que con palabras, era imposible decir.

-Soy una mala influencia para ti, Peter, !ahora ya tambien rompes el reglamento!-

Exclamó risueña la chiquilla, rodeando el cuello del Coloso de Hierro con sus brazos, ladeando el rostro para clavar la mirada en él, inquisitiva y curiosa, con la fuerza de mil tormentas en ella, capaz de derribar al más fuerte, con un simple pestañeo.

-¿Peter..?-

Susurró la joven al notar cierta extraña sensación en el ambiente, algo que no correspondía a su ánimo festivo, ni a los nervios del encuentro.. Algo le sucedía a su joven amigo, por lo que, tensando los hombros, Kitty se apartó ligeramente de él, sin soltarlo, frunciendo el ceño ligeramente preocupada, escudriñando las facciones del Ruso, sintiendo el corazón latirle en el pecho con tanta fuerza, que en cualquier momento saldría disparado.

-Peter.. ¿Que sucede?-

Kitty Pryde

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Re: The holy or the broken Hallelujah

Mensaje por Coloso el Lun Dic 05, 2011 2:25 pm

Solo podía sentir la paciencia de la madre naturaleza cubriendolo todo, con una brisa cálida como un abrazo que le impedía terminar de desplomarse. Sus ojos de color azul veían el cielo reflejado como un espejo interno, lo unico que podría delatar a Piotr dado que siempre expresaron más que cualquier palabra o acción que él desease gesticular. Sus ojos decían todo y en esos momentos no era la excepción. Estaba devastado ante la sola idea, una idea que pronto sería realidad y chocaría contra él como un tren de metal, rompiendo su coraza, llegando más adentro. Así se sienten las penas de amor a la que los poetas dedican composiciones enteras; mucho más intensas, irremediablemente menos bellas. Su instante de filosofías se perdió como los rayos del sol poniente cuando como un espiritu, habilidad que le regaló su primer pseudonimo, Kitty se lanzó sobre su regazo feliz, incapaz de saber qué oscuros pensamientos dilapidaban la mente del infame Xmen quien recibiría el beso que ella dulcemente le dio, con mirada distante y profunda, casi mostrando un desprecio indiferente en sus labios y ojos entrecerrados. Lo había pensado noches enteras, lo había planeado de tal forma que por instantes, le parecía una idea tonta. Pero el Coloso Ruso sabía que la unica forma de que Kitty aceptase alejarse de él era si él la lastimaba. <<Debo hacerlo, Kattya. No quiero, pero debo>>

-Te dije que vinieses porque necesitaba hablar contigo acerca de algo importante -

Ella conoce al Piotr bueno, al caballero, aquel que la sujetaba en brazos cuando ella saltaba y lo tomaba del cuello. Quien devolvía con un beso el saludo de navidad cuando encontraban un muerdago colgado. Debía romper esa ilusión como sus manos rompían montañas y rocas. Debía herirla solo para que el dolor de la separación fuese más llevadero para ella. Como nunca en toda su vida, él debía mentirle.

-Creo que lo nuestro no puede seguir. Creí que no sería más que un coqueteo y me equivoque. Kitty, no estoy interesado en tener una relación con alguien tan menor a mi. Deberías buscar a alguien de tu edad.-

<<¿A quien engañas, Piotr. Imaginarla con otro es una tortura superior al infierno>> Sabía las consecuencias de sus palabras, pero había tomado una decisión. Iban a separarse.

-No quise ilusionarte, Kitty Pryde. Perdóname si lo hice. Pero creo que lo mejor es decirte la verdad. -

Se pondría de pie para darle la espalda y así no poder delatar con su rostro o mirada lo que en realidad pensaba <<Estoy enamorado de ti>>

-Eres una niña para mi. No más que eso.-

<< Ódiame, Kattya. Ódiame como yo me odio ahora>>

Coloso

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Re: The holy or the broken Hallelujah

Mensaje por Kitty Pryde el Lun Dic 05, 2011 3:41 pm

El cielo y el infierno. Todo en uno, se resumó en aquella frase del Coloso de Hierro, que, en conjunto con su semblante, dibujó en las facciones de porcelana de Shadowcat el desconcierto de quien sabe le espera algo poco agradable, ¿por que si no, la dureza de esos orbes amados, cristalinos, más puros que el hielo de Siberia?.

-Peter, comienzas a asustarme.. ¿Que sucede?-

Katherine se había tensado tanto, que sus nervios bien pudiesen haber servido de cuerdas de violín en esos instantes; su corazón continuaba con aquella desaforada y loca carrera en pos de la nada, mientras la mente de la pequeña sombra, parecía desconectada de su cuerpo, pues aunque lo deseaba, no podía mover un solo músculo, esperando el golpe de donde fuese que llegara.

.. Y entonces, sucedió.. Aquellas palabras se repetían una y otra vez en el eco de la memoria de Kitty, acosandola, casi con un tonillo burlesco que ocasionó por fin, una reacción despues de largos segundos en los cuales, Shadowcat había olvidado como respirar.

Una bocanada de aire entró de forma sonora a su cuerpo, tras lograr aquella conexión entre cuerpo y mente; la cabeza le daba vueltas, siempre escuchando aquel coro de afiladas palabras, hirientes hasta mas no poder. Los orbes cándidos de Katherine se anegaron de lágrimas que por orgullo, no permitía caer, serían acusadores ignominiosos de aquella sensación de vacío, de pérdida..

-Mentiroso..-

Siseó la chica de cabellos castaños, poniendose de pie, con el temblor ligero en las piernas que lentamente se extendió a todo su cuerpo; la fémina de mirada felina comenzó a pasear de un sitio a otro, apretando los puños, mascullando para si misma, deteniendose de golpe ante el hombre que, en esos momentos, ostentaba la más dura máscara de hastío, de indiferencia, aquella que impulsaría a Katherine Pryde a soltarle una bofetada, a riesgo de salir dañada

-!Eres un mentiroso, Peter!.. ¿Cómo..?.. ¿!Cómo puedes decir que esto, que lo nuestro, fue un error de interpretación?!-

Kitty hervía de ira, de recelo, de esperanzas rotas y sueños evaporados, su corazón, frágilmente remendado con las caricias tímidas del joven Ruso, ahora amenazaba en volverse añicos, quebradizo cual frágil cristal, sin la oportunidad de ser reparado nunca más. Shadowcat acortó la distancia entre ellos de un solo paso, irguiéndose en la totalidad de su escasa estatura -en comparación con la de su compañero-, y, poniendose de puntillas, encaró a aquel que, con tenacidad, se había vuelto el compañero de su existencia.

-Peter.. Por favor.. Dime.. Dime que esto es.. es una broma de mal gusto.. Te lo suplico-

¿Dónde había quedado ahora el orgullo y la arrogancia de la pequeña Sombra?, ¿ese que ostentaba al momento de rebelarse contra la autoridad, ese que salía a relucir cuando se enfrentaba a Scott o a Ororo?.. Nada, ahora, parecía reducido a un simple suspiro pasajero. Kitty clavó sus orbes en los de Coloso, pequeñas gemas oscuras inundadas de dolor y negación que corrían por sus mejillas, ya sin poder controlarse, en forma de saladas gotas que rompían al contacto con el vacío inerte.

-Eres una niña para mi. No más que eso.-

Eres una niña para mi..

Una niña..

Una niña..

No más que eso..


El corazón de Katherine se detuvo por dos segundos, mientras aquellas palabras se repetían una y otra vez, aún con más intensidad que las anteriores.. Una niña.. !Solo eso había sido!, el más grande amor de la caótica sombra, aquel por el cual, ella habría sido capaz de dar la vida, se había reducido al seguimiento sin muchos ánimos por parte de él, de un juego que ella iniciase años atrás. Cada beso, cada caricia, cada sonrisa ahora laceraba el alma de la chiquilla, cada recuerdo pasaba frente a ella, partiendose en dos, separando en cada imagen, a su amado Coloso de su lado, situandolo junto a otra persona, en otro sitio, mientras ella miraba sin poder hacer nada.

Kitty bajó la mirada, dejando caer los brazos mientras las lágrimas fluían -amargas y gélidas- por sus mejillas; un sollozo quedo, apenas perceptible, se dejó escuchar, proveniente de los labios apretados de la sombra. No.. !NO!.. Ella no iba a aceptar aquello tan facilmente.. Aquello NO era un error.

-No, Nikolaievitch-

Siseó entre lágrimas, la mujer de castaños cabellos, llamándole por su segundo nombre por primera vez, desde que lo conociera. Kitty apretó los puños con tanta fuerza, que terminó haciéndose daño en las palmas al clavarse las uñas.

-¿Soy una niña para ti?.. ¿Soy UNA niña?.. ¿UNA NIÑA?!.. !Claro!, ¿ahora te das cuenta?, ¿y que de aquella tarde, despues del entrenamiento con Logan?, ¿o de aquella ocasión, despues de enfrentarnos a Mystique?, ¿o de la noche anterior, en el garage?!.. Dime Peter, si soy solo una niña para ti, ¿por que permitiste todo aquello?!..-

Shadowcat se refería, concretamente, a ciertas situaciones que habían marcado un pasado y un futuro en la vida de ambos jovenes mutantes: El primer beso, robado con la picardia natural de Kitty; la primera caricia clandestina, en la enfermería, en donde había terminado la Sombra, despues de aquel ataque.. Aquello dolía, y las palabras manaban como sangre de la herida.

-!!Y no me vengas con el cuento de "soy hombre", por que juro que terminaré mandandote al mismo infierno, literalmente!!-

Exclamó la castaña sombra, en medio de la ira, sus palabras iban cobrando un matiz de extraña lucidez, imperceptible para cualquiera, excepto para ella misma. Tenía dignidad, mas sin embargo, frente al Coloso de Hierro, ésta quedaba relegada al olvido infinito. Peter.. SU Peter.. El hombre que, tímidamente, había logrado hacerle sentir que por fin, pertenecía a alguna parte, que pertenecía a alguien, que le había enseñado, de la mano, lo que era amar sin reservas.

-Eres un cobarde, Peter.. !eso es lo que eres!.. !Ten la decencia de al menos, darme la cara cuando hablemos!-

Katherine se plantó ante él nuevamente, mirandolo desafiante a los ojos; si bien su semblante irradiaba furia, era su mirada, la misma de una niña desamparada, que lo ha perdido todo y siente el alma comenzar a desbaratarse, costura por costura.

¿Por que me haces esto, Peter?

Kitty Pryde

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Re: The holy or the broken Hallelujah

Mensaje por Coloso el Sáb Dic 10, 2011 2:39 pm

Como era de esperarse, luego de los vocablos que escaparían de sus labios con una manta de desdén y crueldad que nadie podría imitar más que un actor que debía creerse del todo su actuación, el Coloso ruso escuchó cada uno de los reclamos, recibiendo las palabras como pedradas que acortaban la distancia entre ellos. Una tras otras, una mas dolorosa que la otra. No porque ella le insultase, no había palabra que pudiese decir para herirlo. Sino que sentía la sombra de la tristeza oculta detrás de cada oración recitada con furia. Ella estaba sintiendo lo que él buscaba. La ira y el odio contenido de una decepción amorosa a la cual él la había empujado a sabiendas. Necesitaba hacerlo para así cortar con ese vinculo prohibido que les unía. Lejos de ser Piotr Rasputin, la mansión lo había vuelto el Hombre X Coloso, y por su lealtad al profesor y a Ciclope, eso no iba a cambiar. Sin embargo pensó que era él quien iba a sufrir con el corte como un castigo auto impuesto ante un pecado. Pero los reclamos de Kitty le llegaron tan de repente, que lejos de haberse auto convencido de una reacción semejante, no la midió del todo. Se quedaría perplejo, de espaldas, con el corazón chocando como una maquina en su pecho y la respiración agitada. La mirada se clavaría en la fuente más cercana, buscando apoyo en un objeto para no perder la compostura. "Por qué permitiste aquello?" resonaría en sus tímpanos como una pregunta que no sabría contestar. La primera de varias que se perdían en la nebulosa de su mente.

-Kattya , basta -

Fue todo, lo único que apeló a decir, tratando de dar unos pasos para dejarla hablando sola, cuando la silueta de Kitty se plantó frente a él. Buscaba sus ojos, aquellos que como un cobarde ocultaba de ella, a lo que retrocedió un paso para volverle la espalda de nuevo. Cobarde le había llamado y eso era. Su interior era una tormenta que iba y venia, envolviendo sus extremidades y confundiendolo. Sentía su corazón sangrar, liquido de sangre correr hasta la garganta y una herida de espada atravesar su músculo vital. Su piel se erizó como las primeras veces al recordarla, sintiendo ese deseo incontrolable de lanzarse sobre ella, llevársela lejos, olvidarse de lo que debía hacer. Pero un ultimo y fugaz despertar de sentido común actuó como una bofetada y la mirada que buscaba arañar su interior para mostrarse, para verle lleno de devoción, se perdió en una mirada helada como los hielos árticos.

-Me confundí, Katherine. Eso es lo que deseas oír? Cuando te acercaste a mi no supe actuar, reaccionar. E hice lo que sentí que debía hacer. Me equivoqué. -

En sus ojos brillaba el tinte del desprecio, más lo que Kitty interpretaría como una emoción dedicada a ella, el Coloso en realidad lo dedicaba en cuerpo y alma a él. Veía en los ojos llenos de lágrimas de Kitty su reflejo, casi desprovisto de los rasgos de Piotr, la bondad y la generosidad. Esas lágrimas que ella soltaba él era quien las provocaba y en esos segundos, se quedó perplejo ante la visión que tenía ante si. Bajaría la cabeza, arrepentido hasta la médula, esbozando una mueca de desesperación silenciosa en sus poderosos rasgos. Rompiendo la indiferencia, rompiéndolo todo junto con él.

-Tu y yo no podemos. -

Por eso no quería verle la cara. Porque eso sería la prueba de fuego a su voluntad, ahora vapuleada. Debía volver la mirada y verle a los ojos, terminar lo que tan vilmente había comenzado. Necesitaba una última palabra para sellar eso, o se derrumbaría con Kitty, le gritaría que todo se debía a lo tonto que era, a lo cobarde que era. Sin pensar levantó la mirada y sus ojos se volvieron sobre Katherine , hermosa como el caos, quien le había enseñado la belleza de los riesgos a un hombre cuya vida estaba llena de estructuras.

-No quiero intentarlo. No siento nada por ti. -

Coloso

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Re: The holy or the broken Hallelujah

Mensaje por Kitty Pryde el Sáb Dic 10, 2011 8:35 pm

Impulsada por el mismo dolor, Shadowcat dejó caer la mano con fuerza sobre la mejilla del joven Coloso, impactando con un golpe seco y fuerte. Era la primera vez que Katherine perdía los estribos con aquel hombre, tan perfecto como el ocaso que envolvía lentamente el horizonte, abrazando el mundo con las ansias de protegerlo. ¿Por qué le decía aquello?, ¿por qué despues de tantas vivencias juntos, ahora él se mostraba tan hiriente y déspota con ella, con su Kattya?.

-No.. Kattya no.. Jamás vuelvas a llamarme Kattya. Ella fue alguien que te entregó su vida misma, su inocencia, su alma..-

Aquellas palabras, revestidas del mas fiero ramalazo de amargura, iban acompañadas de nuevas lágrimas que, sin poder evitarlo, brotaban como sangre de una herida abierta, fluyendo sin detenerse, purgando a medias, la sensación de abandono y desesperanza que invadía a cada segundo, a la joven mutante de corazón roto.

-Te confundiste.. Así que.. ¿esa es tu excusa?-

Kitty ya no sabía que hacer o que decir, luchaba contra la pesadez de su cuerpo, contra las sombras que amenazaban con envolverla y acunarla en la desesperación de una noche eterna; sólo la visión del hombre ante ella, y su muy herido orgullo, le impedía quedarse en el suelo, hecha un ovillo sollozante y desamparado. No.. Katherine Anne Pryde jamás daría un espectáculo de aquella magnitud, sobre todo, por que ahora, la nefasta amargura iba ganando terreno en ella, tiñendo sus facciones con la máscara que, cada vez mas precisa, sería el rostro de la joven por mucho tiempo en adelante: Inexpresiva, como un lienzo en blanco, como el vacío informe de la nada, una que le recordaría hasta el fin de sus días, el hermoso rostro hastiado, de su pronto, antiguo amante.

Mas sin embargo, algo en el rostro de Peter, una efímera, una fugaz mueca, ocasionó que el corazón de la joven sombra volviese a latir esperanzado, ¿acaso entre aquellas palabras hirientes, se escondía un deje de culpa, de recelo hacia sus propias actitudes?. Kitty tembló ligeramente, quizá.. !Quizá aún no todo estaba perdido!, tal vez a él le estuviese costando demasiado el decir todo aquello, quizá todo eso era producto de quien sabe que idea macabra que se le había instalado en la mente al joven mutante, ¿por qué si no, actuaría de esa manera?

Estas jugando con fuego, Kitty.. ¿Y si únicamente, es idea tuya esa duda que viste reflejada en su mirada?, ¿y si únicamente es tu afán de aferrarte a algo, lo que te hace ver cosas donde no existen?..

!No importa!..

Terminarás con el corazón destrozado

Más, imposible..


-¿No podemos?.. Peter.. ¿Quién lo dice?, ¿dónde está escrito que tu y yo no podemos estar juntos?.. ¿Quién se erige juez de nuestra vida?-

Con cada pregunta, Shadowcat iba acortando la distancia entre ellos, sintiendo el corazón golpear fuerte contra su pecho, luchando ella misma contra la indecisión y el temor. Iba a jugarse todo.. Tenía que jugar todas sus cartas, gastar hasta el último de los recursos, el último aliento, antes de permitirse una derrota tan fatídica. Ahora, no sus compañeros dependían de ella y sus acciones, si no su propia cordura.

Las palabras del hombre le hicieron detener su avance, quedar helada por eternos segundos, disputandose entre el abandono y el coraje.. Y finalmente ganó el segundo; cual si aquella frase le inyectase el valor necesario para aquel movimiento decisivo, Katherine salvó los tres pasos que los separaban, mirandolo fijamente a los ojos con la fiereza de una felina en medio de una cacería, y, tomando su rostro entre sus manos con cierto deje de impaciencia y desespero, selló la boca de su compañero con un beso que, conforme transcurrian los segundos, aumentaba de intensidad. Shadowcat no iba a rendirse sin luchar, con suave elegancia, amoldo su menudo cuerpo de fémina al de él, rodeando su cuello con sus delgados brazos, aferrándose al hombre como si él fuese la cuerda que le impedia perderse.

Por favor.. No me rechaces

Aquel pensamiento se repetía una y otra vez en la mente de la castaña; había tirado los dados y estaba a la espera de que le cayesen números altos.. Pero si no.. Si perdía.. Bueno.. Aquello cambiaría el rumbo de su vida..

Kitty Pryde

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Re: The holy or the broken Hallelujah

Mensaje por Coloso el Miér Dic 14, 2011 2:54 pm

El sonido seco de un golpe a palma abierta resonó en los jardines cubierto por las penumbras que atraía el ocaso. El rostro de Piotr no se movió, más sus ojos se cerraron ante el impacto que recibió directo sobre la mejilla. La sensación de ardor fue fugaz, siendo más poderoso el dolor que causaba la impotencia de ver a Kattya en ese estado, que el golpe en sí. Respiraría profundo, bajando la cabeza apesadumbrado para mantener la postura inquebrantable de un Coloso ruso, viendo desde lo alto a su sombra adorada impotente de dolor por las palabras crueles que él había dicho. No la llamaría Kattya nunca más a pedido de ella, a orden de su boca teñida en pétalos rosados. Un nudo se apoderó de su pecho ante esa lluvia de reclamos poderosos que remarcaban de nuevo a un único culpable de la desdicha de Kitty: Él mismo.

Estaba por voltear y marcharse caminando, saliendo como un cobarde de esa discusión cuando los pasos de Kitty así como sus palabras le congelaron en su sitio, logrando que sus ojos vacíos se centrasen en la figura de esa mujer. Cada músculo de su cuerpo parecía pesar millones de toneladas dado que ante cada instante en el cual ella rompía la distancia que los separaba, él no podía responder como había planeado hacerlo. Iba a dejarla hablando sola, rompiendo la linea de la osadía, rompiendo lo que quedase de los vínculos cuando la débil voz de Kitty pareció cantar en sus oídos, como una canción que emerge de lo más profundo antes de perderse en la profundidad del abismo. <<- ¿Dónde está escrito que tu y yo no podemos estar juntos?.. ¿Quién se erige juez de nuestra vida?->> Tantas respuestas pudo haber dicho en esos instantes <<- Eres una niña->>... <<-Tu no lo comprendes->> ...<<-Se lo debo a Ciclope y al profesor- >> Pero de sus labios no escapó palabra alguna. Las delicadas manos de Kitty le tomaron del rostro y su aroma a flores llegó a su olfato siendo la belleza arquetipica de la mujer aquella que embelesó sus ojos. Sin temer represalias, ella selló con un beso cualquier replica de parte de él. Un beso que le hizo estremecer como un niñato adolescente, siendo su corazón adormecido reactivado al instante. En un movimiento animal, con la sangre fluyendo enloquecida por sus venas, el Coloso respondería envolviéndola con ambos brazos, permitiendo dejar en la unión de sus labios aquella impotencia que sentía desde que le vio por primera vez. Se negaba a soltarla mientras la besaba cerrando sus ojos con odio y asco ante el daño que le había causado, conmovido por las lágrimas preciosas que los ojos de Kitty habían derramado.
<<No te merezco, Kattya. >> pensaría en silencio, cuando por fin separó sus brazos para dar un paso hacia atrás, dándole la espalda de nuevo y encaminándose en solitario hacia la mansión. No podía irse así, ella le seguiría. El espiritu inquieto y rebelde de ella impediría que él se marchase. Debía terminar lo que había empezado. Solo una frase más, una que fuese la estocada de gracia. Se giró viendole fijamente en una mirada helada e inemotiva como si su corazón hubiese sido cubierto por el metal de su mutación, rompiendo toda capacidad de demostrar emociones.

-Busca a alguien más, Katherine Pryde. -

Una sola estocada.

-Si de verdad me quieres o quisiste, respeta mi decisión y deja de hacer estas escenas -
<<Termina lo que empezaste, cobarde.>>

-Déjame tranquilo -

Se volteó y siguió su camino a la mansión con paso de soldado. Cada paso era un golpe a la tierra que revelaba su profundo dolor. Buscaba huir de ahi antes de que su mirada le delatase al voltear. ¿que no hubiera dado por voltear y abrazarla? Pedirle a gritos perdón por todo. Pero era una niña para él, podría ser su hermana menor. El dolor que sentía era el castigo por fallarle al profesor y a Ciclope, quienes confiaron plenamente en su criterio. <<Es lo mejor. Es lo mejor. >> se repetiría una y otra vez hasta que su conciencia terminase de creerlo.

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Re: The holy or the broken Hallelujah

Mensaje por Kitty Pryde el Miér Dic 14, 2011 8:41 pm

Una chispa de esperanza se elevó en torno a ella, como una tenue nube que envolvía a la sombra con aquel sentimiento de calidez que llenaba su cuerpo lentamente, secando de forma casi inmediata sus lágrimas, dándole ese efímero espejismo de irrealidad, donde todo era perfecto, donde ella y Peter eran uno solo, y el mundo no importaba.

Estaba su novena nube, su lugar feliz.. Ahi, entre los brazos del hombre que ella más amaba en el mundo, aquel que había sido amigo, compañero, confidente y amante, todo en uno, el centro de la vida de Katherine desde que ésta lo conociera. El silencio reinó por eternos segundos, asentándose entre ellos como la plegaria jamás pronunciada, un suspiro ahogado que se extinguió en la languidez de aquel beso suplicante, urgido, apremiante como aquellos primeras caricias pasionales y "prohibidas".

-Peter.. Peter.. Te amo..-

Kitty se estremeció visiblemente, sintiendo que las piernas le flaqueaban por la intensidad de aquel momento, mas sin embargo, cuando él la soltó y se apartó de ella para darle la espalda, el corazon de Shadowcat se detuvo nuevamente, siendo reemplazada la sensación de felicidad, por el terror inmediato que precede a la desesperanza; casi podía ver en los labios de Coloso, la frase que vendria a continuación, formandose lenta y despectiva, hiriente como el filo de mil navajas.

-Si de verdad me quieres o quisiste, respeta mi decisión y deja de hacer estas escenas -

¿Escenas?.. Kitty lo miró sin reconocerlo ya, ¿dónde había quedado aquel hombre dulce y tierno que le sonreía como si el sol acabase de aparecer en el horizonte?, ¿dónde estaba aquel ser que lograba arrancarle un suspiro solo con dejarse ver en los pasillos?, ¿dónde estaba el verdadero Peter Rasputin?.

Si no me hubieras besado, creeria que eres Mystique..

Pensó la abatida Sombra, mirando como la única persona que había sido capaz de pasar a traves de sus defensas sólidas, se marchaba sin mirar atrás, con la crueldad escrita en cada una de sus facciones, con el desdén impregnado en cada palabra dicha.. Y entonces, cuando Katherine creía que ya nada mas podía llegar a hundirla en aquel abismo de soledad, la última frase del Coloso de Hierro, la dejó clavada en su sitio, incapaz de ir tras él y enfrentarlo como hasta momentos atrás..

-Déjame tranquilo-

Una y otra vez, aquellas palabras se repitieron, lacerando su maltrecho corazón. Shadowcat miró sin ver, a su compañero alejarse, girando en la espiral del abandono, buscando a tientas, el apoyo del árbol más cercano para no caer el suelo. La Sombra se deslizó por el tronco hasta llegar al suelo, con los ojos anegados en llanto, sollozando quedamente, abrazando sus rodillas con fuerza, como si aquello evitase que su propia escencia se escapara de su cuerpo: Katherine Anne Pryde se había rendido.

Kitty Pryde

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Re: The holy or the broken Hallelujah

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